Periodistas del cardenismo, preocupadas por el proyecto nacional

LIBERTAD DE EXPRESIÓN
   Revela estudio en Sonora de Elizabeth Cejudo
Periodistas del cardenismo, preocupadas por el proyecto nacional
Por: Silvia Núñez Esquer/corresponsal
CIMAC | Hermosillo, Son..- 26/02/2008

Las mujeres manifestaron su opinión en la prensa de la época cardenista, principalmente a través de las cartas opinativas en los periódicos, según los hallazgos que Elizabeth Cejudo Ramos obtuvo con la investigación Discurso y esfera pública: Mujer y prensa en Hermosillo, Sonora, el caso de los periódicos El Pueblo y El tiempo (1934-1938).

Cejudo Ramos, quien con este trabajo obtuvo el grado de Maestra en Ciencias por El Colegio de Sonora, explicó que la idea de la investigación partió de la inquietud de saber qué opinaban los propios reporteros de su trabajo. Ella registró que son más las mujeres que hoy día participan en los medios, sin embargo no son las líderes de opinión, sino las reporteras que van diariamente por la nota.

Dijo que las mujeres que publican columna de opinión lo hacen porque tienen sus propios medios o porque tienen mucho tiempo en el periodismo. El objetivo de la investigación era hacer una reconstrucción a partir de la historia oral de cómo las mujeres habían empezado a ser mayoría en la prensa en Hermosillo.

Narró que, según la bibliografía, la primera mujer que se desempeñó en la dirección de un diario, La Gaceta de Guaymas, lo hizo en 1937, lo cual ayudó a definir el periodo a estudiar. Así fijó su trabajo a partir del discurso, qué es lo que escribían las mujeres, si era sobre su entorno social o sobre poesía y literatura, ya que esto último fue el primer paso para que las mujeres entraran a la prensa.

Luego de definir a través de un trabajo metodológico la temporalidad, espacio y qué periódicos iba a revisar, se ubicó en el cardenismo y se ubicó en dos periódicos, uno identificado como oficialista y el otro reconocido como independiente.

Algunas de las diferencias que Elizabeth Cejudo encontró entre la participación de las mujeres en la prensa en el periodo estudiado y el presente, es que éstas estaban muy a favor del poder simbólico de Lázaro Cárdenas, lo que era parte de las sensación de esperanza que producía en todos los ciudadanos del país, de progreso que se alcanzaría pronto.

Comentó que en esa época había algo de imperativo en las notas de las mujeres pues escribían su opinión sobre lo que se debía hacer, a diferencia de hoy que se dedican a la nota de encargo. "Estaban como moldeando un tipo de mujer que fuera acorde a la causa revolucionaria", lo cual no ocurre ahora pues se sigue el principio del periodismo descriptivo más que valorativo.

En el cardenismo había una urgencia de participar en el proceso de cambio que había en el país. Cejudo Ramos lo relaciona con que el movimiento de mujeres estaba en efervescencia, perseguían el voto y querían formar parte del movimiento. Por ello las mujeres que podían escribir tenían que ver con esta dinámica social que se representaba muy claramente en los diarios.

Habló de una de las figuras más importantes en el periodismo sonorense, la maestra Enriqueta de Parodi, figura central en su investigación, ya que no sólo escribía, sino que era un contacto entre las mujeres del centro que escribían en los periódicos locales, y los directores de los mismos. Algunas, como Rosario Sansores, Concha de Villarreal y otras, no tenían relación con Sonora, pero por correspondencia enviaban sus colaboraciones.

Identificó que estas mujeres literatas sí tuvieron una continuidad escribiendo, pero hubo otras profesoras como Dolores Duarte o Catalina Acosta de Bernal, que tuvieron participaciones fugaces, pero en los cuatro años estudiados, sí hubo algunas constantes, como Enriqueta de Parodi, María Luisa de Quiroz, que escribía novelas y también publicaba en periódicos.

No obstante, hay un ochenta por ciento de las mujeres de ese periodo que tienen una o dos participaciones y luego desaparecían. Eso es parte de la dinámica que se seguía, pues las mujeres trabajaban antes de casarse y al hacerlo dejaban de trabajar como empleadas en la actividad que fuera. Otra característica es que no eran periodistas por sí mismas, salvo las literatas.

Situación clave para que las profesoras participaran como colaboradoras de periódicos es el movimiento de la liga de maestros socialistas, todo un movimiento magisterial que permitía que ellas participaran en toda la actividad social y eso se ve muy representado en la prensa.

Por lo menos de 1934 al 1938 no existía la figura de reportera, sino de colaboraciones de opinión. Las temáticas hablaban sobre su entorno social, pero no personalizaban a diferencia de los hombres que sí mencionaban a los personajes por su nombre. Las mujeres hablaban más de un proyecto revolucionario, nacionalista.

Sólo identificó un par de colaboraciones que hablaban del buen equipo que hacía el General Zedillo con Lázaro Cárdenas y otra, cuando Rosario Sansores hace una crítica al reparto agrario cardenista. En general las mujeres hablaban del proyecto revolucionario.

Curiosamente otro hallazgo es que el voto femenino estaba en la agenda masculina, son ellos quienes hablaban de este derecho y no las mujeres. De entre doscientas colaboraciones femeninas revisadas sólo una hablaba de los argumentos por los que las mujeres deberíamos votar. Su interpretación es que las mujeres tenían una agenda más universal.

Por ejemplo, los planteamientos del Frente único pro derechos de la mujer, que fue un hito en el movimiento de mujeres en México, no se enfocaban al interés de la situación de las mujeres, sino más generales. Por otra parte ellas hablaban de poesía, literatura, cuentos, valores familiares, los temas llamados femeninos.

08/SNE/GG