Saluda agrupación argentina lucha de mujeres oaxaqueñas

Población
   Alto a la militarización en Oaxaca, demanda red de DH
Saluda agrupación argentina lucha de mujeres oaxaqueñas
CIMAC | México.- 05/10/2006

Las mujeres de la agrupación Pan y Rosas de Argentina enviaron un fuerte abrazo a las oaxaqueñas y a la Coordinadora de Mujeres de Oaxaca (COMO), que "hicieron que muchos y muchas pronuncien nuevamente algunas palabras guardadas en libros empolvados, escribiendo en su bandera "Cuando una mujer avanza, no hay hombre que retroceda."


¡Las mujeres en primera fila! nuevamente, como en cada página internacional de las heroicas luchas de la clase obrera y el pueblo, enfatiza Pan y Rosas en un comunicado fechado en Buenos Aires.


No obstante, volvieron a tronar las gargantas de la reacción que las acusan, las reprimen y persiguen, pero a la par y con más fuerza, las gargantas de quienes apoyamos la heroica lucha del pueblo de Oaxaca que gracias a la acción decidida de las mujeres de la COMO tomaron sus radios, sus canales de TV.


Los mismos medios que en manos de los patrones y sus políticos sólo reproducen mentiras y en manos de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), se volvieron eco de las voces de quienes toman el cielo por asalto: trabajadoras y trabajadores, campesinos y campesinas, indígenas, jóvenes, estudiantes...


No pasaron 100 años de la Revolución de 1910, cuando en el Sur de México vuelve a las calles la lucha obrera y popular contra los políticos de una clase que no puede siquiera mantener su "mentira democrática", estafando la voluntad de millones.


Han sido, son y serán las y los trabajadores quienes muestran que es posible encontrar una salida, pelear contra la explotación y opresión de millones de personas, es posible terminar con la humillación patronal, es posible que haya educación y salud para todos y todas.


Ustedes y su APPO han desempolvado la cuestión del poder: es posible gobernar una ciudad, entonces es posible gobernar un país poniendo los intereses del pueblo pobre por encima de los intereses de un puñado de millonarios.


Como ustedes nos devolvieron las palabras que yacían inertes en los libros, nosotras les regalamos nuestras banderas, nuestras arengas y canciones para que ustedes, las heroicas mujeres de la Coordinadora de Mujeres Oaxaqueñas las hagan palpitar en las barricadas, en la APPO, en las radios y el canal de televisión, en cada movilización y discusión acalorada.


El lema de nuestra agrupación, late hoy en vuestra lucha "Exigimos nuestro derecho al pan, pero también a las rosas." Sabemos que nos devolverán este regalo con la lucha por una sociedad distinta, donde no haya opresión ni explotación.


A su vez, la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos demandó un alto a la militarización en el estado y a la intervención de las fuerzas armadas así como el retiro de las tropas y el equipo militar concentrado en el estado.


En un comunicado, la organización dice que la presencia del ejército en las calles debe obedecer el mandato y principios constitucionales; el artículo 89 fracc. VII y 129 constitucional son muy claros sobre las funciones del ejército.


Subraya que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en México, recomendó al gobierno mexicano, excluir a las fuerzas armadas de las tareas de seguridad pública y procuración de justicia.


No obstante, en Oaxaca, la presencia del ejercito ha significado desapariciones forzadas, tortura, detenciones ilegales, y ejecuciones extrajudiciales; amén de los retenes y bases de operaciones mixtas que son en sí mismas violatorias de los derechos individuales, dadas las facultades inconstitucionales y discrecionales que poseen para actuar, añade la Red.


No es posible recobrar la tranquilidad en la ciudad con soldados o policías federales apostados en cada esquina, o donde el circular de tanquetas militares se vuelva cotidiano. El ejército en las calles de Oaxaca o la PFP no es la solución.


La solución de la problemática de Oaxaca debe privilegiar la atención de los problemas sociales, en especial la gran desigualdad en la repartición de la riqueza, la erradicación de la corrupción y la falta de transparencia del quehacer gubernamental. No es intimidando, asesinando, aplicando parcial y arbitrariamente la justicia como van a resolverse los problemas del estado, enfatiza la Red.

06/LR