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Despenalizan el aborto en Uruguay

Por Sara Lovera*

El miércoles 5 de noviembre será recordado en Uruguay como un día histórico a favor de la vida y la salud de las mujeres, y por lo que significa el ejercicio de un derecho fundamental: la libre decisión de las mujeres para interrumpir un embarazo no deseado.

Después de más de 70 años de lucha, tras movilizaciones, encuestas así como una tenaz lucha por la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, las mujeres uruguayas lograron la aprobación de una Ley Integral de Salud Sexual y Reproductiva que despenaliza el aborto hasta las 12 semanas de embarazo.

Y no se trata de una cuestión superficial. La liberación del aborto no es un asunto moral, sino de salud pública y de derechos, es así como con una estrategia correcta. El movimiento feminista ha ido avanzando en las últimas décadas. Las italianas lo consiguieron en 1977, cuando éste era legal sólo en los desaparecidos países del Este.

La despenalización del aborto sólo ha podido ocurrir en sociedades donde por encima de las creencias religiosas se atienen los problemas sociales y de salud marcados por la práctica del aborto clandestino, donde el riesgo de la vida de las mujeres es muy alto.

MOVILIZACIÓN INTENSA

En Uruguay, desde el año de 2006 la movilización ha sido intensa y se ha considerado que la despenalización del aborto atiende a realidades semejantes en todo el mundo, que laceran, además, la condición social de las mujeres, al negarles la libre opción y su derecho a decidir.

A pesar de todo, la semana que comienza será intensa. Se teme que la ley, aprobada por 49 votos, contra 48, sea vetada por el presidente del Uruguay, un social demócrata que está en el poder desde 2005.

Lo cierto es que las feministas de aquel país reconocieron que no ha sido fácil, porque, las opiniones se mantuvieron polarizadas todo el tiempo. Sin embargo también dijeron que se trata de un hecho histórico.

Uruguay sería el cuarto país donde se despenaliza el aborto para toda la República, puesto que en México hasta ahora sólo se ha despenalizado en el Distrito Federal, pero al considerarse Constitucional por la Suprema Corte de Justicia, es legal en cualquier estado de la República. Hablaríamos entonces de cinco países donde el aborto es legal hasta las 12 semanas de la concepción.

POBLACIÓN URUGUAYA, POR LA DESPENALIZACIÓN

El aborto ha sido despenalizado en Guayana, Cuba, México, Uruguay y Puerto Rico, en un periodo de más de casi 50 años.
Según diversos estudios, en Uruguay se practican 33 mil abortos clandestinos por año, unos 90 por día, en una población de 3.4 millones de habitantes.

Es la causa de casi la mitad de todas las muertes maternas, pero fuentes judiciales estiman que las cifras reales doblan a las oficiales debido a una palmaria práctica clandestina que deriva anualmente en un alto número de procesamientos por aquella causa.

Recientes encuestas indican que más del 60 por ciento de las y los uruguayos está a favor de la despenalización del aborto, mientras el 27 por ciento en contra.

También los analistas este fin de semana han señalado que se trata de un tema central en la vida social uruguaya, cuya definición fue largamente postergada por el sistema político, pues “hace ya muchos años que la opinión mayoritaria entre las y los uruguayos se inclina por eliminar la respuesta penal frente a la mujer que aborta”.

Como en México sucedió con Paulina, la adolescente que fue obligada por los conservadores de Baja California a dar a luz a un niño, después de haber sido violada, exhibiendo la tozudez de quienes en el siglo XXI todavía insisten en controlar la vida y la libertad de las mujeres.

LA APROBACIÓN

El día 16 de mayo de 2007, una mujer uruguaya de 20 años, fue procesada por “delito de aborto”. Ello generó una serie de reacciones en contra. Una campaña de firmas de intelectuales, mujeres, sectores organizados, se declararon culpables o de haber abortado o de haber acompañado un aborto ilegal:
Originalmente al proyecto de ley de salud sexual y reproductiva, había sido aprobado en el Senado en noviembre de 2007.

Durante el debate en el Palacio Legislativo hubo momentos de tensión, pero a las 6 de la mañana del día 5 de noviembre se aprobó el proyecto en general por 49 votos en 97 legisladores/as presentes. Todos los/as legisladores (99) estuvieron en sala durante la mayor parte del debate, representando un quórum excepcional para lo habitual en las plenarias.

Los 49 votos a favor correspondieron a legisladores del Frente Amplio. Los 48 votos en contra se integraron por la totalidad de la bancada del Partido Nacional, el representante del Partido Independiente, la mayoría del Partido Colorado y algunos del Frente Amplio.

La votación fue nominal y cada legislador pudo fundamentar su voto, contraviniendo la postura presidencial, ya que Tabaré Vázquez fue ungido en el poder por el Frente Amplio.

Los y las legisladoras aprobaron todo el proyecto con sus cinco capítulos. En los próximos días culminará formalmente el trámite parlamentario y la ley deberá ir al Poder Ejecutivo para su promulgación o eventual veto total o parcial.

En Uruguay la legislación, desde 1938, sólo admite la interrupción del embarazo en caso de violación o riesgo de vida de la madre y establece penas de prisión para los autores de abortos, consentidos o no.

La normativa propone que toda mujer puede decidir la interrupción de su embarazo durante las primeras 12 semanas de gravidez si prueba ante autoridad médica situaciones de penuria económica, sociales, familiares o etarias (edad) que le impidan continuarlo.

También, cuando la gravidez implique un grave riesgo para la salud de la mujer, o si se verifica un proceso patológico capaz de provocar malformaciones congénitas incompatibles con la vida extrauterina.

EL PAPEL DEL MÉDICO

El médico, por su parte, estará obligado, entre otros actos, a documentar la voluntad de la mujer de interrumpir el proceso de gravidez y, junto al equipo que intervenga en la operación, a mantener la confidencialidad por respeto a la libertad de las personas y sus derechos individuales.

El profesional con objeciones de conciencia para practicar un acto de esa naturaleza deberá comunicarlo a las autoridades de su institución dentro de los 30 días posteriores a la promulgación de la ley.

Según instituciones especializadas, en el mundo se realizan cada año 42 millones de abortos inducidos, la mayoría en países en desarrollo, en malas condiciones higiénicas y con un alto grado de complicaciones y efectos indeseables.

Los estudios revelan una clara relación entre pobreza, una legislación restrictiva y la tasa de abortos inseguros. La conclusión es que la mitad de todas las interrupciones fueron peligrosas.

En los países desarrollados, más del 90 por ciento de las operaciones se efectúan de manera eficaz y segura, pero en los subdesarrollados el 55 por ciento tiene un desenlace infeliz.

Abortos incompletos, hemorragias, infecciones y en muchos casos la muerte, son algunos de los riesgos que afrontan las mujeres al no recibir un tratamiento adecuado con las condiciones necesarias para garantizar vida y salud.
saralovera@yahoo.com.mx

* Periodista mexicana. Cumplirá 40 años de vida profesional en 2008. Es integrante del Consejo Directivo de CIMAC, corresponsal de Semlac en México, integrante del Consejo del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal y todos los lunes forma parte de la Mesa Periodistas del Canal 21, el Canal de la Ciudad de México en TV por Internet. Nominada a 100 mujeres por el Nobel de la Paz.

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