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Cada hora y media asesinan a una mujer en Brasil

Por la Redacción*

Al contrario de lo que se pensaba, la Ley María da Penha tuvo un impacto nulo sobre la mortalidad de las mujeres por feminicidio.
 
El estudio inédito “Violencia contra las mujeres: feminicidio en Brasil”, presentado el pasado 25 de septiembre por el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA) del gobierno federal, señala que no hubo reducción de la tasa anual de mortalidad, comparando los periodos antes y después de la vigencia de la ley.
 
Las tasas de mortalidad por cada 100 mil mujeres estaban en 5.28 en el periodo 2001-2006 (antes) y 5.22 en 2007-2011 (después). “Se observó que sólo hubo una pequeña disminución de la tasa en 2007, inmediatamente después que la ley entró en vigencia”, dice la investigación.
 
En Brasil, en el periodo 2009-2011 se registraron 16 mil 993 muertes, resultando en una tasa anual de mortalidad de 5.82 muertes por 100 mil mujeres.
 
El estado de Espíritu Santo, en el sureste, es un “campeón” en casos de feminicidio en Brasil, con una tasa de 11.24 muertes por cada 100 mil mujeres, seguido por Bahía (9.08), Alagoas (8.84), en el noreste, y Roraima (8.51), en el norte. El estado con la tasa más baja es Piauí, en el noreste, con 2.71 muertes por cada 100 mil mujeres.
 
El estudio aclara que las muertes de mujeres derivadas de conflictos de género, es decir, por el hecho de ser mujeres, se denominan feminicidio o femicidios.
 
Estos crímenes son cometidos generalmente por hombres, principalmente por compañeros de vida o ex compañeros, y surgen de situaciones de abuso en el hogar, amenazas o intimidación, violencia sexual o situaciones en las que la mujer tiene menos poder o menos recursos que el hombre.
 
Los compañeros íntimos son los principales asesinos de mujeres. Cerca de 40 por ciento de todos los asesinatos de mujeres en el mundo son cometidos por un compañero íntimo.
 
En contraste, esta proporción es cercana al 6 por ciento entre los hombres asesinados. Es decir, la proporción de mujeres asesinadas por su pareja o ex pareja es 6.6 veces superior a la proporción de hombres asesinados por su compañera o ex compañera de vida.
 
En Brasil, en el periodo comprendido entre 2001 y 2011 se estima que hubo más de 50 mil casos de feminicidio, lo que equivale a aproximadamente a 5 mil muertes por año.
 
Entre 2009 y 2011 se estima que ocurrieron, en promedio, 5 mil 664 muertes de mujeres por causas violentas cada año, 472 cada mes, 15.52 cada día, o una cada hora y media.
 
Las regiones noreste, centro-oeste y norte han mostrado mayores tasas de feminicidio: 6.90, 6.86 y 6.42 muertes por cada 100 mil mujeres, respectivamente. Las jóvenes eran las principales víctimas: más de la mitad de las muertes (54 por ciento) fueron de mujeres de 20 a 39 años de edad.
 
Además, 61 por ciento de las muertes fueron de mujeres afrodescendientes. La mayoría de las víctimas tenían baja escolaridad, 48 por ciento de ellas con 15 o más años de edad tenía hasta ocho años de estudio. La mitad de los casos incluyeron el uso de armas de fuego y 34 por ciento de instrumento “corto-punzante o contundente”.
 
El estudio concluye que la magnitud del feminicidio se elevó en todas las regiones y estados de Brasil y que el perfil de las muertes es en gran medida compatible con situaciones relacionadas con la violencia doméstica y familiar contra las mujeres.
 
“Entonces, destacamos la necesidad de fortalecer las acciones previstas en la Ley María da Penha, así como la adopción de otras medidas destinadas a combatir la violencia contra las mujeres, la protección efectiva de las víctimas y la reducción de las desigualdades de género en Brasil”, destaca el documento
 
En Brasil, la Ley contra la Violencia de Género, aprobada en agosto de 2006, lleva el nombre de la profesora María da Penha Maia Fernández, quien tras sufrir durante 15 años múltiples formas de violencia física, psíquica y sexual por parte de su marido y denunciarlo ante las autoridades, en lugar de obtener protección, su pareja intentó asesinarla disparándole en la columna vertebral, lo que le provocó una paraplejía.
 
Desde entonces, María recorrió el mundo en su silla de ruedas y logró que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reconociera la responsabilidad del Estado brasileño por omisión y por tolerar la violencia de género.
 
*Texto retomado del portal internacional de noticias Adital.
 
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