Ellos y el quehacer invisible

Especial - Trabajo del Hogar
   Día Internacional del Trabajo Doméstico
Ellos y el quehacer invisible
Por: Lucrecia Maldonado
CIMAC | México.- 25/07/2006

A 13 años de instituirse el Día del Trabajo Doméstico, acordado en el Congreso Feminista Latinoamericano y del Caribe en Lima, Perú, las mexicanas siguen dedicando cinco veces más de tiempo que los hombres a esa labor.

Promover el reconocimiento de este ámbito del trabajo femenino, fue el objetivo al establecer esta celebración el 22 de julio, en 1983, ya que aún se mantiene poco visible como aporte económico y su cumplimiento redunda en dobles o triples jornadas de actividad para la mayoría de las mujeres.

De acuerdo con el estudio Uso del Tiempo y Aportaciones en los Hogares Mexicanos 2002 del Instituto Nacional de Estadística Geográfica e Informática (INEGI), todavía existen grandes diferencias entre las labores de hombres y mujeres.

Para la especialista en temas demográficos, Mercedes Pedrero, la única medida que puede utilizarse, por ahora, para cuantificar el trabajo doméstico es el tiempo y sólo permite estimaciones aproximadas, señala en Trabajo doméstico no remunerado en México.

Según el INEGI, los hombres destinan 9 horas con 37 minutos en promedio a la semana, mientras que el promedio semanal para las mujeres es de 42 horas con 36 minutos.

REALIDAD QUE SUPERA LA FICCIÓN

"Te lavo los platos, te saco la basura, te hago la compra, dice Juan Ramón, mi marido cuando se dispone a colaborar con las tareas de la casa, como si esas cosas fueran mías, me pertenecieran"; así narra su vida cotidiana Juana Yano de 35 años, profesionista en el área de la salud.

Con relación al trabajo doméstico y el papel femenino, luego de dos años y nueve meses de matrimonio, al igual que otras mujeres Juana se pregunta, ¿qué lugar ocupas en el trabajo y en la casa? ¿quién se encarga de los niños, la ropa, la comida y lo demás?

Y afirma, "de verdad, no me siento igual que un hombre, con los mismos derechos y deberes. Puede que legalmente si, y que tengas una pareja que sea la envidia de tus amigas, pero la realidad supera la ficción".

Juana resalta un dato de las mexicanas, "hacen el 75 por ciento del trabajo doméstico no renumerado y los hombres sólo el 25. Y, ¡vaya sorpresa!, esto representa el 54 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)".

"Limpieza de la casa; cuidado de niñas y niños, enfermos y ancianos; compras en el mercado; comidas, desayunos, merienda, cenas; proveer los suministros indispensables del hogar, enseres de limpieza, ropa del hogar y de vestir para todos, adornos, plantas y flores para hacer más agradable la vida familiar", son los nombres de algunas de sus tareas.

Además de otras como: "estar al pendiente de la enseñanza de las y los hijos, del transporte, llevarlos a la escuela, recogerlos; clases de ballet, inglés, deportes; visitas al dentista y vacunas; visita al médico de la abuela y naturalmente, el ocio, salidas a los parques, cine y, si queda tiempo, contar cuentos".

Y todo esto, dice Juana, "gratis".

TIEMPOS Y SELECCIÓN DE ACTIVIDADES

Un sondeo realizado por Cimacnoticias con 70 hombres nos revela que su participación en las tareas domésticas alcanza al 95 por ciento, pero el problema finito y filoso está en la diferencia de los tiempos y en la selección de actividades.

Los datos, demuestran además que el primer lugar esta destinado a la limpieza; el 43 por ciento de los entrevistados dice ocuparse de la limpieza del patio, el automóvil y el jardín. Hay un 15 por ciento que todos los días, lava su taza del desayuno y el resto dice que cocina los fines de semana y que acomoda su ropa. Mayoritariamente todos tiran la basura.

Los únicos que dijeron trapear, lavar y planchar fueron los jóvenes, hombres que viven solos y los desempleados.

La terapeuta familiar Amparo Fuentes asegura que las tareas domésticas que desarrollan los hombres están directamente relacionadas con las edades, al tipo de trabajo remunerado que desarrollan y a sus condiciones socioeconómicas.

Entre los entrevistados por Cimacnoticias hay un número significativo de profesionales que declaró que en su casa estas tareas recaen en las trabajadoras domésticas. En estos casos su aporte se centra en hacer compras, trámites y traslado de personas.

Otro grupo se encuentra en el rubro que describe Jorge Cuevas, arquitecto, 38 años, casado, "no tenemos quien le ayude a mi esposa, no tenemos hijos, los dos trabajamos y en la casa nos dividimos algunas actividades, lavo los trastes, tiendo la cama, cocino y hago las compras".

Una actividad importante de las cuales dicen los hombres ocuparse es del cuidado de las niñas y niños. Un 15 por ciento de los entrevistados aseguró que mientras cuida de los pequeños realiza su propia actividad, "estoy pendiente" es decir que no es un tiempo dedicado en exclusividad a ellos.

EJE DE EQUILIBRIO

La encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI documenta que el grupo de jóvenes de 15 a 29 años, las mujeres invierten el 25 por ciento de su tiempo en el trabajo del hogar mientras que los hombres solo un 3.6 por ciento.

En las personas de entre 30 y 44 años, los varones destinan a esa tarea el 32 por ciento y las mujeres el 45.9 y en la tercera edad, de 60 años en adelante los hombres dedican 7.5 de su tiempo contra el 39.2 de las mujeres.

Los hombres dispuestos a colaborar en las labores del hogar son aún una minoría, señala Guillermo Figueroa Perea, investigador del Colegio de México "es la misma sociedad la que los ha convertido en discapacitados domésticos".

"El trabajo doméstico no es una simple suma de tareas caseras es, además, el eje central para mantener un equilibrio efectivo y afectivo entre necesidades y deseos de todos los integrantes de la familia", concluyó.
06/LM/LR