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Castaños: fue ejemplar actitud de mujeres violentadas por soldados

Por Soledad Jarquín Edgar/enviada

Al caso de los 20 ó 25 soldados del Ejército Mexicano que violaron sexualmente en julio de 2006 a 14 trabajadoras de la zona de tolerancia de Castaños, Coahuila, le dieron carpetazo, ya nadie se acuerda, dice la gente en este lugar.

Esta sensación tiene su origen en que no hubo un castigo ejemplar para los soldados, sostiene Guadalupe Oceguera, regidora de Salud de ese ayuntamiento, quien advierte que la impunidad es el permiso de las instituciones para que elementos del Ejército Mexicano como los que participaron en la violación a 14 mujeres en la zona de tolerancia sigan actuando con prepotencia y en contra de la población.

Las notas periodísticas no han dejado de salir en los medios de comunicación, yo he leído algunas, refiere la Regidora. La más reciente fue publicada el 13 de mayo de este año. Esta vez el ataque fue en Cuatro Ciénegas, ubicado a unos 85 kilómetros de Monclova, la ex capital de Coahuila.

De acuerdo con la nota periodística publicada por el diario local Zócalo, que en su edición de Monclova, Sección Ruta 57, señala que los hechos fueron ocultados por la Policía Preventiva Municipal y se trataba de un nuevo atentado de militares contra los derechos humanos de las trabajadoras del salón Cruz Blanca, policías o vigilantes y los parroquianos.

Sin fecha precisa, el reporte periodístico de Carlos Gutiérrez, corresponsal de Zócalo en Cuatro Ciénegas, relata que los hechos ocurrieron hace unas semanas. Con reporte de testigos anónimos se denuncia un nuevo abuso de elementos del Ejército, vestidos con ropas militares y utilizando armas propiedad de la nación.

A donde lleguen van a seguir cometiendo esos abusos, sostiene la Regidora, porque lo que sucedió en Castaños no fue debidamente castigado, no fue justo dejar en libertad a la mitad, castigas a tres y al otro solo hacerle pagar una fianza, mientras otros andan prófugos.

La Concejala conoce bien a las mujeres afectadas, las conocía desde antes del 11 de julio de 2006, cuando elementos del 14 Regimiento de Caballería Motorizado entraron a la zona de tolerancia y violaron a 14, golpearon a los guardias de seguridad y otros trabajadores, así como algunos parroquianos.

Con ellas, habla cada semana, durante la revisión médica que realiza el Ayuntamiento para permitir o no su trabajo en la zona de tolerancia, sean bailarinas o trabajadoras del sexo, señala. Hoy de ellas quedan poquitas, no hay condiciones de seguridad para seguir en ese lugar que desde hace dos años esta cada vez más solitario y con menos clientes.

Lo que sucedió aquí fue emblemático -explica– no sólo por el hecho aberrante, sino porque la actitud de las mujeres fue ejemplar para el resto de la población.
Al principio se hablaba de las prostitutas de Castaños, hoy se habla de las mujeres de Castaños, eso tiene implícita una diferencia, el reconocimiento por su valor y por lo que han hecho por el resto de las mujeres al denunciar, pese a que resultaba muy peligroso.

Por eso la denuncia de las mujeres no puede quedar en el olvido, no se puede dejar así nada más y la gente de aquí tiene razón cuando piensa que se le dio carpetazo, cuando no estuvo de acuerdo en que se castigara a tres soldados, uno pagara una fianza y los otros salieran como si nada. Ya nadie se acuerda de los prófugos. Nadie. Reitera la Regidora de Salud.

Castaños fue conocido, incluso en el mundo, por lo sucedido en su zona de tolerancia, lamentablemente, dice Oceguera, y por eso, sólo por eso, no debe ser olvidado y ha tenido algunos resultados, porque lo que les sucedió a ellas es parte de la condición de vida de las otras mujeres, así lo hemos entendido.

Hoy, existen muchas más denuncias por violencia dentro del hogar, considera la Regidora. Las mujeres toman conciencia de que no pueden permitir que las golpeen o las maltraten sus parejas. Pero el problema sigue en el mismo lugar por falta de justicia.

Aquí golpear a una mujer no tiene castigo, se paga una fianza y listo, vuelven a su casa. Con los soldados pasó lo mismo. Y esa, la justicia, además de evitar la impunidad, debió ser la siguiente tarea de las instituciones, del gobierno y de nosotras mismas, pero nada pasó.
08/SJE/GG

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