Apoyo mundial de sindicatos textileros al activista Martín Barrios

    Crítica internacional a la actuación de la justicia mexicana
Apoyo mundial de sindicatos textileros al activista Martín Barrios
Por: Miriam Ruiz
Cimac | México, DF.- 06/01/2006

La decisión del estado de Puebla de dictar un auto de formal prisión a Martín Barrios, defensor de derechos laborales en las maquiladoras, donde laboran principalmente mujeres, fue criticada hoy por la Federación Internacional de Trabajadores del Textil, Vestuario y Cuero.

En una carta dirigida al gobernador Mario Marín Torres, la Federación, con presencia en 110 países y sede en Bruselas, advirtió que en el clima de competencia internacional intensa que existe hoy en la industria del vestido, México no puede permitirse ser visto como un país que viola las normas laborales internacionales.

Neil Kearney, secretario general de la Federación premiado por su quehacer en favor de la eliminación del trabajo infantil, consideró que "en lugar de encarcelar a Martín Barrios, las autoridades deberían felicitarle por defender los derechos de los trabajadores explotados".

Kearney reiteró las condiciones denunciadas en Tehuacán, conocida como la capital mundial de la mezclilla, por parte de la Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacan, presidida por Martín Barrios, quien fue acusado de chantaje por Lucio Gil Zárate, dueño de Calidad en Confecciones SA de CV.

En su empresa, agrega Kearney, "las violaciones incluyen la falta de contratos, jornadas de trabajo de 12 horas, trabajo de menores y un régimen de castigos a través de descuentos salariales, incluyendo faltas mínimas tales como llegar un minuto tarde".

"Los trabajadores protestaron ante estas violaciones con el apoyo del activista Martín Barrios. Cuando el empresario no cumplió con sus acuerdos, se inició una serie de protestas y revanchas del empresario que concluyeron en la acusación que hoy tiene a Barrios en la cárcel", relata en la misiva el sindicalista de origen irlandés.

"Los empresarios retrógrados siempre suelen tachar de ‘chantaje’ los esfuerzos de los trabajadores para mejorar sus condiciones de trabajo", asegura Kearney, sindicalista desde 1967.

"La realidad es que lo que arriesga con ahuyentar la inversión extranjera, con las malas condiciones de trabajo y la persecución de quienes intentan acabar con esta explotación", dice el dirigente sindical internacional.

06/MR/YT