Difícil que AL y Caribe alcancen reducción sustancial de muerte materna

Mortalidad Materna
   Falta de recursos y pobre atención de parto y puerperio
Difícil que AL y Caribe alcancen reducción sustancial de muerte materna
Por: Gladis Torres Ruiz
CIMAC | México DF.- 05/06/2008

La atención prenatal y del parto por personal calificado, como médicos o parteras, es uno de los factores universalmente asociados con la reducción de la morbilidad y la mortalidad materna porque, según Organización Panamericana de la Salud (OPS), contribuye a evitar complicaciones durante el embrazo y el parto.

La Organización de las Naciones Unidas señala dicha atención como uno de los indicadores aceptados para verificar el cumplimiento de la Meta 6 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), relativo a la mortalidad materna, ya que la atención prenatal y del parto permite identificar situaciones y países en que es preciso introducir mejoras sustanciales.

Ana Langer, del Population Council, considera que los principales problemas que enfrenta México para lograr una eficaz reducción en la mortalidad materna es la falta de recursos y precisamente la deficiente calidad en la atención del parto y puerperio, (Cimacnoticias, 7 diciembre, 07).

La especialista del Instituto Nacional de Salud Pública añade también a esta problemática el reducido número de consultas prenatales con contenido de probado beneficio y la falta de un acompañamiento durante el parto.

Por eso la situación de México no es nada alentadora, puesto que en los últimos años los datos apuntan que las políticas y programas dirigidos a disminuir a la mitad la mortalidad materna no han funcionado.

Cifras oficiales revelan que en el año 2000 las defunciones por esta causa eran de mil 543 y para el 2005 fueron 1 mil 242, es decir sólo se redujeron 234 muertes de mujeres por año, lo que hace evidente el fracaso de las autoridades de salud en lograr reducir la tasa de muerte materna.

Las cifras del Comité Por una Maternidad Sin Riesgos son contrarias a las estimaciones oficiales.

En múltiples ocasiones el Comité ha señalado la existencia de un subregistro que podría llegar hasta 50 por ciento, señalado también por la Organización Mundial de Salud (OMS).

ESTANCADA MUERTE MATERNA EN LA REGIÓN

En comparación con lo que pasa en África y Asia, la situación en que se halla la atención en América Latina y el Caribe puede considerarse buena, un 89 por ciento de los partos fueron atendidos por personal calificado; pero es muy inferior a las registradas en Europa y América del Norte, donde es de 99 por ciento, según el documento ODM: La Progresión Hacia el Derecho a la Salud en América Latina y el Caribe.

A pesar de que en América Latina y el Caribe se observa un descenso de la mortalidad materna, entre 1997 y 2005, hay un virtual estancamiento de la razón y del número absoluto de muertes maternas registrado en la década pasada, lo que debe ser motivo de preocupación, señala el documento.

En 1997, el riesgo de muerte materna en la región era 16 veces superior que en Canadá, y para 2004 el riesgo relativo de muerte materna bajó a 14.

Con esto, la región no avanza de manera palpable hacia la meta de reducir en tres cuartas partes la incidencia de la mortalidad materna para el 2015, enfatiza el texto editado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Así mismo, puntualiza que las tasas de mortalidad materna de los países de la región son muy diversas y las tendencias divergentes: mejoran en algunos países y empeoran marcadamente en otros. La muerte materna obedece sobre todo a causas obstétricas directas, como hemorragias (20 por ciento), toxemia (22 por ciento), complicaciones del puerperio (15 por ciento) y otras (17 por ciento).

Se estima que las defunciones relacionadas con las complicaciones provocadas por el aborto inseguro representan un porcentaje elevado que, debido a que en gran medida no se registran, se estiman en un porcentaje muy superior al 13 por ciento que figura en las estadísticas oficiales. El restante obedece a otras causas.

Cifras oficiales señalan que en 2005, 540 mil mujeres murieron en el mundo por complicaciones del embarazo, parto y después del parto. Y desde el lanzamiento de la iniciativa para una Maternidad sin Riesgos en 1987, han muerto más de 10 millones de mujeres en el mundo.

08/GT/GG/CV