El acceso a la vida económica ha tenido un costo para la mujer

    "Homicidios de mujeres en DF, y no feminicidio: PGJDF
El acceso a la vida económica ha tenido un costo para la mujer
Por: Miriam Ruiz
cimac | México, DF.- 17/11/2004

Lejos de la utopía de un mundo feliz, en el marco del 25 de Noviembre Día Internacional por la No Violencia hacia las Mujeres, la subprocuradora de Atención a Víctimas del Delito y Servicios a la Comunidad Bárbara Yllán anticipa que aumentarán las agresiones a las mexicanas.

La impulsora a la atención de la violencia doméstica desde hace más de una década y actual funcionaria de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) avizora "un aumento a los homicidios de mujeres en todo el país y es lógico, no solamente en México sino en todo América Latina y otras partes."

"Yo creo que parte de los homicidios de mujeres son delitos de odio. Parte del problema social de las mujeres es que hemos accesado a la vida económica y eso tiene un costo, el incremento de la violencia doméstica en los hogares y el extremo de esta violencia en muchos casos puede ser el homicidio", explica en entrevista.

Con ello, se prevé por tanto el aumento de homicidios, intentos de homicidio, suicidios y otros trastornos psicológicos que se derivan de este problema mundial.

MAPA DE LA AGRESIÓN

Entre los dos mil 802 casos recopilados por su gravedad en el Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar (CAVI) a lo largo del 2003, de un total de 19 mil mujeres atendidas, se rompen algunos mitos y se comprueban tendencias.

Por ejemplo, tres de cada cuatro mujeres severamente maltratadas (74.59 por ciento) estudiaron la secundaria, el bachillerato y el grado técnico o una licenciatura.

Lejos de ofrecer seguridad, el matrimonio parece una licencia para agredir: los esposos son los agresores en 63.78 por ciento de los casos frente a 18.59 por ciento de los concubinos.

Sin embargo, la distancia no basta. El tercer lugar lo ocupan las exparejas con 5.10 por ciento y de allí, en porcentajes relativamente menores los hermanos (3.25), hijos (3.25), padres (2.18), madres (1.08) y el resto de familiares.

En todos esos escenarios, las agresiones se presentan con frecuencia creciente en 72.73 por ciento de los casos y en 96.50 por ciento hay violencia verbal, pero no paran ahí: Las tentativas de homicidio hacia las mujeres de este grupo alcanzaron 12.49 por ciento y sus intentos de suicidio hasta 11.42 por ciento.

En todos los casos, requirieron largos procesos terapéuticos en las tres salas con que el CAVI cuenta para este efecto donde empezarán por hacer un inventario de los daños. De duplicarse las tendencias en el 2005 y más allá, será una ciudad de mujeres infelices.

La mitad de las mujeres gravemente agredidas, en caso de sobrevivir, tendrán problemas incluso para tomar decisiones y/o tristeza, angustia e incluso culpa por "abandonar" a su agresor.

7 de cada 10 serán capaces de sentir enojo por su situación, pero 62.13 por ciento se aislarán de la sociedad. Seis de cada 10 tendrán trastornos de alimentación y/o del sueño o la digestión.

La mitad presentará envejecimiento prematuro y 8 de cada 10 tensión muscular. Sus problemas no acabarán allí, porque hasta su economía se verá afectada: 12.17 por ciento habrán dejado su trabajo por presiones del agresor, y 13.88 por ciento tendrán que cambiar de residencia para salvaguardar su integridad.

NO HAY FEMINICIDIO EN LA CAPITAL

Sin embargo, la abogada que sonó para ser la comisionada especial en el caso de Ciudad Juárez, descartó que en el Distrito Federal haya homicidio.

Siempre ha habido homicidios de mujeres. La prensa mostraba hombres que mataban a sus mujeres, recuerda. "La violencia de género siempre ha existido, siempre ha habido homicidios hacia la mujer sobre todo derivados de la violencia familiar."

El problema no es el origen del asesinato–si es familiar o serial-- "allí nos estamos empantanando. Para mí el feminicidio es cuando la autoridad no investiga, es negligente y tiene una fuga de su responsabilidad, sea ocasionada por violencia familiar o un homicidio serial. En ese contexto el marco de Ciudad Juárez es muy claro."

"Cuando el Estado es omiso, cuando hay instituciones que no cumplen con su deber podemos hablar de feminicido. Bajo esa idea, creo por suerte que en el Distrito Federal hay homicidios de mujeres, pero no un feminicidio."

Una razón elemental, argumenta, es que por ser la capital del país hace que todo sea muy visible. Aquí varios homicidios que no se siguieran adecuadamente se notarían. "Aquí no hay cifra negra porque los cuerpos están. En Ciudad Juárez no se sabe quiénes son las asesinadas y quienes los homicidas."

"Hay que saber en qué estados de la república no hay interés de esclarecer los crímenes por razones de género. Eso es feminicidio."

PREVENIR EL CRIMEN

No se puede trivializar la violencia doméstica, como se ha hecho, porque puede llegar a ser homicidio.

Para Yllán es posible detectar las conductas donde un hombre que puede llegar al homicidio. "Una forma de percibir eso en un agresor, un maltratador doméstico es el aumento de sus niveles de persecución."

Un maltratador no pone distancia, tiene un gran miedo al abandono y en lugar de ampliar la distancia la acorta "Checa su agenda, a donde fue, habla con todo mundo. Son excelentes investigadores. Cronometra la actividad de la víctima" y hasta la comida en la alacena.

Todo lo anterior "es un foco de alerta. Este es un sujeto altamente peligroso. "Puede hacer cualquier cantidad de cosas incluyendo matarme a mí o a mis hijos. Ese es el único termómetro para las mujeres."

Sin embargo, la funcionaria no puede dejar todo en manos de las mujeres a quienes continuamente llama a denunciar y sostener sus denuncias. Las leyes podrían ayudar a prevenir los asesinatos al legislar mayores medidas precautorias para proteger a aquéllas que denunciaron y, sin protección, perdieron la vida en manos de su agresor.

2004/MR/LR