Al Parlamento europeo, violencia de género en México

DERECHOS HUMANOS
    España podría dar asilo en casos de agresión extrema
Al Parlamento europeo, violencia de género en México
Por: Guadalupe Vallejo Mora
Cimac | México, DF.- 23/01/2006

Al solidarizarse con la lucha que llevan a cabo legisladoras y organizaciones no gubernamentales en México contra el feminicidio, integrantes de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género se comprometieron a llevar al Parlamento Europeo los casos de agresiones y asesinatos que se cometen contra la población femenina.

"Trasladaremos, a través del trabajo de una experta, todo lo que hemos vivido (en México) y lo llevaremos al Parlamento Europeo", anotó Cristina del Valle, presidenta de la Plataforma Mujeres integrada por más de 200 escritoras, cantantes y actrices españolas.

Expuso que el propósito de su viaje a nuestro país es reforzar el trabajo de las organizaciones de mujeres mexicanas a través de Ciudad Juárez, que se convirtió en un símbolo, no como lugar donde hay más violencia contra las mujeres

Este día, las integrantes de la Plataforma se encuentran en esa entidad fronteriza para solidarizarse con las madres de las mujeres asesinadas, agrupadas en la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, y llevar a cabo el concierto No más feminicidios, donde, al igual que este domingo en el zócalo capitalino, participarán artistas mexicanos y españoles a fin de solidarizarse con las mujeres mexicanas en su lucha contra la violencia y en defensa de los derechos humano de las mujeres del mundo.

Durante la reunión con la Comisión Especial para dar Seguimiento a los Feminicidios de la Cámara de Diputados, celebrada este fin de semana, su presidenta, la perredista Marcela Lagarde, dio a conocer que en breve estará listo el dictamen de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, así como los resultados de una investigación nacional para conocer las causas que provocan las agresiones contra el género femenino.

La aprobación de dicha ley superará el vacío legal en torno a la protección de los derechos de las mujeres y creará las condiciones jurídicas y de seguridad para cuidar la integridad, la libertad y la vida de la población femenina en su comunidad y en su casa, así como en espacios de trabajo, tránsito y esparcimiento, expuso.

Más aún, precisó, "el caso de Ciudad Juárez es un dolor en la conciencia del país, pero también se ha descubierto que hay desapariciones, secuestros y violencia que conducen al homicidio de mujeres y de niñas en otras entidades de la República Mexicana".

Lagarde y De los Ríos se pronunció, asimismo, por tipificar el delito de feminicidio con rango de genocidio, pues reconoció que para erradicar este fenómeno primero es necesario cambiar las condiciones de vida de las mujeres, modificar la relación de supremacía de los hombres y el contenido patriarcal de las leyes e instituciones.

"Lo primero que sucede sobre la violencia de género en México es que no sabemos lo que sucede", anotó la diputada al reconocer que en nuestro país "nos falta lograr un compromiso del Estado mexicano con los derechos humanos de las mujeres".

María Durán, jurista defensora de derechos de las mujeres de España, reconoció en su oportunidad la importancia de que todos los datos de violencia contra las mujeres sean considerados como delitos, pues consideró que actualmente existen "contravenciones leves que no conducen más que al desánimo y a la sensación de impunidad del violento".

Dijo que el esfuerzo realizado por lograr una ley en materia de violencia contra las mujeres constituye un paso muy importante para erradicar este fenómeno, el cual conlleva una discriminación estructural que genera un riesgo; de ahí la importancia de tipificarla como delito.

Más adelante, la periodista Lydia Cacho Ribero indicó que lo más importante para librarse de la violencia contra la mujer, en cualquier parte del mundo, es entender que tenemos derechos, "que la justicia no puede seguir siendo un milagro, sino un derecho cotidiano".

Consideró que el trabajo es convertir la justicia para las mujeres de México, las que murieron y dejaron su nombre, para aquellas que siguen vivas y para las que no están dispuestas a seguir calladas.

ASILO A MUJERES

En el encuentro realizado en la Cámara Baja, organizaciones de mujeres mexicanas dejaron abierta la posibilidad de que España conceda asilo por violencia de género a mujeres en situación de riesgo extremo, como han hecho antes países como Canadá, que concede específicamente el estatuto de refugiado por este motivo, o Estados Unidos, que las incluye en su programa de protección de testigos.

Al respecto, la directora del Instituto de la Mujer de España, Rosa Peris, consideró "difícil" esa vía para resolver los problemas de seguridad de las víctimas en México al recordar que su nación cuenta, desde diciembre de 2004, con la primera Ley europea contra la Violencia de Género, que dispone, entre otras cosas, de la creación de juzgados especializados, la mejora de la asistencia a las mujeres que sufren violencia, la creación de centros de rehabilitación integral y los procedimientos de protección para las mujeres amenazadas.

La diputada Lagarde precisó que no se ha hecho una propuesta institucional oficial en este sentido a España, pero consideró "importante" incluirla en la agenda política del diálogo interparlamentario de ambos países. "Suscribo esa propuesta. Sería formidable que las migrantes gozaran de esa protección", dijo al comentar que el estatuto de refugiado debería facilitarse no sólo en casos relacionados con el crimen organizado y la corrupción, sino también en otros casos de violencia doméstica y familiar.

La jurista española María Durán expresó su disposición de colaborar con el trabajo que realiza el Congreso de México y compartir sus experiencias

OBJETIVOS

La idea planteada por las ONG es permitir, en principio, que mujeres víctimas de violencia de género cuyos maridos o ex maridos forman parte del crimen organizado en México, con vínculos muy fuertes con el poder, puedan salir del país y gozar de protección internacional por violencia de género, dado que en México es imposible garantizar su seguridad.

En cualquier caso, las organizaciones mexicanas buscan una vía alternativa a la institucional, que obliga a la víctima a agotar todos los niveles nacionales para poder solicitar asilo. El último escalón, el programa de protección de testigos de México, ya les ha costado algún susto dada la alta corrupción del país, según explicó la periodista Lydia Cacho, quien también estuvo presente y aclaró que no descansará hasta convertir la justicia de las mujeres en un derecho.

06/GV/YT