Campaña de Inmujeres, con estrecha visión del feminicidio

Feminicidio Ciudad Juárez
   Presenta Lagarde dos libros sobre el tema
Campaña de Inmujeres, con estrecha visión del feminicidio
Por: Lourdes Godínez Leal
CIMAC | México, DF.- 01/12/2006

La feminista Marcela Lagarde criticó la campaña que el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) lanzó para combatir la violencia contra las mujeres porque, enfatizó, es misógina, sexista, confunde a la gente y no respeta los derechos humanos de las mujeres.


A diferencia de lo que proponen los libros "Feminicidio: una perspectiva global" y "Feminicidio: la política del asesinato de las mujeres", coordinados por Diana Ruseell, Roberta Harmes y Jill Radford, donde se presentan alternativas para enfrentar el feminicidio, como las campañas de denuncia de todo tipo de violencia, la campaña de Inmujeres es "sexista, no tiene nada de feminista, no tiene nada de respeto a los derechos humanos de las mujeres y mucho menos de información", dijo Lagarde al comentar ambos textos durante su presentación.


"Lo que debería decirnos Inmujeres, continuó, es cuáles son nuestros derechos humanos, porque las mujeres no los sabemos; en qué leyes están; a qué instancias acudir. No lo hace, cuando esa es su obligación".


La campaña "es terriblemente misógina y sexista: nos muestra a mujeres exitosas disfrazadas de hombres y se preguntan si es preciso ser hombre para tener éxito. Es una campaña del Inmujeres en el peor estilo "mujerista", aseveró la académica de la UNAM.


Lagarde y de los Ríos explicó que el libro Feminicidio: una perspectiva global" muestra campañas exitosas de combate real a la violencia de género, de redes de organizaciones feministas, de desarrollo de su conciencia, de su fortalecimiento, leyes, tribunales, brigadas de mujeres que se organizan para enfrentar el feminicidio y todo tipo de violencia contra ellas, observatorios y monitoreo de los homicidios contra mujeres.


Además, ambas publicaciones manejan categorías del feminicidio: se habla del feminicidio histórico, desde la época conocida como la cacería de brujas; de linchamiento, como cuando las tropas aliadas entraron a Europa y lincharon en las plazas públicas a mujeres que colaboraban con los nazis; o el feminicidio de Bosnia Herzegovina, con la violación masiva a mujeres que culminó en el homicidio de alguna de ellas, explicó la feminista.


"Esa es la definición del feminicidio. No siempre significa el homicidio, significa la violencia que culmina en algunas ocasiones con el homicidio de algunas mujeres", agregó.


Los libros también describen otras categorías: el feminicidio sexual en serie, el de la esposa, la conocida, de la amante, de prostitutas, en situación de guerra, el relacionado con drogas o con la delincuencia organizada, con los narcotraficantes que trafican con mujeres y drogas, los de honor, o los lesbofóbicos.


"La violencia feminicida está presente todos los días, a todas horas, en nuestras casas, escuelas, espacios públicos en todas partes", agregó la exdiputada federal.


Lagarde aseguró que muchas autoridades se niegan a reconocer el feminicidio, porque hacerlo implica asumir su responsabilidad institucional, su trabajo, incapaz hasta ahora de frenar la violencia contra las mujeres. Porque se incluye al Estado como parte del feminicidio y de otras formas de muerte violenta y evitable, como son los cánceres cervicouterino y mamario, las muertes por VIH/sida o las muertes maternas.


En tanto, Angela Alfarache, feminista y académica de la UNAM, al comentar sobre ambos libros, puntualizó que "nos hacen entender que el feminicidio constituye una forma de violencia sexual que concluye en el asesinato por su condición de mujer". Dan también una visión histórica de la violencia contra las mujeres desde épocas remotas, con un común denominador: los asesinos son hombres que matan a mujeres "en nombre del amor, por usos y costumbres, por honor".


06/LGL/GG