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Diez muertas, diez agravios

Por la Redacción

Finaliza este recuento de tan sólo 10 casos de violencia contra las mujeres, de los muchos que se han cometido en este país latinoamericano, donde las víctimas son mujeres argentinas, como Marcela Martínez y Paulina Lebbos, pero el agravio es para todas las del mundo.

El feminicidio no es sólo una forma de dominación, poder y control, es el fin de la esperanza, porque acaba con la vida. La evocación de las caídas nos recuerda que no ha terminado el sufrimiento.

MARCELA MARTÍNEZ

La casa del horror

Marela, como la llamaban sus padres, desapareció el 19 de octubre de 2004. Su asesino la vio pasar frente a su casa y, según relató en el juicio, la llamó, la ahorcó, y la tiró en un pozo junto al que durmió la noche del homicidio.

El cuerpo de la nena de 9 años apareció cuatro meses después, el 20 de febrero, junto al de Mónica Vega, de 13 años.

La medianoche del 19 de febrero de 2004, ‘Bebe’ Sánchez fue hasta la casa de los Martínez y les dijo que su hermano acababa de asesinar a Mónica Vega. Cuando la policía buscaba el cuerpo de Mónica halló también el de Marela.

El Tribunal Oral Nº 3 de Lomas de Zamora condenó, el 12 de octubre de 2006 a Héctor Sánchez, alias Nene, a la pena de reclusión perpetua más la accesoria por tiempo indeterminado por la violación y homicidio de Mónica Vega de 13 años, y el homicidio criminis causa (para ocultar otro delito) de Mariela Marela Martínez, de 9 años. También se lo condenó por la violación de otra menor.

Por el hecho también fueron juzgados el Bebe’ Sánchez y Adriana Frutos, imputados por abandono de persona dado que Mónica Vega -sobrina de Frutos- estaba bajo su cuidado. Fueron absueltos.

El homicida cumple la condena en la Unidad 9 de La Plata, donde ya estuvo detenido por la violación de una sobrina habiendo sido beneficiado por la ley del dos por uno.

Un ángel negro me pidió un alma’, le dijo Sánchez al fiscal tratando de explicar el homicidio de Mónica Vega ocurrido el 20 de febrero de 2004. Al declararse culpable del crimen de Marela dijo que la había matado como una venganza hacia su padre.

La familia de Marela denunció que los hermanos Sánchez contaban con protección familiar. Aseguraron que durante la búsqueda de su hija pidieron que allanaran su casa y esto no se hizo. Hasta el gobernador de la Provincia de Buenos Aires dijo que a las denuncias de los padres de Marela no se las tomó en cuenta por su condición de marginalidad y pobreza.

PAULINA LEBBOS

Otro feudo provincial al descubierto

El 11 Marzo de 2006 fue hallado el cuerpo de la joven en un descampado de la ciudad de Tucumán.

No hay imputados en la causa. Sólo tres policías fueron acusados y detenidos por incumplimiento de los deberes de funcionario público por su conducta durante el rescate del cadáver. La falta de pistas y la demora en los resultados de los informes solicitados por la Justicia traban la pesquisa.

La versión de un testigo indicaría que Paulina estuvo en una fiesta con hombres y mujeres de su entorno.

Su caso descabezó a la cúpula de Seguridad. El ministro Pablo Baillo declaró que había que investigar si Paulina no había muerto por ingerir sustancias prohibidas, antes de que se conocieran las causas del deceso.

Las autopsias determinaron que murió estrangulada entre diez y doce días antes de ser encontrada.

Un informe de los peritos de Gendarmería Nacional criticó la conducta de la Policía y la Justicia de Tucumán, aunque el gobernador José Alperovich declaró que su gobierno no encubre ni encubrirá a nadie.

El sábado 26 de febrero Paulina y Virginia Mercado tomaron un taxi a la salida de un baile del que bajó primero Virginia; Paulina debía seguir hasta la casa de su novio, César Soto. Nunca llegó, o al menos eso es lo que declaró Soto. El padre de Paulina, quien renunció a su cargo en el gabinete provincial por el manejo del caso, dice que Soto algo tuvo que ver con el crimen.

El jefe de la Unidad Regional Norte de Tucumán, comisario mayor Rubén Brito, fue separado de su cargo y pasado a disponibilidad por el presunto encubrimiento de policías que intervinieron en el caso.

A partir del reclamo por el crimen de Paulina, en la plaza de la capital tucumana, familiares de víctimas de delitos -muchos vinculados con la trata y tráfico de mujeres- denunciaron que en Tucumán la Policía está involucrada en numerosos crímenes, que a los delincuentes los protegen los poderosos, y que la Justicia no actúa con la celeridad necesaria.

(*) Este material fue realizado por la Corresponsalía en Argentina de difusión de la Campaña por los 16 días de Activismo contra la Violencia hacia las Mujeres.

06/GG

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