Mujeres indígenas y planificación familiar

   Métodos al filo de la desesperanza
Mujeres indígenas y planificación familiar
Por: Dalia Patiño González/corresponsal
CIMAC | Puebla, Pue..- 01/06/2007

La antropóloga María Elena Bravo, del Centro de Asesoría para el Desarrollo Indígena en Puebla, señala que la maternidad en las comunidades rurales aún tiene un peso muy importante, pues se encuentra estrechamente ligada con cuestiones culturales y religiosas.


No obstante, afirma que no se puede negar el uso de la "medicina tradicional", la cual incluye métodos de anticoncepción y prácticas abortivas que siempre se han dado bajo el resguardo de la privacidad, de ahí la falta de estadísticas o cifras.


"A las compañeras no les gusta hablar de eso, no lo cuentan porque aún hay un tabú que rodea a esos temas, pero el uso de hierbas se sabe que se da, y desde hace mucho tiempo", señaló.


De igual forma, el uso de hierbas abortivas también es utilizado por algunas mujeres trabajadoras de la maquila en la región de Tehuacán, como lo refiere la antropóloga Abigail Castillo, quien comenta el caso de doña Esperanza Sertorio, sobrina de la partera más solicitada en San Juan Atzingo (ubicado en la parte sureste del estado de Puebla), y de quien aprendió el manejo de las hierbas, con las que ha podido ayudar a mujeres de la maquila a "tener su regla".


En este mismo sentido, el periódico La Jornada publicó en 1994 una entrevista a una lidereza tzotzil, quien afirmaba que las mujeres indígenas de hoy deciden cuántos hijos tener y cuándo, además de que están luchando contra la mortalidad materna:

Aunque lo nieguen, en Chiapas hay aborto, sea provocado, sea espontáneo. Aunque algunos luego lo ven mal, ¡que si es castigo de Dios!, cuando lo que es castigo es tener 10 hijos y que luego que se muera la mamá los deje huerfanitos?


Una muchacha de 23 años ya tenía seis hijos y al darse cuenta de que ya no le venía su regla, se puso a alzar cosas pesadas, a llevar cubetas de agua grandes desde el pozo hasta la casa, se aventaba desde el árbol para golpearse el vientre. Una vez llegó a su casa sangrando, tenía chorros de sangre, limpió todo y se quedó varios días así hasta que le dio fiebre: estaba entre la vida y la muerte. Después decidió ir al hospital de Comitán, pero no la quisieron atender porque supuestamente es malo hacerse un aborto (?)


La mayoría recurre a cargar cosas pesadas y tirarse de los árboles, pero también conocen hierbas abortivas: la ruda, el romero, la hoja de aguacate, la trementina del nopal son efectivas cuando las manejan bien. Son las mujeres las que conocen y buscan métodos para abortar".


Finalmente, no hay que olvidar que los factores que influyen para que un aborto sea peligroso son: el tiempo de gestación; la preparación de quien lo ejecuta; la técnica, así como las condiciones sanitarias, pues los abortos realizados ya sea en una clínica o bien por la toma de medicamentos, infusiones o incluso la introducción de objetos en la vagina, condicionan que los índices de mortalidad materna sigan constituyendo un problema de salud pública.


La condena moral y legal a la interrupción del embarazo no deseado se convierte en un caldo de cultivo para el aborto clandestino, ya sea en el plano rural o urbano, de igual manera se pone en riesgo la vida de las mujeres, quienes cargan con todo el peso de una decisión que debería ser una responsabilidad compartida.


CIFRAS ABORTO


Se calcula que cada año a nivel mundial se realizan 20 millones de abortos en condiciones de riesgo, de los cuales 78 mil terminan en muerte materna. Otras miles de mujeres más sufren discapacidad de corta o prolongada duración, con secuelas que van desde sangrados agudos, hasta lesiones de órganos internos e infertilidad.


Lo anterior implica que cada día se realizan 55 mil abortos inseguros en el mundo, 95 por ciento de ellos en países en vías de desarrollo.


En México, la legislación sobre el aborto data de 1931 y en ella se estipula que se permite sólo cuando está en riesgo la vida de la madre, por malformaciones congénitas, en caso de violación. En Yucatán, el aborto se permite en caso de insolvencia económica. En el DF recientemente fue aprobada la despenalización de esta práctica antes de las 12 semanas de gestación.


En este mismo sentido, y de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud Reproductiva, los estados con mayor porcentaje de abortos son: Jalisco 24.8 por ciento; Aguascalientes 24.3 por ciento; Michoacán 23.9 por ciento; Yucatán 23.7 por ciento y Tamaulipas con el 22.4 por ciento. Mientras que en el estado de Puebla, según datos del Consejo Nacional de Población (Conapo), el aborto representa la cuarta causa de mortalidad materna.


07/DPG/GG