Feminismo, tres siglos de lucha por los DH de las mujeres

Especial - XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe 2009
   Nueva Identidad
Feminismo, tres siglos de lucha por los DH de las mujeres
Por: Nancy Betán Santana
CIMAC | México DF.- 10/03/2009

"No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente", solía decir la escritora inglesa Virginia Wolf.

El feminismo ha empujado durante muchos años la lucha constante para que las mujeres peleen con el objetivo de que su libertad no solamente habite en su mente, sino en su cuerpo entero, en todos sus actos.

Se dice que el feminismo se originó a finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando se tomó conciencia de la posición de las mujeres en la sociedad patriarcal y machista de aquella época (un status subordinado ante los hombres).

Sin embargo, el movimiento feminista surge en la región occidental del mundo, específicamente, durante la primera Convención por los derechos de la mujer en la ciudad de Nueva York, en el año 1848.

El feminismo es definido como un conjunto de teorías sociales y de prácticas políticas en abierta oposición a la exclusión de las capacidades y derechos humanos femeninos.

El feminismo revela y critica la desigualdad entre los sexos y los géneros, mientras reclama y promueve los derechos de las mujeres. Las teorías feministas cuestionan la relación entre sexo, sexualidad y el poder social, político y económico.

El feminismo ha contribuido a diversos cambios en las sociedades, predominantemente en las occidentales. Entre estos cambios se encuentran el sufragio femenino, el derecho al divorcio y a la interrupción legal del embarazo (ILE), este como parte de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

El cambio importante que se persigue con el movimiento feminista es que los derechos de las mujeres sean considerados también como derechos humanos y así no haya relegación de la condición femenina en las instituciones y la sociedad en general.

En creencia común con Martin Luther King de que una amenaza a la justicia en cualquier lugar es una amenaza a la justicia en todo lugar, las y los feministas apoyan otros movimientos e incluyen en su discurso nuevas percepciones en torno al respeto de los derechos humanos de las grupos poblacionales como homosexuales, migrantes y pueblos indígenas.

Algunas clasificaciones del feminismo debido a estas y otras inclusiones son: el feminismo cultural, el feminismo lésbico, el ecofeminismo, el anarcofeminismo, el feminismo marxista, el feminismo filosófico, el feminismo cristiano, el feminismo islámico y el feminismo crítico.

Cada una de estas ramas de lucha del feminismo crecen día con día, no sólo en términos de posición ideológica, sino en participación política y presencia social, como el Feminismo lésbico.

Este movimiento cuestiona la relegada posición que la sociedad da a las mujeres y a las mujeres no heterosexuales. Algunas de sus pensadoras y activistas principales son Rita Mae Brown, Adrienne Rich, Audre Lorde, Sheila Jeffreys y Monique Wittig. Se hizo popular a inicios de la década de los ochenta, sobre todo en Estados Unidos y Europa occidental.

Al igual que el feminismo, el feminismo lésbico se caracteriza por la revisión y debate de los valores y costumbres establecidos. Pero un elemento clave del mismo es el análisis de la heterosexualidad como una institución.

Los textos feministas lésbicos intentan desnaturalizar la heterosexualidad, y una vez hecho esto, plantear hipótesis acerca de sus raíces dentro de regímenes impositivos como el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo.

El feminismo se hace presente en diversos ámbitos y ligado a diferentes ideologías, pero es preciso recalcar que los dos principales fines que persigue el feminismo, cualquiera del que se hable, son la igualdad y el respeto de los derechos humanos en la convivencia entre hombres y mujeres.

09/NBS/GG