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Anticoncepción masculina, tarea pendiente del Estado

Por Beatriz Jiménez

En México el peso del control de la natalidad sigue recayendo en la espalda de las mujeres para las que el Estado tiene una oferta limitada de anticonceptivos, en tanto que los métodos para regular la fecundidad masculina siguen siendo una tarea pendiente, señala el documento Calidad de la Atención en la Salud Sexual y Reproductiva en México, monitoreo feminista de los acuerdos de El Cairo, 1994.

A 10 años de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD), celebrada en la ciudad de El Cairo, Egipto, México no ha respondido a la expectativa del Programa de Acción de la CIPD que en su capítulo IV, apartado C, establece la necesidad de promover “la igualdad entre los sexos y alentar a los hombres a que se responsabilicen de su comportamiento sexual y reproductivo”.

El monitoreo feminista revela que pese a los informes oficiales, el suministro de métodos anticonceptivos destinados a la población femenina es insuficiente, además de no estar orientados en función de cada una de las etapas de la vida de las mujeres.

Destaca que el problema de los métodos de anticoncepción masculina no consiste en su desabasto -que existe en el caso de los condones-, sino en que no hay una cultura ni políticas específicas que los promuevan, menos aún dinero cuando no se plantea su necesidad.

Así, el análisis de los gráficos contenidos en el documento indican que mientras el 38 por ciento de las mujeres, a nivel nacional utiliza un método de anticoncepción definitiva, en el caso de los varones el 15 por ciento de ellos usa un método de anticoncepción (el condón). De este último porcentaje, sólo el dos por ciento ha optado por la vasectomía como medida de control.

Esto es, “a pesar de todo, la anticoncepción masculina sigue siendo irrelevante”, en tanto que en los estados de la República la situación se vuelve francamente alarmante. Es el caso de Oaxaca en donde sólo el seis por ciento de los varones usaba en 2000 un método anticonceptivo, y de ellos sólo el 0.5 optó por la vasectomía como método de control.

Baja California Sur, que forma parte de la muestra, reporta que para 2001 sólo el cinco por ciento de la población masculina usaba el condón como método de anticoncepción; y que de ellos el uno por ciento se había hecho la vasectomía.

En tanto que el gasto total en anticoncepción femenina y masculina es contrastante: “En México, según la Dirección General de Salud Reproductiva (adscrita a la Secretaría de Salud), se gastaron en 2002 aproximadamente un dólar per cápita (11. 20 pesos) para anticoncepción femenina, mientras que sólo 13 centavos de dólar (un peso con cuatro centavos), se destinaron a la anticoncepción masculina”.

En el marco del Día Mundial de la Población, cuyo tema es precisamente la CIPD a 10 años, la meta de que los gobiernos coadyuven a que los hombres “sean buenos compañeros y apoyen a las mujeres”, según lo ha expresado Thoraya Ahmed Obaid, directora Ejecutiva del Fondo de Población de Naciones Unidas (FNUAP por sus siglas en inglés), será una meta incumplida por el Estado Mexicano.

2004/BJ/GV/SM

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