Recuerdan a mujeres violentadas por policías y militares

   Mil voces contra la violencia, en el DF

Recuerdan a mujeres violentadas por policías y militares
Por: Lourdes Godínez Leal
CIMAC | México DF.- 25/11/2007

Hoy las mujeres mexicanas caminaron, en el Distrito Federal, por una vida libre de violencia para exigir a las instituciones --incluido el Ejército-- respeto a sus derechos humanos y que la violación sexual no sea utilizada como instrumento de represión.

En una caminata que partió de la Alameda Central, en el Centro Histórico, a la Plaza de las Tres Culturas, en Tlaltelolco, celebraron el Día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres, recordando a las mujeres violadas sexualmente por policías y elementos del Ejército en nuestro país, como parte de la Campaña 16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres.

Es el caso de lo sucedido en los operativos de Atenco, con las integrantes de la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO), las mujeres violentadas en la zona de tolerancia del poblado de Castaños, en Coahuila en 2006 y la violación de menores de edad en Nocupétaro y Carácuaro, en Michoacán, así como el asesinato de la indígena nahua Ernestina Ascencio, en Zongolica, Veracruz, en 2007.

En su intervención durante el mitin al finalizar la caminata Mil voces de mujeres contra la violencia, la diputada federal perredista Valentina Batres, condenó la violencia ejercida contra las mujeres, en especial la sexual "que se ha usado para callar a quienes se organizan y a las (mujeres) que pertenecen a movimientos sociales".

En su discurso, Batres recordó en especial el caso de Ernestina Ascencio, la señora nahua originaria de Soledad Atzompa, presuntamente violada y asesinada por militares en febrero de este año, "las autoridades decidieron que no tenía derecho a una investigación digna", subrayó.

Valentina Batres Guadarrama, acusó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de ser "cómplice del Estado" y de ser una instancia que "ayudó" a justificar que este caso no tenía más qué investigar.

La legisladora hizo un llamado "a no permitir que los operativos de seguridad pública atenten contra la vida y la dignidad de las mujeres" y las sometan "con la práctica vieja de violarlas".

MUJERES MIGRANTES, RESPETO

Elvira Arellano, arrestada en una redada en Estados Unidos en 2002 y deportada a México en agosto de este año, pasó del anonimato de vivir en una Iglesia por casi un año en Chicago, a ser parte de las movilizaciones sociales en México, denunciando la violación a los derechos humanos de las mujeres migrantes.

La ahora activista participó en la caminata simbólica de las mujeres en el Distrito Federal Por el camino hacia la libertad exigiendo "respeto y no más violencia para las mujeres migrantes".

No sólo se refirió a las que diariamente, como ella, cruzan o han cruzado la frontera de México con Estados Unidos, sino también a las que llegan de Centroamérica a nuestro país, que igualmente, señaló, "son violentadas por las autoridades mexicanas".

CAMINATA SIMBÓLICA

Agrupadas en un amplio contingente, las mujeres de organizaciones civiles, funcionarias del Gobierno del Distrito Federal (GDF) y de la sociedad civil, participaron en la caminata Mil voces de mujeres en contra de la violencia.

La marcha salió a las 11:00 horas de este domingo de la Alameda Central, en el Centro Histórico del DF. Al frente iban el titular de Desarrollo Social, Martí Batres, del Gobierno del Distrito Federal (GDF), Patricia Patiño Fierro, directora general de Igualdad y Diversidad Social y por el ombudsman capitalino Emilio Álvarez Icaza.

A ritmo de tambores, las activistas caminaron por todo Eje Central para culminar su marcha en la Plaza de las Tres Culturas con las consignas: ¡No más violencia contra las Mujeres y ni una más! Y con mantas alusivas a la celebración de este día.

07/LGL/CV