Inicio A 10 años, el impacto del TLCAN, devastador, revela estudio

A 10 años, el impacto del TLCAN, devastador, revela estudio

Por Román González

A 10 años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el impacto en la población de los tres países que lo integran ha sido devastador. Sin embargo, sus efectos se reflejan más en las mujeres.

Actualmente, uno de los cambios más significativos es que las mujeres casadas y las madres de niños y niñas pequeñas se han incorporado al trabajo, principalmente informal.

Al respecto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), señala que en México existían en el año 2000, 25.5 millones de personas empleadas en la economía informal, de las cuales 17 millones eran hombres y ocho millones 500 mil mujeres.

Así, se han perdido más empleos que los que se han creado, se han abatido los salarios, empeorado la pobreza y la desigualdad. En cambio, se han incrementado enormemente los derechos y el poder de las grandes corporaciones.

De ello, la investigación Lecciones del TLCAN: El alto costo del “libre” comercio, muestra el fracaso del modelo de integración empresarial: ninguna de sus promesas ha sido cumplida; por el contrario, sus resultados han sido catastróficos para la población de Canadá, Estados Unidos y México.

En la sede del Movimiento Ciudadano por la Democracia (MCD), hoy será presentado dicho trabajo, el cual forma parte de la campaña EZLN, 20 y 10: el fuego y la palabra. Al evento acudirán, entre otros, Alberto Arroyo y Rita Schwentesius, dos de sus autores.

Dicha investigación refiere que el TLCAN ha sido utilizado para debilitar la soberanía y promover la asimilación económica a Estados Unidos. Este ha ejercido mayor presión sobre Canadá y México para que se sometan a sus objetivos.

ALGUNAS CONSIDERACIONES

El caso de México, el contenido del estudio indica que durante la vigencia del TLCAN, los costos laborales medidos en pesos, principalmente salarios y beneficios, disminuyeron un 36 por ciento, lo cual quiere decir que la clase trabajadora produjo más por cada hora de trabajo, pero a un 36 por ciento de menor costo para los empleadores.

Como se sabe en nuestro, país la mujer se enfrenta a ser explotada no solamente por empresas del vecino país del norte, sino por coreanas, como es el caso de las maquiladoras, donde la mayoría de las veces son vejadas, golpeadas sicológicamente, sin olvidar que como requisito de admisión se les pide certificado de no-gravidez.

En Canadá, en el caso de la desigualdad social, se ha convertido en una sociedad notoriamente disímil en la era del libre comercio; por ejemplo, el ingreso real bajó para la mayoría de los canadienses en los 90. Para 1999 el ingreso medio fue de dos por ciento menor que en 1990.

Esta caída, se afirma, no puede ser atribuida totalmente al libre comercio, pero es innegable que la caída salarial, la pérdida de muchos empleos, seguros y de tiempo completo y el amplio recorte en las transferencias de pagos sociales, han contribuido en forma significativa a aumentar la desigualdad.

El análisis refiere que el comercio libre y otras políticas económicas neoliberales, también han llevado a una distribución más desigual de la riqueza. De 1984 a 1999, el más empobrecido 40 por ciento de canadienses vio su parte de la riqueza nacional reducida de 1.8 por ciento de todas las ganancias individuales a sólo 1.1 por ciento.

En tanto que durante el mismo periodo, el más enriquecido 10 por ciento de la población disfrutó de un incremento en valor neto de un 51.8 por ciento a un 55.7 por ciento.

En el mismo rubro, en los Estados Unidos se ha exacerbado la desigualdad. Por ejemplo, en el año 2000, 67 por ciento de la población blanca recibió servicios de salud comparados con el 60 por ciento de afroamericanos y 45 por ciento de latinos.

Se explica en el estudio que una razón del aumento de estas diferencias tiene que ver con el masivo deterioro de las condiciones de trabajo que ha sido causado por el déficit comercial y la alta movilidad del capital.

Con ello, los afroamericanos y latinos son los primeros en ser despedidos y les toma más tiempo conseguir un nuevo empleo, Como resultado, los índices de desempleo, para ambos grupos sociales, han sido consecuentemente altos durante el periodo 1990-2000.

En 1990, la tasa de desempleo de afroamericanos fue tres veces más alta que la tasa de blancos, 15.1 por ciento comparado con un 4.8 por ciento, en tanto que la población latina tenía una tasa de 9.3 por ciento.

Lo más grave, se afirma en el estudio, es que los tres gobiernos están trabajando para extender este modelo fracasado en América Latina en la propuesta de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

03/RGL/GMT

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más