Alzheimer se incrementa conforme envejecen las poblaciones

SALUD
   Hasta hoy incurable
Alzheimer se incrementa conforme envejecen las poblaciones
Por: Mariana Ramírez-Corría
CIMAC/ SEMlac | La Habana, Cuba.- 21/02/2008

En sus 100 años de historia, la enfermedad de Alzheimer sigue provocando estragos en la sociedad moderna, al incrementarse el número de personas enfermas por distintas causas, sobre todo por el envejecimiento de las poblaciones.

En Cuba, actualmente, hay más tendencia a este triste padecimiento de la corteza cerebral, dado que la cifra de ancianas y ancianos llegará al 18 por ciento para 2010 y, por ende, existirán más personas en la tercera edad que niñas y niños.

El doctor Alois Alzheimer se enfrentó al primer caso en el hospital de Francfurt, Alemania, en 1901. Era una mujer de 51 años con cinco años de evolución que falleció en 1906. Hasta entonces, no se había ahondado en la patología de la enfermedad. El doctor Alzheimer estudió el cerebro de esta mujer y en 1907 publicó su trabajo Una enfermedad grave característica de la corteza cerebral.

En 1910 fue redescubierta por el doctor Kraeplin y Alzheimer. Dada la gran importancia que el primero daba a encontrar la base neuropatológica de desórdenes siquiátricos, decidió nombrar la enfermedad en honor a Alzheimer.

La doctora Mayra Carrasco, especialista en segundo grado de Geriatría, jefa del servicio de medicina interna del Hospital capitalino Salvador Allende y vice presidenta de la Asociación de Alzheimer de Cuba, explica a SEMlac que la enfermedad, de forma esporádica, se presenta entre un 60 y un 65 por ciento y los enfermos demoran más en fallecer, pero la precoz avanza más porque quema más etapas, según aclaró.

Todo tiene un precio en la vida, envejecer tiene el suyo, afirma Carrasco. Para explicar la incidencia, ejemplifica con el municipio Cerro, territorio donde se encuentra este hospital. Encontramos entre un siete y un 10 por ciento de enfermos, en una población de 138 mil 131 habitantes, casi siempre de un bajo nivel intelectual, aunque no están exentas las personas con una buena salud cognitiva.

Este es el municipio más envejecido de la capital, con un 19.9 por ciento mayores de 65 años. Si analizamos los grupos etarios, encontramos que de 60 a 69 años, un 16.4 por ciento son mujeres ya con deterioro cognitivo ante un 8.2 por ciento de hombres.

En el grupo entre 70 y 79 años, un 20.1 por ciento son mujeres ante un 11.3 por ciento de hombres; entre 80 y 89 años, se registra un 28 por ciento de mujeres con un 14 de hombres; mientras que en mayores de 90 sólo encontramos mujeres padeciendo la enfermedad en un dos por ciento.

RESERVA COGNITIVA

La reserva cognitiva es un factor que puede controlar, en cierta medida, el avance de la enfermedad, comenta la especialista. Los pacientes con mayor capacidad cognitiva natural o adquirida (cociente intelectual, cultura, estudios académicos, participación en actividades intelectuales y de esparcimiento como juegos de mesa) presentan la enfermedad más tarde que las personas con menos reserva cognitiva.

En esta enfermedad se produce una atrofia cerebral progresiva, bilateral y difusa, que comienza en regiones mesiales temporales para luego afectar el neocórtex, sobre todo el temporoparietal y el frontal. La pérdida de memoria es una de las primeras afectaciones. Las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian.

La memoria es como una cebolla asevera Carrasco. La pela poco a poco (la memoria reciente) y va quedando el nudo central donde está la memoria del pasado. Por eso, primero se olvidan los nombres de los objetos inanimados y después los seres vivos cercanos, según un estudio realizado por el Parc Cientific de Barcelona en colaboración con la Universidad de Barcelona y el Hospital Bellvitge, en L´Hospitalet de Llobregat.

INCURABLE, POR EL MOMENTO

En el año 2000, durante un congreso en los Estados Unidos, presentaron una vacuna contra el Alzheimer, en fase preclínica, pero no dio resultado, agrega la doctora Carrasco. También en Estados Unidos, en una noticia muy reciente aparecida en ABC NEWS TV, se anunció un descubrimiento casual. Durante una cirugía aplicada a un enfermo de 50 años que padece de Parkinson, los estímulos eléctricos aplicados a su cerebro provocaron que éste recuperara parte de su memoria.

El hombre reconoció a las personas que lo rodeaban y eventos recientes que ya no recordaba. Esta estimulación eléctrica se ha comenzado a aplicar a pacientes con Alzheimer y se cree que pudiera ser una opción para aliviar el terrible mal.

La enfermedad es incurable, por el momento. La familia necesita ayuda para ir respondiendo a los cambios de humor, de comportamiento, de personalidad y la pérdida de iniciativa. Hay tratamientos que intentan reducir el grado de progreso de la enfermedad y sus síntomas, pero sólo eso, explicó Carrasco.

El doctor Juan Libre Rodríguez, presidente de la Sección Cubana de la Asociación de enfermos de Alzheimer, declaró a SEMlac, en 2004, que cerca de 100 mil personas viven en la isla con este padecimiento. También agregó, en aquella ocasión, que el grado de estrés o sobrecarga en los cuidadores es elevado, con un daño psíquico en el 50 por ciento de los casos, según un estudio realizado en 2002.

El día internacional del Alzheimer es el 21 de septiembre, fecha elegida por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer.

FASES DE LA ENFERMEDAD

La Fase inicial de la enfermedad se manifiesta con una sintomatología ligera o leve, por lo que la o el enfermo mantiene su autonomía y sólo necesita supervisión cuando se trata de tareas complejas.

Mientras la enfermedad avanza hacia la Fase media, las y los pacientes pueden realizar tareas con cierta independencia (como usar el baño) pero requerirán asistencia en tareas más complejas como salir a la calle a pagar cuentas.

En la Fase avanzada o terminal, el deterioro de la musculatura se presenta y con ello se perderá la movilidad, lo que lleva a la persona enferma a un estado de cama, la inhabilidad de autoalimentarse, junto a la falta de control de sus esfínteres. A veces, en esta fase llega la muerte por causas externas como ataque del miocardio o neumonía. El lenguaje se torna severamente desorganizado y se pierde todo a la vez.

El promedio de vida de las y los enfermos de Alzheimer es de aproximadamente entre siete y 10 años, aunque se conocen casos en los que se llega antes a la etapa terminal, entre los cuatro y cinco años. Existe el otro extremo, donde pueden sobrevivir hasta 21 años.

Los 10 signos de alarma de la enfermedad de Alzheimer son:
1. Pérdida de memoria que afecta la capacidad laboral.
2. Dificultad para llevar a cabo tareas familiares.
3. Problemas con el lenguaje.
4. Desorientación en tiempo y lugar.
5. Juicio pobre o disminuido.
6. Problemas con el pensamiento abstracto.
7. Cosas colocadas en lugares erróneos.
8. Cambios de humor o en el comportamiento.
9. Cambios en la personalidad.
10. Pérdida de iniciativa.

08/MR-C/GG