Inicio Dorothy Akenâ Tova trabaja a favor de derechos SyR en Nigeria

Dorothy Akenâ Tova trabaja a favor de derechos SyR en Nigeria

Por Redaccion

Nigeria, en el África Occidental, es la nación más poblada del continente y sus habitantes hablan alrededor de 300 lenguas y dialectos, aunque los realmente significativos son los de las etnias yorubas, ibos y haussa, los grupos de mayor importancia, informa el Especial de Prensa Latina Mujeres del Tercer Milenio.

En tal panorama existe una multiplicidad de tradiciones, hábitos y costumbres arraigados a través de los siglos. En esas circunstancias se hace más notable la labor social que desarrolla Cesnabmihilo Dorothy Aken’ova, encaminada a vencer la resistencia de gran parte de la sociedad a discutir problemas, los cuales en su mayoría se estiman tabúes, tanto a nivel popular como oficial.

De formación lingüista, Dorothy ha laborado como profesora en la Universidad de Lagos, donde se graduó; igualmente ha trabajado como funcionaria encargada de hacer cumplir las leyes en cuestiones de drogas y estuvo siete años en la dirección de la Organización de Mujeres de Nigeria (Women’s Organization of Nigeria).

Para aquilatar las dimensiones de las dificultades enfrentadas por esta mujer en su diario bregar, debe añadirse que la mitad de los más de 120 millones de nigerianos habita en el norte del país donde se profesa, fundamentalmente, el islamismo, mientras en las regiones sureñas predominan las creencias animistas.

Dorothy participó en la creación del Centro Internacional para la Salud Reproductiva y los Derechos Sexuales. Esta organización está situada en Minna, en el norte de Nigeria, lo que hace más complicado su trabajo en estos temas y los derechos de los grupos de mayor vulnerabilidad.

La lingüista ha denunciado el silencio público acerca de asuntos como la pandemia del SIDA, el cual en Nigeria como en otros muchos países africanos cobra miles de vida anualmente. Sus prédicas para prevenir la extensión de la dolencia no encuentran el eco que ella quisiera en la población, y expresa su pesar sobre casos totalmente evitables.

Una de las consecuencias del SIDA es el incremento del número de niñas y niños huérfanos cuyas madres y padres han muerto a causa de la enfermedad, o de hogares compuestos por un solo miembro de la pareja. Un saldo lamentable que no es una particularidad de Nigeria, sino se ha hecho extensivo a la casi totalidad de las naciones del continente.

NECESIDAD DE DIÁLOGO

Lo que estamos haciendo es algo nuevo, deseamos el diálogo sobre temas los cuales las personas no se sienten cómodas hablar, argumenta la lingüista cuando se le inquiere acerca de los obstáculos enfrentados en su diaria labor.

Sin embargo, señala que hay gente dispuesta a hablar sobre el aborto inseguro y la tasa de mortalidad, aunque está menos preparada a conversar cuando trata de incluir en el diálogo a los grupos marginados, tales como las personas con discapacidades, los adolescentes y quienes trabajan en el campo de la sexualidad. Son temas controvertidos pero de conocimiento público, afirma.

Cuando intenta quebrar la resistencia de ciertos sectores, Dorothy insiste en convencer a sus interlocutores de que los derechos de un grupo social no son más importantes que los derechos de otro grupo.

Según esta mujer, la aplicación estricta de esa norma fundamenta unas relaciones sociales armoniosas, que como contrapartida, cada cierto tiempo se ven alteradas por diferendos de índole diversa, incluidos los religiosos.

Asegura que no siente temor a la controversia cuando enfrenta la resistencia local o nacional a los derechos sexuales y reproductivos, y la falta de buena disposición política para discutir estos temas.

Ella afirma que sus preocupaciones especiales se concentran en la salud y los derechos sexuales y reproductivos de grupos vulnerables, y la urgente necesidad de establecer vínculos entre ellos.

Cuando se inició en el trabajo social, recién salida de las aulas universitarias, Dorothy tuvo la certeza que enfrentaría tareas de enorme magnitud, dada la complejidad de la sociedad nigeriana, donde están presentes altos porcentajes de analfabetismo, diferencias etno-religiosas y políticas, pobreza, discriminación hacia las mujeres, entre otros factores detonantes de conflictos, los cuales afectan la evolución de la sociedad.

Pero ella no conoce pausa en la misión que desde muy temprano se convirtió en el principal objetivo de su vida, y su continuidad está asegurada, según confiesa, con los jóvenes investigadores, a quienes prepara actualmente, concluye el Especial de Prensa Latina Mujeres del Tercer Milenio.

08/GG/CV

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