Piden ONG internacionales registro mundial de pederastas

DERECHOS HUMANOS
   Contra turismo sexual infantil
Piden ONG internacionales registro mundial de pederastas
Por: Redaccion
CIMAC | México DF.- 12/06/2008

La corrupción judicial y el poco control de la policía han hecho de Camboya un blanco del turismo sexual infantil, facilitando que pederastas extranjeros adopten o apadrinen a sus víctimas.

Así lo señalan las organizaciones Global Humanitaria (GH) y Action Pour Les Enfants (APLE), quienes a través de su proyecto "Protect", creado en 2003, piden la creación de un registro internacional de pederastas, similar al de Estados Unidos, el cual sirva para evitar que estos delincuentes lleguen al país.

Lo anterior se desprende de un reporte de Canal Solidario, donde se señala que alrededor de la mitad de la población camboyana tiene menos de 18 años y el 77 por ciento de sus 14 millones de habitantes sobrevive con menos de dos dólares al día.

Información de "Protect" indica que como resultado de cinco años de trabajo, hay 31 condenados, 63 detenidos y más de 130 extranjeros investigados por pederastia.

Seila Samleang, director de este proyecto, señaló que en Camboya no hay redes de prostitución como las que se conocen en el resto del mundo, es decir, no hay un proxeneta o un espacio donde se encuentran las y los menores de edad. Sin embargo, está muy bien estructurada la manera que tiene el turismo de llegar hasta las víctimas.

Muchas veces los taxistas los llevan a los sitios públicos donde las y los niños se encuentran vendiendo libros, zapatos o recuerdos del país. Los turistas sexuales ven lo accesible que es y entonces los mismos taxistas les indican a qué hoteles pueden ir. Si los menores de edad que encuentran no les gustan, les indican otros sitios donde hallar más, señala la organización.

En entrevista con Canal Solidario, Seila Samleang enfatizó esto no es prostitución, es explotación sexual, porque en la prostitución hay negocio y aquí lo que hay es un intercambio de favores sexuales a cambio de una miseria como un regalo, un videojuego, un móvil o cinco dólares, que son mucho más de lo que la niña o niño va ganar en un día de ventas.

Es por ello que para nosotros es muy importante que todas las personas que vienen a hacer turismo sexual en Camboya sean investigadas desde sus países y que no se les permita viajar para evitar de raíz la explotación sexual infantil en el país. Por esto pedimos un registro internacional de pederastas, como el que existe en Estados Unidos, que evite que estas personas lleguen a nuestro país, aseveró Samleang.

Las consecuencias a largo plazo de este delito, pueden ser también muy duras. El recuerdo del abuso se queda en la mente de las víctimas durante la mayor parte de su vida y eso les hace sentirse vacíos, creen que lo han perdido todo y que su vida ya no vale nada porque ya no son personas, no son seres humanos.

Además, el hecho más importante para una mujer en Camboya es encontrar marido, y las víctimas de abusos, normalmente, han perdido todas las ganas de casarse y formar una pareja.

PROYECTO PROTECT

El Proyecto Protect nació en enero de 2003 en Phnom Penh, la capital de Camboya, se centra en la asistencia a las víctimas de abusos sexuales, en la investigación y denuncia de los turistas sexuales a través de obtención de pruebas, que son recabadas por detectives privados.

El director de este proyecto, Seila Samleang, indica muchas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de la zona trabajan con la prostitución en general y con el tráfico de personas, pero Protect fue el primer proyecto destinado exclusivamente al turismo sexual con menores de edad.

"Antes de nuestra llegada este era un tema ignorando, no había denuncias contra pederastas ni nadie que se ocupara de las víctimas específicas de este problema".

Una vez que las víctimas del turismo sexual infantil llegan a Protect, nosotros trabajamos con ellas y ellos para que puedan tener, en el futuro, una vida normal y se puedan reincorporar a la sociedad. Para conseguirlo les ofrecemos un hogar, ayuda psicológica y educación, señala el activista, "algunas de las víctimas de abusos sufren daños físicos pero los mayores daños son de carácter psicológico".

Agrega, las niñas y los niños que han sufrido abusos reiterados son derivados directamente a la unidad de psicología, donde evalúan la gravedad del trauma que sufren. Algunas y algunos de ellos, después de seis meses aún no son capaces de hacer una vida normal debido al stress y en ocasiones algunas de las victimas sufren algún tipo de retraso mental.

La otra línea de actuación de Protect, detalla Seila Samleang, es la investigación y denuncia de los sospechosos de turismo sexual infantil, ya que antes de su llegada, las denuncias contra este tipo de delincuentes eran nulas, ya que nadie contemplaba la posibilidad de denunciar a un extranjero.

Además de que tampoco poseían los recursos necesarios para presentarse como denunciante, ya que toda la asistencia jurídica necesaria corre a cargo de la víctima. Ahora, nosotros cubrimos los gastos de los casos que llevamos, recabamos las pruebas a través de nuestros detectives privados, ponemos un abogado y hacemos un seguimiento exhaustivo del juicio.

Esto es muy importante porque la justicia camboyana es muy corrupta y su principal interés es hacer negocio. Por eso, muchas veces, si Protect no interviene, el extranjero paga una cantidad al juez o a la familia y aquí se acaba la denuncia.

"Hay que asegurarse de todo, desde que lo que declara el menor corresponda con las anotaciones que se han tomado hasta de velar porque el juez no se olvide de llamar a declarar al menor, pues este representa uno de los principales testimonios en el juicio."

Seila Samleang, indica que estas garantías y facilidades otorgadas a las víctimas hacen que estas tengan más voluntad de denunciar y de colaborar durante el juicio.

Esto ha hecho aumentar el número de juicios por explotación sexual de menores en Camboya y en consecuencia ha hecho que el Gobierno camboyano y las instituciones se tomen más en serio el problema, hayan endurecido las leyes, adoptando una legislación más clara, efectiva y acorde con las Naciones Unidas e incluso han creado una fuerza de orden especial destinada únicamente a este tipo de delitos que trabaja de forma conjunta con las ONG.

Pero para ellos este es un problema nuevo que no saben como afrontar, incluso han tenido que venir especialistas de EEUU para entrenar a este nuevo cuerpo policial y enseñarles como tratar a las víctimas, como investigar a los sospechosos.

Actualmente, investigamos en promedio 15 casos al mes, pese a ello en menos de la mitad llegamos a poner denuncia, esto se debe, principalmente, a que muchos de los turistas sexuales permanecen poco tiempo en el país, y no nos da tiempo de recoger pruebas.

Mientras que en los casos en que los extranjeros que perpetran los abusos ya se han instalado a vivir en Camboya, nos encontramos en que han ido sofisticando sus técnicas, puntualiza el especialista.

"Algunos de estos pederastas, se acercan a las familias de las y los niños, se ganan su confianza, les ofrecen dinero e incluso apadrinan o adoptan a sus víctimas".

De esta forma se hace muy difícil conseguir que las y los niños testifiquen en contra de una persona que mantiene a su familia. Nos hemos encontrado profesores de inglés de los hogares de acogida que abusan de las niñas y niños. Aún queda mucho trabajo por hacer, y hasta que no se haga una buena sensibilización social y las familias tengan que comer cada día y entiendan que la pederastia es un delito que perjudica enormemente a sus hijos, no se podrá empezar a solventar el problema.

Canal Solidario, informa que durante su permanencia en Barcelona, Samleang presentó la campaña de GH "Había una vez un niño", la cual a través de una exposición fotográfica, un documental y una presentación, busca informar y sensibilizar sobre la explotación sexual infantil.

08/GT/GG