Fracasó el programa foxista para abatir mortalidad materna

Mortalidad Materna
   Cada día murieron entre 3 y 4 mujeres
Fracasó el programa foxista para abatir mortalidad materna
CIMAC | México, DF.- 01/12/2006

En el sexenio de Vicente Fox apenas se lograron evitar 234 fallecimientos de mujeres por causas asociadas a la maternidad, de 2001-2005, a pesar de que el programa Arraque Parejo por la Vida (APV) tenía como único objetivo disminuir la mortalidad materno-infantil, asegura la organización civil Fundar.


Los índices de mortalidad materna se reducirán sólo hasta que las acciones encaminadas a combatir el problema se conviertan en una política pública, pues las estrategias o programas como Arranque Parejo en la Vida no lograron el objetivo de abatir los decesos de mujeres por causas asociadas a la maternidad, ni siquiera en los grupos más vulnerables, las adolescentes y las indígenas, asegura un análisis de la organización civil Fundar.


De hecho, el tema de muerte materna no fue prioridad para el gobierno, toda vez que nunca apareció como tal en el Plan Nacional de Salud 2000-2006, ni en la propuesta de Egresos de la Federación para el 2005, recuerda la investigadora Daniela Díaz, de Fundar.


El programa APV tuvo como objetivo garantizar a las mexicanas un embarazo saludable y un parto y puerperio sin complicaciones, además de disminuir en un 35 por ciento, en relación con la tasa registrada en el 2002, la incidencia de muerte materna en las regiones más afectadas.


MUERTE MATERNA


La muerte materna se debe principalmente a cuatro elementos: la falta de información, de recursos económicos, de cobertura de los servicios de salud y de control prenatal, explica el subdirector de Educación Profesional del Instituto Nacional de Perinatología (INPER), Carlos Neri Méndez.


Y las causas fundamentales de la muerte materna son las hemorragias, infecciones y preclampsia o hipertensión provocada por el embarazo. Todas ellas, causas previsibles.


De acuerdo con información de Fundar, respecto a los decesos ocurridos en el proceso de embarazo, parto y puerperio, resalta que en términos absolutos en este sexenio cada día murieron entre tres y cuatro mujeres. En el año 2000 se reportaron mil 543 decesos; mil 300, en 2003, y en 2005, mil 242.


Con estos resultados, se aleja la posibilidad de conseguir la meta comprometida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de bajar las muertes a 22.3 por cada 100 mil nacimientos en el año 2015. Hasta el año pasado, la tasa se ubicó en 63.4 por 100 mil nacimientos.


SABIDAS CAUSAS


Fundar asegura que la mortalidad materna es un indicador claro de la injusticia social, inequidad de género y pobreza. El que un embarazo o parto desemboque en la muerte de la mujer refleja problemas estructurales, tanto de acceso como de atención a la salud.


Es reflejo, apunta el análisis, de la situación de atraso y rezago en la que vive un sector de las mujeres mexicanas.


La muerte materna también esta vinculada en muchos casos a las "crisis sanitarias además de injusticias sociales como la pobreza y la falta de seguridad social", por lo cual las indígenas son las que sufren tres veces más que el resto de las mexicanas el riesgo de muerte.


Las entidades que reportaron los mayores niveles de defunciones fueron Chiapas, Guerrero y Oaxaca, y aunque APV recalcó la vulnerabilidad en que se encontraban las adolescentes y las indígenas, al terminar el sexenio estos grupos se mantienen en las mismas condiciones de vulnerabilidad, advierte el informe.


Uno de los aspectos críticos de la forma en que ha operado APV es que no contempla recursos para infraestructura, equipamiento, medicamentos y transporte, por lo que su funcionamiento se debe ajustar a los insumos existentes en las comunidades en que funciona.


Para Fundar un hecho grave es que la Secretaría de Salud nunca consideró gastar en estos rubros. En consecuencia, el aporte privado sustenta una parte fundamental de la implementación del programa.


Entre las deficiencias en los servicios médicos, la organización civil detectó incumplimiento de la Norma Oficial Mexicana de atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, a lo que se suman las carencias de insumos, incapacidades del personal médico, sub utilización del primer nivel de atención, saturación de hospitales, e incluso prácticas racistas y discriminatorias.


La evaluación también resalta el problema del transporte que enfrentan las mujeres que viven en comunidades alejadas y de difícil acceso, el cual APV dejó bajo la responsabilidad de las mismas localidades, a pesar de que es un mecanismo prioritario para disminuir la muerte materna.


RECURSOS


En relación con la forma en que se asignó el presupuesto en esta administración, Fundar resalta que la entrada en vigor del Sistema Nacional de Protección Social en Salud repercutió en la invisibilidad del gasto asignado a APV y a la salud materna en general.


Dice que los estados tienen la facultad de utilizar los recursos discrecionalmente y Fundar comprobó que no se destinan montos específicos para reducir la mortalidad materna, sino en general, para la atención del embarazo, parto y puerperio.


Fundar encontró, inclusive, que donativos hechos por la iniciativa privada no llegaron a los grupos que más los necesitaban, o bien se colocaron en hospitales generales, adonde tampoco logran acceso los grupos más vulnerables.

06/HV/GG