En Hidalgo, contaminación acuífera daña a infancia

INFANCIA
   Zona Tula-Tepeji, la peor del mundo
En Hidalgo, contaminación acuífera daña a infancia
Por: Hans Islas Frausto/corresponsal
CIMAC | Pachuca, Hgo..- 20/12/2006

En Hidalgo, los padecimientos asociados al consumo y exposición de aguas residuales han ubicado a la entidad en el noveno lugar nacional con el mayor número de muertes por enfermedades diarreicas en menores de cinco años de edad, lo que en cifras representa que al año un promedio de 50 niñas y niños fallecen por esta causa y convierten el caso en situación de alarma, según el portal informativo Desde Abajo.


Hidalgo es la entidad receptora de los mayores volúmenes de aguas residuales "en todo el mundo" y, al mismo tiempo, es la que menor cantidad de líquido sanea a nivel nacional, a pesar de que cuenta con ocho plantas municipales de tratamiento, informa un diagnóstico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), lo que convierte a sus mantos acuíferos en verdaderas trampas de muerte.


Y es que según la Conagua, en el estado existen 21 mantos acuíferos, de los cuales cinco están sobre explotados: Los ubicados en Ajacuba, Chapantongo-Alfajayucan, Ixmiquilpan-Tasquillo, Tepeji del Río y Valle del Mezquital, todos ellos ubicados en las zonas más contaminadas de la entidad, como en la región Tula-Tepeji, considerada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como la más contaminada del mundo.


En ese sentido, la capacidad de tratamiento de agua en Hidalgo es la más pobre y la más deficiente del país pues, proporcionalmente, la capacidad del sistema residual no representa ni el uso diario de agua de una familia en promedio.


Y el problema se agudiza si se consideran las descargas de aguas residuales de las industrias petroquímicas, textiles, de la Refinería Miguel Hidalgo ?ubicada en el municipio de Tula-, de la planta de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como otras empresas que se encuentran en esta región y que desembocan precisamente al Río Tula, recurso que colinda con cada uno de los municipios afectados arriba mencionados.


Así mismo, según la Conagua, los principales ríos contaminados por las aguas provenientes del Distrito Federal son el Tula, Tepeji, Coscomate, el Salado, el Salto y Alfajayucan.


Cabe señala que en el municipio de Zimapán el agua presenta concentraciones de arsénico, plomo y cobre superiores a la norma mexicana de contenido de arsénico en el agua, lo cual ha suscitado graves casos de cáncer por radiación entre la población del lugar, según lo verificó el propio Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) de Laguna Verde, Veracruz, hace diez años.


Además, sólo el 87 por ciento de la población hidalguense tiene acceso a la red de agua. En el año 2004, la entidad contaba con 12 plantas municipales de tratamiento de aguas residuales, de las cuales siete se encontraban en operación, con una capacidad instalada de apenas 54 litros por segundo.


TEZONTEPEC, MUERTE Y ESPERANZA


En la localidad de Tezontepec de Aldama, municipio localizado al centro del estado, la contaminación es un grave riesgo para la salud, por el alto contenido de metales pesados que contienen sus aguas.


Ahí, en la comunidad de Mangas, Juan es un menor de ocho años que ha crecido en un entorno de alta contaminación y ha padecido muchas enfermedades relacionadas directamente con esta situación del medio ambiente.


La familia de Juan vive en la pobreza y se ha visto en la necesidad de habitar cerca de un canal que desborda su caudal en el Río Tula, lo que a lo largo del tiempo ha originado padecimientos en Juan, tanto como en otros niños.


En la actualidad, Juan ha tenido que abandonar la escuela debido a insuficiencia renal. En términos médicos, ésta significa que la función renal se va haciendo más lenta y el riñón se lesiona gradualmente, provocando que su capacidad para filtrar la sangre disminuya o desaparezca, sin que se eliminen los productos tóxicos y de desecho.


La queja reiterada de los habitantes cercanos a esta comunidad es que el hospital de Cinta Larga no llena las expectativas de los muchos pacientes que llegan al lugar, ya que, de acuerdo a distintas versiones retomadas por Desde Abajo, la atención médica no es la más adecuada.


Juan ha intentado llevar al cabo un tratamiento que le salve la vida. Sin embargo, los pocos recursos con los que cuentan lo tienen enfermo y deprimido hasta el día de hoy, por lo que sus padres piensan que están condenados a vivir en esta situación. Estos males crecen a la par que su número de habitantes, sin que hasta el momento nadie haga algo para resolver estos padecimientos.

06/HIF/GG/CV