Procuradora de Puebla llegó a Fevim acompañada de policías

Especial - Caso Lydia Cacho
   Son los mismos que me detuvieron: Lydia Cacho
Procuradora de Puebla llegó a Fevim acompañada de policías
Por: Lucrecia Maldonado
CIMAC | México.- 28/09/2006

La actuación de la Procuradora Blanca Laura Villeda el martes pasado en las oficinas de la Fevim es "una muestra fehaciente de una servidora pública acostumbrada a abusar del poder en su beneficio, esto lo digo porque actúa indistintamente y a conveniencia, a veces como autoridad judicial y a veces como ciudadana supuestamente agraviada", expresó en exclusiva a Cimacnoticias la periodista Lydia Cacho Rivero.


Cacho señaló lo anterior luego de conocer que el martes 26 de septiembre la Procuradora de Puebla se presentó en las instalaciones de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia en contra de las Mujeres (Fevim), a cargo de Alicia Elena Pérez Duarte, exigiendo se le permitiera conocer el expediente del caso Lydia Cacho.


Cabe señalar que, a instancias de la denuncia que la periodista hizo en esta Fiscalía en marzo pasado, se abrió un expediente (averiguación previa Fevim/02/03/2006) para investigar los hechos de diciembre del 2005, cuando Cacho fue trasladada contra su voluntad de Cancún a Puebla por elementos de la policía judicial de este estado.


Además de esta denuncia, la periodista hizo otra en la Fiscalía para Periodistas, a cargo de David Vega Vera, tanto esta instancia como la Fevim pertenecen a la Procuraduría General de la República (PGR).


DESAPARECEN PRUEBAS Y TESTIGOS


La Presidenta del Centro Integral de Atención a la Mujer (CIAM) de Cancún, Quintana Roo, asegura que sí denunció a la Procuradora de Puebla como indiciada pero no en la Fevim sino en la Fiscalía para Periodistas y allí Villena llevó a cabo la misma mecánica que el martes pasado.


"Se presentó en varias ocasiones de manera violenta y prepotente, con escoltas, a exigir que le dejasen ver la averiguación previa cuando aún esta Fiscalía no la había llamado", denuncia.


El Fiscal, David Vega, decidió entonces tomarle su declaración, agrega, "que llevó por escrito y ella (Villeda) ha seguido yendo a tratar de ver los avances como si fuera la víctima, siempre maltratando a los servidores públicos de las fiscalías y usando la investidura de Procuradora de Justicia".


Acerca de su detención en diciembre del 2005, la escritora señala "cuando yo salí de la cárcel de Puebla, declaré que hubo una trampa en no permitirme saber que se me detendría, a lo que la Procuradora Villeda respondió a los medios ?y tengo las pruebas- que corresponde a la autoridad hacer, o no, del conocimiento del acusado que existe una averiguación previa en su contra".


Sin embargo, "ahora ella argumenta que existen derechos debidamente tutelados por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para todo gobernado y que las autoridades, incluso la Fiscal Alicia Elena Pérez Duarte, deben respetar".


Estos derechos son, señala Lydia Cacho: la garantía de audiencia, que consiste en que toda persona debe ser escuchada por la autoridad que está conociendo de una investigación; así como también la garantía de defensa, lo cual implica conocer el estado que guarda la averiguación y el derecho a solicitar su revisión en cualquier momento y la aportación de medios de prueba.


Entonces, ¿por qué para ella si vale este derecho constitucional y para mi no?, se pregunta Lydia Cacho al tiempo que afirma, la ley debe ser pareja y claro que sí tiene derechos, pero no en esta causa penal.


Y puntualiza, "la procuradora Villeda dice que los judiciales y la gente que se coludió en mi encarcelamiento no están bajo sus órdenes directas, pero llegó a la Suprema Corte de Justicia con la Juez Quinto de lo Penal y juntas se fueron.


"A las fiscalías llega siempre con los judiciales que me detuvieron. Esta vez se apareció con Quiroz Montaño a quien yo sí acusé en esta fiscalía (Fevim) pero es él quien puede ver la averiguación previa no la Procuradora".


Cacho asegura que ella no denunció a la Procuradora de Puebla en la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia en contra de las Mujeres (Fevim) y es por ello que Blanca Laura Villena no tiene porqué declarar, lo cual "le he explicado un sinfín de veces, pero acostumbrada a imponer su voluntad, se niega a escuchar".


La razón por la cuál Villeda está haciendo todo este escándalo en contra de la Fiscal Pérez Duarte, dice la periodista Lydia Cacho "es porque sabe que ya descubrimos qué pruebas y qué testigos han desaparecido para evitar que se esclarezca la verdad".


Ella lo sabe muy bien, subraya, "además también sabe que el gobernador Mario Marín ha ofrecido su cabeza y la de los judiciales. Quieren saber por donde va la investigación para ponernos piedras en el camino".


NO EXISTE NINGUNA AMISTAD "ÍNTIMA"


También se refirió a que es un absurdo el argumento de que la Fiscal Pérez Duarte "no puede conocer mi caso". Entre ella y yo no existe ninguna amistad, aclara


"Yo soy una persona pública, soy periodista, soy feminista y asesora de las Naciones Unidas en casos de violencia contra mujeres, en ese contexto coincidí con la doctora Alicia Elena Pérez en tres veces en mi vida, solamente.


"Una de esas ocasiones la entrevisté en Cancún para mi programa de TV durante la reunión de la OMC hace cuatro años, la vi un par de veces porque trabajaba en el Senado; luego no la volví a ver hasta el día de mi detención cuando por órdenes del Procurador General de la República fue a enterarse de mi caso.


"No tenemos ninguna amistad íntima, ni ella ni yo sabemos nada de la vida personal de la otra. Al igual que la ex senadora del PRI Lucero Saldaña a quien he visto unas cinco veces en mi vida, o Luis Raúl González de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) a quien había visto una vez, Pérez Duarte se comportó de una manera sensible y humana, y eso evidentemente es un delito para Villeda.


"Ha habido muchas mentiras y especulación sobre cómo tanta gente supo de mi detención. Ya demostramos a las autoridades que en la institución de protección a víctimas de violencia que yo dirijo CIAM-Cancún, tenemos planes de emergencia, entre ellos hay una lista de medios y de redes nacionales e internacionales de derechos humanos a quienes se les debe enviar un boletín urgente, eso fue lo que sucedió.


"Además, yo ya tenía amenazas de muerte y Amnistía Internacional estaba muy pendiente de mi. Mi pareja es periodista y a él le llamaron de mi oficina en cuanto fui detenida, él a su vez llamó a mucha gente que conoce mi trabajo, porque temían por mi integridad y mi vida".


Lidia Cacho explicó que el gobernador de Puebla Mario Marín y la Procuradora de este estado, durante muchos meses han negado la verdad.


"Argumentan que llegué entera a Puebla y eso es prueba de que no violaron mis derechos, es mentira, a mi quienes me salvaron de la muerte o de una violación sexual fueron mis colegas de medios, las feministas de las redes de derechos humanos, incluso un par de embajadores de otros países llamaron al Gobernador Marín para exigirle que yo llegara con bien a Puebla y que fuera procesada conforme a derecho.


"Yo escuché en la carretera cuando le llamaron por teléfono al comandante de los judiciales, él mismo colgó y dijo que había cambio de planes. Y no, no es cierto que me dejaran hacer múltiples llamadas, yo les suplicaba que me dejaran contactarme con mi familia, les decía el número lo marcaban, hacían como que me iban a pasar el teléfono y luego se reían y decían: Nadie contesta".


"Pasé más de veinte horas de tortura y lo voy a demostrar plenamente. Por eso tienen miedo, porque están acostumbrados a imponer la corrupción y la violencia y yo no me rendiré, la verdad está de mi lado".


Finalmente Cacho agregó que la Procuradora Villeda, Mario Marín y Kamel Nacif "se han dedicado a llamarme mentirosa desde el día en que salí de prisión, pero a pesar de sus intentos allí están sus propias voces, las de Kamel Nacif ratificando la autenticidad de las llamadas, están mis testigos y las pruebas periciales".


Puedo, expresó, entender su enojo, "me han intentado callar con violencia y no pudieron, trataron comprarme con dinero y no acepté, me han descalificado públicamente y siempre hay pruebas de mi dicho.


"Ellos representan lo peor del poder público corrupto de este país, contra eso estamos luchando, contra la violencia de Estado. No es poca cosa, pero en esta batalla no estoy sola, hay miles de mi lado, del lado de la verdad y eso me da fuerza para seguir adelante".


06/LM/CV