Carecen trabajadoras domésticas de protección física y laboral

Especial - Trabajo del Hogar
   Informe de Human Richts Watch
Carecen trabajadoras domésticas de protección física y laboral
CIMAC | México.- 28/07/2006

Cuando la señora llevaba a dormir a los niños a la casa de la abuela, el hombre se quedaba en casa ? él me violó muchas, muchas veces; una vez al día, cada día durante tres meses?", comenta Zakiah, trabajadora doméstica en Malasia, con 20 años de edad.


En el mundo, las mujeres migrantes que realizan trabajo doméstico enfrentan una amplia gama de abusos graves, así como explotación laboral, abuso sexual y físico, confinamiento forzado, no pago de salarios, negación de alimento y asistencia médica, además de horas de trabajo excesivas sin días de descanso, señala un informe de Human Rights Watch.


Quienes se dedican a esta labor en los países receptores de población migrante carecen de protección por parte de los gobiernos y "éstos fracasan en la supervisión de la prácticas de reclutamiento que imponen cargas pesadas de deudas o informan mal a las y los trabajadores sobre los empleos", indica esta organización con sede en Nueva York.


Nisha Varia, investigadora para la División de derechos de la mujer de Human Rights, apunta que en lugar de garantizar la dignidad de las trabajadoras domésticas y una vida libre de violencia laboral, los gobiernos les han negado protecciones de empleo.


UNA DE LAS POCAS OPORTUNIDADES DE TRABAJO


El informe de 93 páginas, sintetiza una investigación (desde 2001) sobre abusos contra mujeres y trabajadoras infantiles domésticas, que son originarias o trabajan en El Salvador, Guatemala, Indonesia, Malasia, Marruecos, Filipinas, Arabia Saudí, Singapur, Sri Lanka, Togo, Emiratos Árabes Unidos, y los Estados Unidos.


"Millones de mujeres y niñas recurren al trabajo doméstico como una de las pocas oportunidades económicas disponibles, subraya Varia. Los abusos a menudo ocurren en casas privadas y son totalmente ocultos, dice.


Es la experiencia de Hasana, trabajadora infantil en Indonesia: Como trabajadora doméstica, usted no tiene ningún control de su vida. Nadie le respeta. No tiene ningún derecho. Esta es la clase más baja de trabajo.


El informe señala que en las peores situaciones, las mujeres y niñas están atrapadas en circunstancias de trabajo forzado o han sido tratadas (trata de personas) en condiciones semejantes a la esclavitud.


Las trabajadoras domésticas son a menudo rehenes de agentes de trabajo y patrones, expone Varia, por tanto, en su opinión los gobiernos deben regular las condiciones de trabajo, detectar violaciones e imponer sanciones significativas.


Es el caso de Kéméyao A., víctima de trata infantil, con 10 años de edad, de Lomé, Togo: Había una mujer que vino al mercado para comprar carbón. Ella me encontró y dijo a mi madre sobre una mujer en Lomé que buscaba a una muchacha como yo para quedarse con ella y hacer el trabajo de casa. Ella vino a mi madre y mi madre me regaló?"


Un ejemplo positivo de lo que se puede hacer, señala Varia, es la legislación industrial en Hong Kong donde las trabajadoras domésticas tienen el derecho a un salario mínimo, un día de descanso semanal, el permiso por maternidad y fiestas nacionales.


Al publicar el informe, Human Rights busca impulsar a los gobiernos a que amplíen la protección laboral para las trabajadoras domésticas y establezcan las normas mínimas de empleo para asegurar que a los patrones y agentes de trabajo les sean imputadas la responsabilidad por prácticas abusivas.


06/HV/CV/LR