Parteras, aliadas estratégicas contra muerte materna

Periodistas por el Respeto de los Derechos Sexuales y Reproductivos de la Juventud
   En Altos de Chiapas atienden más de 4 mil nacimientos al año
Parteras, aliadas estratégicas contra muerte materna
Por: Guadalupe Cruz Jaimes, enviada
CIMAC | San Cristóbal de las Casas.- 16/07/2012

Las parteras tradicionales capacitadas son estratégicas para reducir la muerte materna (MM) en comunidades indígenas, ya que promueven la revisión médica prenatal, identifican cuando las embarazadas requieren ser hospitalizadas, y les garantizan el acceso a un parto atendido por personal calificado.

Javier Domínguez, oficial nacional de Programas del Fondo Nacional de Población (UNFPA) en México, señaló que las parteras capacitadas "juegan un rol muy importante" como promotoras de la salud materna, pues fungen como vínculo entre las mujeres indígenas y el sistema de salud.

"Identifican a las embarazadas, les dan acompañamiento en el control prenatal, las alertan cuando prevén una complicación obstétrica, y previenen riesgos en la salud de las embarazadas", dijo el especialista.

Durante un taller para periodistas, organizado por UNFPA en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Domínguez indicó que las parteras con una formación adecuada y articuladas en el sistema de salud representan un "recurso estratégico" en la disminución de la MM.

En la región de los Altos de Chiapas hay 773 parteras registradas en la Jurisdicción Sanitaria Número 2, quienes reportan la atención de 300 a 400 partos al mes.

En los 28 municipios de esa zona las parteras asisten más de 4 mil nacimientos cada año, informó Lucio Pérez, capacitador de parteras de esa jurisdicción de la Secretaría de Salud (Ss) local.

PREPARADAS PARA TRAER VIDA AL MUNDO

Petrona Hernández, de 52 años, es una de las parteras tradicionales capacitadas que mensualmente ayuda a parir a unas cinco mujeres. Ella se dedica a esta labor desde hace más de tres décadas sin recibir remuneración alguna.

La indígena tzetzal, originaria de Tenejapa ?uno de los 28 municipios con menor Índice de Desarrollo Humano en Chiapas?, ubicado en la región de los Altos, se convirtió en partera a los 16 años de edad.

Desde entonces adquirió la experiencia y conocimientos necesarios para determinar cuando un embarazo es de alto riesgo y requiere hospitalización, así como para atender un parto en casa de la embarazada sin complicaciones.

Petrona Hernández, junto con las 18 parteras tradicionales de Tenejapa, recibe capacitación para optimizar su labor y disminuir los riesgos de salud en las mujeres antes, durante y después de parir, mediante el programa "Cuidando el cuerpo de la mujer, el niño y de la madre tierra", el cual inició en noviembre de 2009.

"Nos enseñan técnicas, por ejemplo de cómo hay que cortar el cordón umbilical del bebé, con qué material y cómo lavarlo. También aprendimos a poner suero a la mujer si está débil, después del parto", explicó.

En la capacitación, abundó Petrona, "nos hablan de los síntomas de un parto complicado, pero nosotras sabemos cuando una mujer está delicada de salud y necesita cesárea; cuando eso ocurre las trasladamos al centro de salud aquí en el municipio, donde los médicos valoran si requiere que la trasladen al hospital en San Cristóbal de las Casas", ubicado a una hora de Tenejapa.

Hernández dijo que las parteras están preparadas para "traer vida al mundo", porque además de poseer los conocimientos transmitidos por sus antepasadas y, recientemente, la capacitación del sector salud, la madre naturaleza les anuncia mediante un sueño el nacimiento de la niña o el niño entregándoles una paloma o un conejo blanco, que ellas deben tomar en sus manos.

María López, de 50 años de edad, también comparte esta creencia. La indígena tzetzal también habitante de Tenejapa se formó como partera tradicional desde que era una niña, mientras ayudaba a su madre a atender a mujeres de la comunidad.

"Tenía como 10 años cuando empecé", contó. Entonces las cosas eran diferentes porque la sobrevivencia de las mujeres dependía de ellas por la lejanía de los servicios de salud, "ahora si hay complicaciones las llevamos a la clínica", agregó.

La madre de cuatro hijos aclaró que también cambió su forma de atender los partos porque cuentan con el material mínimo, como tijeras, pinzas, guantes, termómetro y alcohol.

Las parteras tradicionales capacitadas también se encargan de pesar al recién nacido y enviar sus datos a la Ss local para que registre su nacimiento.

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