Succar Kuri: historias de un pederasta

Especial - Caso Lydia Cacho
   Pedofilia avanza ante leyes anacrónicas
Succar Kuri: historias de un pederasta
Por: Redaccion
CIMAC | México DF.- 21/11/2007

Perla es una joven que se las ingenió para pagar al mexicano de origen libanés Jean Succar Kuri con la misma moneda: grabó en video una conversación clave a fin de revelar las actividades ilegales del connotado pederasta, informa Yudith Díaz Gazán, corresponsal de la Agencia Informativa Latinoamericana, Prensa Latina, en esta ciudad.

En la cinta grabada de una de sus primeras víctimas, el hombre de negocios reconoció sentir apetito sexual por niñas y ella debía proporcionarle pequeñas si en verdad lo quería.

Pero, la red pederasta dirigida por Succar Kuri fue puesta al descubierto y la escritora mexicana Lydia Cacho detalló el caso en su libro Los demonios del Edén.

El hecho cobró relevancia internacional al involucrar a políticos y empresarios de primer nivel, quienes efectuaron constantes inversiones y viajes a Estados Unidos en operaciones de pornografía infantil y lavado de dinero.

A raíz de ser descubierto por Perla en el balneario de Cancún en 2003, las autoridades federales revelaron una red de pornografía infantil liderada por el hombre que luego huyó del país evadiendo la justicia.

Las indagatorias realizadas por la Procuraduría General de la República (PGR) constataron que las ilegalidades de Succar Kuri se extendieron a España, Colombia, Brasil y Venezuela.

A pesar de que, por lo menos desde hace unos tres años, autoridades estadounidenses aprehendieron al empresario por una falta vehicular, fue a finales de 2004 cuando creció el interés por conocer el pasado del delincuente sexual.

En menos de 20 años acumuló una fortuna que, sólo en depósitos bancarios, se calcula en más de 25 millones de dólares, y en propiedades y negocios supera los 10 millones.

Supuestamente ese capital fue obtenido a partir de las ganancias de un comercio de sodas (refrescos) y dos tiendas de playeras en el aeropuerto de Cancún, México, a donde llegó en 1985.

Al salir a la luz la obra de la periodista con toda la documentación posible, Cacho fue acusada de difamación y calumnia por el empresario Kamel Nacif, amigo de Kuri, con quien tácitamente tiene nexos financieros desde principios de los años 80.

Ella fue detenida en 2006 por policías y llevada a Puebla, pero la prensa difundió grabaciones en las cuales se escuchaba a Nacif, al gobernador de ese estado mexicano, Mario Marín, y a otros, planear la captura de Cacho a fin de amedrentarla y violarla.

En mayo de 2007, la reportera declaró ante la Fiscalía Federal un intento de homicidio en su contra después de perder el control de su vehículo y se comprobó que los tornillos de los neumáticos habían sido aflojados.

De acuerdo con los datos obtenidos, las investigaciones ministeriales establecieron que Succar Kuri realizaba de manera constante viajes a Los Ángeles, California; Las Vegas, Nevada; y Hong Kong, ciudades relacionadas con el comercio sexual infantil.

Jean Thouma Hannah Succar Kuri (su nombre completo) nació en Becharré, Líbano, el 19 de septiembre de 1944, y llegó a México a mediados de la década de los 70, cuando se estableció con familiares en Guanajuato y luego se fue a Quintana Roo.

Las reseñas obtenidas por el gobierno mexicano refieren que Succar Kuri pudo tejer una red de pederastia a través de sus negocios, y buscar protección en los vínculos políticos y empresariales con Nacif, considerado prominente en el ramo textil.

Funcionarios entrevistados señalaron que el caso había formado parte de diálogos sostenidos en 2005 por John R. Miller, director de la Oficina de Vigilancia y Combate a Trata de Personas, y asesor de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

Desde el 5 de febrero de 2004, Succar Kuri estuvo detenido en Chandler, Arizona, Estados Unidos, y luego de años de litigio fue extraditado hace cuatro meses a México, donde enfrentará cargos por corrupción de menores, violación, abusos deshonestos y pornografía.

También es presunto responsable de urdir, junto con el gobernador Marín y Nacif, la detención de Cacho, que en Los demonios del Edén: El poder detrás de la pornografía infantil, evidenció el reclutamiento y abuso sexual de niñas por Succar Kuri.

En el libro, la investigadora recoge testimonios que mencionan a reconocidas personalidades de la vida política y empresarial del país.

Según los argumentos de las víctimas, todas procedentes de familias marginales, el inculpado se hacía llamar por las niñas Tío Johny, las invitaba a una de sus lujosas villas en la zona hotelera de la ciudad y allí abusaba de ellas.

Existen historias grabadas de ocho menores de edad, que en el momento de los hechos tenían cinco años, pero se pudo identificar nombres y apellidos de otras 40 que no se atrevieron a testificar.

Se informó que las niñas acusaron al empresario de haberlas violado y obligado a mantener relaciones sexuales entre ellas frente a varias personas mayores como Nacif y el secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Miguel Ángel Yunes.


EN LA RED


El revuelo ocasionado por el destape de tan escabroso suceso propició la realización de un bosquejo a cargo de los llamados patrulleros cibernéticos y se constató que, de 2004 a 2006, aumentó en 38 por ciento la cantidad de sitios con pornografía infantil.

Al cierre del año pasado, las páginas de Internet dedicadas al epígrafe en México superaron las 100 mil, pese a que los patrulleros destruyeron miles de portales.

Por lo menos el 10 por ciento de los 2 mil 317 correos electrónicos pertenecientes a comunidades virtuales corresponden a proveedores de materiales sexuales con niños.

La depravación toma aristas inimaginables y es difícil asimilar que en los últimos años se tengan registros de sitios en los cuales, incluso, se exponen imágenes de niños recién nacidos.

El auge de la pedofilia se contrapone al anacronismo de legislaciones y en tanto el crimen organizado se amolda al avance, el gobierno recurre a infinitos discursos e infructuosos monólogos para nunca arribar a tratado alguno.

Los beneficios económicos por el negocio reportan miles de millones de dólares anuales y para más complicación, se estima que cada día aparecen 500 páginas web nuevas con vejaciones sexuales y maltratos sufridos por niños y niñas.

La Organización de Naciones Unidas ha reiterado que la trama no es simple, es una tarea de cualquier sociedad y los Estados del mundo deben luchar contra el flagelo, tan grave y letal como el tráfico de armas y el narcotráfico, finaliza Yudith Díaz Gazán, corresponsal de Prensa Latina.


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