Superficial, la Declaración de Roma contra el hambre: países de AL

   Raíz del problema es el orden económico injusto y egoísta
Superficial, la Declaración de Roma contra el hambre: países de AL
Por: Gladis Torres Ruiz
CIMAC | México DF.- 06/06/2008

Luego de tres días de discursos y deliberaciones, la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria de Roma concluyó ayer por la noche, con la adopción de una declaración de exhorto a la comunidad internacional para que incremente la ayuda para los países en desarrollo.

La ayuda debe dirigirse en particular para los países menos desarrollados y los que resienten las repercusiones más negativas del alza de los precios de los alimentos, y con el compromiso de reducir la desnutrición a la mitad para el 2015.

Así lo señaló la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), quien convocó a este evento de que surgió el documento conocido como la Declaración de Roma.

En la Declaración se exhorta a brindar ayuda inmediata a las y los pequeños agricultores de países pobres que necesiten semillas y fertilizantes y a aumentar la inversión pública y privada en agricultura, agroempresas y desarrollo rural.

Además insta a los donantes y a las instituciones financieras internacionales a proporcionar apoyo a la balanza de pagos y/o al presupuesto de los países de bajos ingresos e importadores de alimentos.

Especifica que podrían ser necesarias otras medidas para mejorar la situación financiera de los países que lo necesitan, lo cual incluye revisar el pago de la deuda según sea el caso.

De igual manera, llama a los gobiernos a garantizar a las organizaciones de las Naciones Unidas los recursos para ampliar y mejorar sus programas de ayuda alimentaria y de redes de protección para combatir el hambre y la malnutrición, cuando corresponda, mediante la realización de compras locales o regionales".

A decir de la FAO, la Declaratoria pide a los asociados para el desarrollo que participen y contribuyan a las iniciativas internacionales y regionales sobre la escalada de los precios de los alimentos.

Asimismo, el texto afirma que los alimentos no deben ser utilizados como un arma política o económica.

CAMBIO CLIMÁTICO y BIOCOMBUSTIBLES

Sobre el cambio climático, la Declaración de Roma señala que "es esencial hacer frente a la cuestión de cómo incrementar la capacidad de resistencia de los sistemas actuales de producción alimentaria ante los desafíos que plantea el cambio climático".

Por ello pide a los Gobiernos que den la prioridad adecuada al sector agrícola, forestal y pesquero para crear las oportunidades que permitan a los pequeños campesinos y pescadores del mundo, incluyendo las poblaciones indígenas, en áreas particularmente vulnerables, que participen y se beneficien de los mecanismos financieros y los flujos de inversión en apoyo de la adaptación y mitigación del cambio climático y el desarrollo, transferencia y diseminación de la tecnología.

De la misma manera, invita al diálogo sobre el tema de los biocombustibles y su relación con la seguridad alimentaria, el cual causa muchas especulaciones a lo largo de esta Cumbre.

Expone: Es esencial afrontar los desafíos y las oportunidades que presentan los biocombustibles, en vista de las necesidades mundiales de seguridad alimentaria, energía y desarrollo sostenible".

Por ello, los países firmantes de la Declaratoria piden a las organizaciones intergubernamentales pertinentes, comprendida la FAO, promover un diálogo internacional congruente, efectivo y orientado a los resultados sobre los biocombustibles, en el contexto de las necesidades de la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.

Estuvieron presentes en la Cumbre de la FAO 181 países, 43 de ellos representados por sus Jefes de Estado o de Gobierno, y 100 por sus ministros. Estuvieron presentes 60 organizaciones no gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil, y cubrieron la reunión mil 298 corresponsales de prensa.

DECLARACIÓN SIN MEDIDAS

El camino para llegar a esta Declaración se torno tenso cuando países Latinoamericanos cerraron filas contra la Declaración de Roma. Entre los críticos se encontraron Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, por no considerar que el texto plantee medidas concretas para acabar con el hambre.

Según información de la Agencia Prensa Latina, la representación de Argentina señaló: "No objetamos que el resto de los delegados sigan la fórmula de tener un documento de la reunión, pero rechazamos el contenido completo de una Declaración superficial, que pasó por alto discursos de personalidades pronunciados aquí".

Después de varias intervenciones de Argentina, las delegaciones de Venezuela y Cuba se expresaron en duros términos contra la actitud de Estados Unidos y de sus aliados de no asumir el fenómeno de la hambruna como consecuencia de sus patrones de consumo.

"Deploramos que se haya perdido la oportunidad de dar un salto firme y claro de subrayar que no estamos ante una crisis coyuntural, sino del arrastre de un orden económico internacional injusto y egoísta impuesto por los ricos", enfatizó Venezuela.

Sin embargo, detalla Prensa Latina, la representación de Caracas, al igual que la cubana, prefirieron aceptar el consenso, significando que la Declaración de Roma es al menos un paso y una pequeña luz de esperanza para cerca de 900 millones con hambre en el mundo.

Pese a las dificultades entre los países para adoptar el documento, el director general de la FAO, Jacques Diouf, sostuvo que la reunión demostró la voluntad de la comunidad internacional de trabajar unida por una causa común.

08/GT/GG