Apoyo para la decisión de SCJN en caso de Lydia Cacho

Especial - Caso Lydia Cacho
   Reconoce Comisionada Guadalupe Morfin Otero
Apoyo para la decisión de SCJN en caso de Lydia Cacho
CIMAC | México.- 29/09/2006

La Comisionada para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez, Guadalupe Morfín Otero, calificó como buena la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de ampliar la investigación sobre el caso de la periodista Lydia Cacho.


Durante la XXVII sesión de la Subcomisión de Coordinación y Enlace para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, a la que asistieron representantes de diferentes oficinas de los gobiernos Federal y del Estado de Chihuahua, así como de organizaciones de la sociedad civil, la comisionada manifestó su reconocimiento a la periodista Lydia Cacho.


De igual manera Morfín Otero señaló que es una buena noticia el que se abunde en la investigación que involucra a las redes de pederastia en México que ponen en riesgo la vida de mujeres y niñas.


En este mismo contexto y de acuerdo con el informe presentado en la sesión, que comprende las actividades efectuadas durante el presente mes, la Comisión estableció un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Juárez con el fin de atender todos los casos de violencia contra las mujeres que son presentados en las diversas oficinas de la policía municipal.


Con ello se pretende romper el círculo de la violencia, fomentar la solución pacífica de conflictos y prevenir futuras agresiones en contra de las mujeres, señaló en comunicado de prensa.


Para la firma del convenio, la Comisión elaboró el protocolo para la atención de las Mujeres en Situación de Violencia, que será aplicado por personal de la Oficialía Jurídica y Barandilla, y el Centro de Prevención y Atención a Mujeres y Familias en Situación de Violencia, organismo auspiciado por el Gobierno del Estado y por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.


Con ello, se busca brindar atención a la víctima para que conozca sus derechos y adquiera herramientas para defenderlos, de tal forma que llegue a valorar la situación de riesgo, y en caso de ser necesario, sea canalizada temporalmente a un refugio.


En el caso del agresor, el protocolo busca motivar su ingreso a un tratamiento terapéutico de manera individual que le permita renunciar a su violencia.


O6/GT/LR