El cuerpo femenino, factor de inseguridad: Ruvalcaba

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    Vergüenza y culpa impiden las denuncias
El cuerpo femenino, factor de inseguridad: Ruvalcaba
cimac | México, DF.- 16/03/2004

Para la mujer el cuerpo constituye un factor de inseguridad especialmente como objeto sexual o como persona débil, situación que genera sobreprotección familiar, reveló un análisis de Rosa María Rubalcaba integrante del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

La investigadora destacó que con base en la primera Encuesta Nacional de Inseguridad 2002 del Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI), en 80 de cada 100 hogares se registraron agresiones. La muestra incluyó 35 mil hogares.

De más está decir que los delitos sexuales sin duda están subregistrados en la encuesta, abundó Rubalcaba, debido a la culpa que genera en las mujeres el hecho de que siempre se les atribuye como incitadoras de este tipo de actos, o bien, la vergüenza de relatarlos en presencia de algún familiar, o de quien lleva la entrevista, especialmente si es hombre.

De las mujeres que dijeron haber sido víctimas de delitos sexuales sólo siete de cada 10 mencionaron haber sufrido agresión o amenazas durante el delito, las otras tres ni siquiera consideraron que el delito sexual fuera en sí mismo agresión.

Mientras que, refirió Rubalcaba, en el secuestro express sólo una de cada 10 mujeres dijo que no fue agredida o amenazada, contra seis de 10 varones. Llama la atención que los hombres se mostraron más tolerantes ante este delito, quizá porque las previsiones del daño eran más graves.

La investigadora apuntó que respecto al lugar donde ocurre el delito --la propia vivienda, el mercado, centro comercial y transporte público--, existe una muy leve inclinación hacía víctimas femeninas.

Asimismo, al ver el parentesco de las mujeres agraviadas con quien encabeza el grupo doméstico, se advierte que cerca de la mitad de las víctimas de la delincuencia fueron las esposas, seguidas por las hijas y por las declaradas como jefas del hogar.

La enumeración presentada permite sostener que los delincuentes prefieren a las mujeres para cometer agravios sexuales y secuestros express.

La investigadora, en su estudio Delito, género y sociedad, señaló que de las víctimas urbanas 63.3 por ciento son hombres, 35.4 por ciento fueron mujeres y 1.3 por ciento no se sabe su sexo.

04/RGL/BJ/SM