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Acusada de lenocinio, Basilia espera justicia

Por Anayeli García Martínez

La subprocuradora de Justicia de la Zona Centro de Quintana Roo, María Jesús Loeza Cachón, rechaza la inocencia de la indígena maya Basilia Ucán Nah, quien fue acusada y encarcelada por los supuestos delitos de lenocinio y corrupción de menores en un irregular proceso penal.

En entrevista con Cimacnoticias, Andrés Díaz Fernández, abogado del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), quien junto con la organización Indignación lleva el caso, afirmó lo anterior pero confía en que a pesar de los intentos judiciales por seguir inculpando a Basilia en próximos meses se declare su inocencia luego de tres años de estar encarcelada injustamente.

Díaz Fernández dijo que aunque tienen información de que la subprocuradora de Justicia en la Zona Centro trata de coaccionar a una mujer para que realice declaraciones en contra de Basilia, éstas no pueden interferir en un procedimiento que está por concluir en un proceso de apelación.

Basilia Ucan Nah es una indígena maya de 43 años de edad, originaria de la comunidad de Yoactún, municipio de Felipe Carrillo Puerto, en Quintana Roo. No sabe leer, escribir ni hablar español.

Ella fue acusada de lenocinio y trata de personas en un proceso plagado de irregularidades, por el que el 28 de abril de 2009 fue sentenciada a 12 años y tres meses de prisión y una multa de 10 mil 577 pesos.

ACUSACIÓN SIN SUSTENTO

En febrero de 2007, el Ministerio Público (MP) de Felipe Carrillo Puerto recibió una llamada telefónica anónima de un hombre que denunció que en una casa de esa ciudad se cometían delitos de lenocinio.

El denunciante se refería a la casa de Ambrocio Granados Mohedano, según consta en la averiguación previa 032/2007 y de la cual Cimacnoticias tiene copia. De acuerdo con el documento, en dicho lugar entraban niñas de aproximadamente 12 años de edad que eran explotadas sexualmente.

El MP inició una investigación. Citó a las presuntas víctimas y presuntos culpables. En marzo de ese año una adolescente de 14 años de edad declaró que “Dina”, una mujer “güera, gorda, chaparrita, cabello amarillo, como de 50 años de edad”, la obligó a tener relaciones sexuales con un hombre mayor en la casa de Granados Mohedano.

El presunto culpable Granados Mohedano dijo no conocer a “Dina” y aclaró que en su casa rentaban cuartos pero que no se cometían los delitos de lenocinio ni corrupción de menores.

En el expediente se asienta la declaración de una mujer de 22 años que se refirió a Basilia. Esta mujer se encontraba afuera del palacio municipal de Felipe Carillo cuando unos policías se acercaron a interrogarla y la llevaron a declarar. En su declaración dijo conocer a Basilia y haberla visto con dos adolescentes pero en ningún momento se refirió a actos delictivos.

Ese mismo mes y sin razón alguna, dos policías encontraron a Basilia en la calle y le pidieron que los acompañara. Ante su negativa, la obligaron a subirse a una patrulla y la llevaron al MP, donde la interrogaron sobre personas que dijo no conocer y luego la dejaron regresar a su casa.

En septiembre de 2007, el MP solicitó al juez que librara orden de aprehensión y detención contra Basilia. El juzgado ordenó la captura el 11 de marzo de 2008, el día 18 fue detenida y el 24 del mismo mes se dictó auto de formal prisión en su contra como probable responsable de los delitos de corrupción de menores y lenocinio.

Después de que los involucrados ampliaran sus declaraciones y la acusaron, el 28 de abril de 2009 se dictó sentencia a Basilia, quien rechaza todas las imputaciones.

INDÍGENA Y MUJER, LOS DELITOS

De acuerdo con el abogado Díaz Fernández, Basilia no tuvo defensa adecuada durante la averiguación previa, ya que cuando fue citada a declarar no contó con defensor de oficio y no estuvo acompañada por alguna persona de su confianza.

Aunque en el expediente se asienta que Basilia tuvo un intérprete, Díaz advirtió que no fue así.

Sólo una de las presuntas víctimas dijo conocer a la indígena pero ante el juez se retractó. A decir del abogado no hay señalamientos directos contra Basilia y las menores de edad declararon bajo presión, sin la presencia de sus padres o funcionarios del DIF.

Díaz Fernández consideró que la condición de Basilia de ser mujer, indígena y pobre la hizo víctima de este proceso, tal como sucedió con las otomíes Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio, acusadas de secuestrar a seis integrantes de la AFI en 2006.

Alberta, Teresa y Jacinta –indígenas que al igual que Basilia no hablaban español y eran pobres– pasaron tres años en prisión al ser acusadas, con pruebas irregulares, de secuestrar a seis agentes de la AFI durante un operativo realizado el 26 de marzo de 2006, en el tianguis de Santiago Mexquititlán, en Quéretaro.

Jacinta recuperó su libertad en septiembre de 2009 porque la Procuraduría General de la República no pudo acreditar su responsabilidad. Alberta y Teresa fueron liberadas en abril de 2010 luego de que su caso llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Actualmente el caso de Basilia se encuentra en apelación en la sala penal, con sede en Chetumal, del Tribunal Superior de Justicia de Quintana Roo. Ante esta situación y los hechos irregulares del procedimiento, el Centro Prodh espera que en próximos meses se dé una resolución absolutoria.

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