Precarias condiciones viven mujeres en la industria textil

   Constituyen 80 por ciento de los empleados
Precarias condiciones viven mujeres en la industria textil
Por: Hypatia Velasco Ramírez
16/05/2007



México, DF, 16 mayo 07 (CIMAC) La industria textil y de prendas de vestir se caracteriza por tener condiciones de empleo y trabajo precarios: bajos salarios, largas jornadas, condiciones deficientes, una importante mano de obra femenina e infantil, bajos niveles de sindicalización y una alta rotación de las y los trabajadores.


Lo anterior, según el texto "El trabajo en la Industria Textil y del Vestido en México", escrito por María Eugenia Martínez de Ita, Germán Sánchez Daza y Guillermo Campos Ríos, incluido en el libro La situación del trabajo en México 2006, editado por Plaza y Valdés el año pasado.


Al respecto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señala que aproximadamente el 80 por ciento de las y los trabajadores de la industria textil son mujeres, las cuales no cuentan con experiencia y tienen muy pocos conocimientos sobre sus derechos laborales.


Generalmente, dice la organización, estas mujeres llegan a trabajar de zonas rurales y han abandonado sus estudios para conseguir dinero para sus hogares. "Los empresarios contratan mujeres porque reciben un sueldo más bajo que los hombres".


Muchas son sometidas a hostigamientos y represión y algunas empresas maltratan y obligan a renunciar a las mujeres embarazadas, para evitar el gasto de beneficio por maternidad.


Y los empresarios, señala Unicef, a veces se aprovechan de las necesidades económicas que tienen las trabajadoras y ejercen sobre ellas violencia de manera física, verbal y sexual.


El trabajo en la Industria Textil y del Vestido en México explica que la mayoría del personal son jóvenes menores de 29 años: particularmente en las zonas textileras existe un gran contingente de obreras y obreros jóvenes entre los 19 y 21 años.


Y el 1 por ciento del total "ya estaría implicado la presencia de aproximadamente 5-6 mil niños menores a 14 años en los proceso textiles y del vestido".


La falta de cumplimiento estricto a la normatividad existente hace posible que las empresas contraten más trabajadoras y trabajadores menores de edad de los que aparecen estadísticamente.


Por otro lado, según el texto, la prestación con la que más cuentan las y los trabajadores es la seguridad social. Sin embargo ésta apenas llega al 59 por ciento de las y los trabajadores textiles y al 56 por ciento de quienes se emplean en la Industria del vestido. Y el reparto de utilidades es una prestación prácticamente extinta en esa actividad.


Y cerca de la mitad de las y los trabajadores (51 por ciento de la industria textil y 49 por ciento de la del vestido) aseguraron que en el año 2000 el contrato que tenían en la empresa en donde laboraban era por escrito y de tiempo indefinido, revela el documento.


Además, trabajan más de lo establecido en la Ley Federal del Trabajo, que reglamenta la jornada y la semana de trabajo.


CÓDIGOS DE CONDUCTA


Sindicatos y organizaciones civiles en la industria del vestido han creado los códigos de conducta, debido a que las precarias condiciones de empleo y trabajo afectan la calidad de los productos y los plazos de entrega, también por la creciente participación de los consumidores.


Pero a pesar de que los códigos pretenden regular aspectos como el salario, la jornada de trabajo, las horas extras, las prestaciones, la salud, la seguridad e higiene, así como la sindicalización, la normatividad laboral, incluyendo estos códigos, generalmente no son respetados por las empresas, asegura el texto.


Y aunque en México existen instituciones y normas que buscan regular la actividad laboral, las condiciones de empleo y trabajo, estos son en su mayoría el resultado de las estrategias de las empresas que buscan competir en los mercados reduciendo con ello los costos laborales, concluye.


07/HV/GG