Amnistía Internacional VS iglesia católica, caso paradigmático

   Aborto
Amnistía Internacional VS iglesia católica, caso paradigmático
Por: Gladis Torres Ruiz
CIMAC | México.- 29/11/2007

En el debate sobre el aborto, el caso de Amnistía Internacional (AI) vs la iglesia católica es paradigmático, permite ver el rumbo que el debate ha tomado e identificar cuáles serían los ejes de diálogo a seguir en este tema, los cuales "urgen y son posibles en nuestra sociedad", señala la investigadora mexicana, Citlali Rovirosa Madrazo.

Al participar en el Fórum Universal de las Culturas, en Monterrey, con la ponencia La mujer frente a los conflictos, Rovirosa Madrazo cuestionó si debemos entender el aborto como un tema de conflicto, "en el sentido clásico de guerra", o yendo más allá de los horrores de la guerra.

Es el caso de conflictos militares actuales, como en Darfur, ejemplificó la especialista en derechos humanos, donde las mujeres padecen las atrocidades de la violencia de múltiples formas: víctimas civiles del belicismo y víctimas de la violación sexual, cuyo resultado es el embarazo no deseado.

En otras palabras, pregunta, ¿es pertinente preguntar si el tema del aborto es en sí mismo un tema que deba tener el estatus de conflicto bélico?

"Yo pienso que éstas son preguntas profundas y que debe trascender tanto el marco de la crudeza de la guerra en el sentido clásico del término, como las simplistas metáforas belicistas que suelen hacer algunas organizaciones de lobby anti-aborto conocidas por su beligerancia tanto a nivel nacional como a nivel internacional", enfatizó la socióloga.

"Si aceptamos que el problema del aborto entra dentro de la categoría de conflicto, ya sea de manera indirecta --por su inseparable vinculación con los conflictos bélicos; o, sea de manera directa, cuando se trata de la violación sexual-- en el contexto de feminicidio que hemos presenciado en los últimos años, surge otra interrogante elemental: ¿podemos concebir procedimientos de diálogo y negociación entre las instituciones y organizaciones más directamente afectadas?".

Es decir, "debemos concebir, impulsar y facilitar diálogos entre la iglesia católica y las organizaciones que apoyan el aborto con formatos y procedimientos similares a los que se usan en los conflictos clásicos", propone.

AMNISTIA INTERNACIONAL VS VATICANO

En este sentido Rovirosa Madrazo habló sobre lo sucedido en Darfur, al oeste de Sudán, donde las fuerzas militares invasoras han utilizado la violación masiva como estrategia de sometimiento de la población enemiga.

En un informe reciente sobre la situación de las mujeres en aquel devastado país, AI brindó estadísticas y testimonios sobre las incidencias de violaciones sexuales y los subsecuentes embarazos no deseados, así como sus repercusiones socio culturales en el tejido del país.

En este reporte, el organismo internacional estableció claramente su postura, señalando "AI, no está a favor del aborto como un derecho en sí mismo, sino como el derecho humano de las mujeres de vivir sin temor, amenazas o coerción".

En un comunicado de prensa instó a la iglesia católica a no dar la espalda al sufrimiento que padecen numerosas mujeres a causa de la violencia sexual.

Y pide a sus dirigentes que propugnen la tolerancia y el respeto a la libertad de expresión para todas las personas y entidades que defienden los derechos humanos, incluida Amnistía, del mismo modo que AI seguirá defendiendo la libertad de religión.

Kate Gilmore, directora de AI, manifestó queel organismo defiende a las víctimas y supervivientes de violaciones de derechos humanos.

"Nuestra política es reflejo de nuestra obligación de mostrar solidaridad, como movimientos de derechos humanos, hacia las supervivientes de violación de Darfur que, al haber quedado embarazadas a consecuencia de una violación de un combatiente enemigo, se ven sometidas al ostracismo por su comunidad", dijo.

Para Rovirosa Madrazo, este caso, el conflicto AI-Iglesia, es paradigmático, "ejemplifica claramente el rumbo que el debate ha tomado, en el cual podemos identificar cuáles serían los ejes de diálogo, que en mi opinión no es solamente urgente sino posible".

Y agregó, en su ponencia, "permitir que las víctimas de esos crímenes organizados den a luz equivale, según algunos especialistas, a ser cómplice de genocidio".

La violación como arma de guerra puede cambiar la composición étnica de una nación, concluyó la socióloga, en el caso de Darfur "podría significar, afirman algunos académicos, la constante arabización de la próxima generación".


07/GT/CV