Inicio Amelia paga costos del VIH que le transmitió su pareja migrante

Amelia paga costos del VIH que le transmitió su pareja migrante

Por Rubí López, corresponsal

El 30 de abril de 2012 es una fecha que “Amelia” no olvida. Ese día le notificaron que vivía con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Fue en un examen inesperado como se enteró que su esposo se lo había transmitido.
 
“Mi esposo se fue a Estados Unidos por la situación económica que hay en Guatemala, para buscar una mejor vida. Trabajaba como cortador de caña y decidió irse. Le dije que si se sentía capaz de hacerlo no le quitaba el impulso. Se fue de manera irregular”, cuenta “Amelia”, de 32 años. 
 
Su esposo trabajaba en los ingenios de la costa sur guatemalteca, por lo que tenía que movilizarse desde el municipio de Patulul, en el departamento de Suchitepéquez, hasta su lugar de trabajo.
 
“Amelia” tenía expectativas de que ella y su hijo, de entonces dos años, mejorarían su nivel de vida. Pero tres meses después de la partida de su esposo recibió una noticia: había sido detenido en territorio mexicano y sería deportado a Guatemala.
 
“La verdad es que yo no sé que haya hecho él por allá, nunca me comentó nada”, explica la mujer. La familia se reunificó y tiempo después “Amelia” dio a luz a su segunda hija.
 
“Cuando la nena tenía cinco meses se enfermó y la llevé a la clínica. Le hicieron unos exámenes y la doctora del centro de salud me pidió que me hiciera unos yo también”.
 
Era una prueba de VIH y los resultados la dejaron perpleja: el resultado era positivo. Dejó a su esposo tras siete años de relación.
 
Según datos del Centro Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), el número de casos de VIH en mujeres entre enero de 1984 y junio de 2012 es de 10 mil 375.
 
La población donde se observa la mayor cantidad de transmisiones tiene entre 20 y 39 años de edad, que corresponde al 57 por ciento del total de casos. La transmisión del virus en el 93 por ciento de los casos fue por contacto sexual.
 
“No le dije nada a mi esposo. Simplemente le dije que ya no quería verlo, que ya no quería seguir viviendo con él y me mudé a otro departamento del país”, recuerda “Amelia”.
 
MÁS VULNERABLES
 
La población migrante ha sido catalogada como población clave de mayor riesgo por diferentes organizaciones internacionales. El VIH se ha asociado al fenómeno de la migración. 
 
Las y los migrantes guatemaltecos tienen como destino principal la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos. Según el Centro de Investigación, Educación y Servicios sobre SIDA (CARES, por sus siglas en inglés), ese estado norteamericano es el que tiene la segunda mayor incidencia de VIH y VIH avanzado. 
 
En el caso de México, hay unas 179 mil personas viviendo con VIH (dato al 2011). En 2012 se registraron 43 mil 965 nuevos casos, el 26 por ciento en mujeres.
 
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) reporta que las mujeres migrantes pueden verse afectadas por la transmisión del VIH si son objeto de trata o violencia sexual durante su recorrido, tienen conductas de alto riesgo en su lugar de destino, o si sus cónyuges son migrantes estacionales o cíclicos, tal como el caso de “Amelia”.
 
Actualmente ella y sus dos hijos (de cuatro años y 18 meses de edad) reciben apoyo de la Asociación para la Prevención y Estudio del VIH/Sida (APEVIHS).
 
Esa organización sin ánimo de lucro cuenta con el servicio de “apadrinamiento”, un programa de nutrición y VIH, el cual contribuye a mejorar la calidad de vida de 35 niñas y niños cuyas madres son mujeres con VIH.
 
“Amelia” trabaja en ventas y asiste regularmente a su control médico a uno de los 15 hospitales que ofrecen asistencia a personas con VIH en el país. Es una mujer llena de vida y sueños.
 
“Mis hijos han tenido resultados negativos a la prueba de VIH. Quiero dejarles estudio y su casa. Sabiendo llevar mi tratamiento llegaré a verlos grandes”, destaca.
 
En Guatemala el MSPAS trabaja el tema específico de las infecciones de transmisión sexual y el VIH. En conjunto con organizaciones nacionales e internacionales se implementan campañas y programas de prevención dirigidos a la población con mayor riesgo, así como tratamiento y asistencia a personas con VIH.
 
13/RL/RMB

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más

Skip to content