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El reto de ser joven y latinoamericana

Por Lourdes Godínez Leal

La maternidad, discriminación salarial, acceso inequitativo a la educación y poca oportunidad de desarrollar sus habilidades en el ámbito laboral son algunos de los problemas que enfrentan las jóvenes latinoamericanas.

Algunas de las participantes en la Primera Cumbre de Jóvenes de América Latina, que se realizó la semana recién concluida en el Colegio de San Idelfonso, hablaron sobre la problemática que enfrentan las mujeres de sus países.

Las representantes de países como Brasil, Ecuador, Paraguay, Colombia y Argentina, coincidieron en que las mujeres en edad fértil constituyen un riesgo para las empresas, que prefieren contratar hombres antes que pagar las licencias de maternidad.

La maternidad continúa siendo un impedimento para las mujeres jóvenes cuando van a conseguir un empleo pues el cuidado de las y los hijos requiere de tiempo que los empleadores no están dispuestos a pagar.

En estos países las mujeres que se embarazan tienen derecho a cuatro meses por licencia de maternidad, un mes antes del parto y dos después, así como de una hora diaria durante un mes para amamantar al bebé.

“Cuando tu vas a pedir empleo a alguna empresa no te exigen la prueba de embarazo pero sí les importa tu estado civil porque eso les da la pauta para saber si te contratan o no”, comenta Carola Iñiguez, joven estudiante de Ecuador quien agrega “es más fácil que consiga empleo una mujer ya casada con una vida consolidada y con hijos, que una recién casada o soltera”.

En Paraguay, por ejemplo, explicó Carmen Benitez, joven estudiante de 24 años, la situación para la mujer es muy compleja, por un lado predominan las consultoras, que equivalen a las agencias colocadoras de empleo, ellas se encargan de gestionar la contratación de las personas que le interesan a la empresa contratante.

De esta forma, dice Carmen, el nexo es entre la consultora y la contratante, lo que deslinda a las empresas de cualquier responsabilidad, situación que afecta más a las mujeres porque las contratan por uno o dos meses, no tienen prestaciones y cuando las despiden no hay indemnización.

Además, continúa, la política que rige a las empresas mas importantes de Paraguay es contratar a mujeres que ya son casadas, maduras, con hijos, de forma que no les cause inconveniente por el tema de los embarazos.

En Brasil por ejemplo, explicó Camila Godinho, una empresa contrata a una mujer, si ésta se embaraza tiene derecho a sus cuatro meses, y no la pueden correr por estar en cinta porque los costos serían mayores.

En Colombia y Argentina, aseguran las representantes de esos países en la Cumbre, las empresas simplemente no quieren a las mujeres embarazadas.

LA EDUCACIÓN AÚN INEQUITATIVA

En Ecuador todavía hay mayor acceso para los hombres a las escuelas y para las mujeres es deficiente, comentó Carola Iñiguez, y el fenómeno se acentúa en las mujeres de las comunidades rurales porque ellas, dijo, si no tienen ninguna oportunidad de ir a la escuela.

La mujer indígena de Ecuador debe permanecer en la casa cuidando al esposo y los hijos. No le está permitido desarrollarse en otros ámbitos y en ello influye su origen étnico.

Carola comentó que ello está relacionado con la pugna entre la cultura de cada una de las nacionalidades indígenas de su país con la cultura mestiza, de forma que las mujeres rurales tienen que seguir las pautas de sus comunidades.

Otro problema derivado de la falta de acceso a la educación entre las mujeres ecuatorianas de las zonas urbanas, a decir de la joven estudiante Iñiguez, es la migración que se da de mujeres hacia los países europeos como Italia y España.

“Ellas se van allá por la demanda de mano de obra femenina, para la mujer es mas fácil encontrar trabajo en estos países como empleada doméstica o en tareas que se consideran propias de mujeres”.

Sin embargo, resaltó, ellas constituyen el pilar de sus familias y son a veces el único sostén, aunque se encuentren en Europa.

Para la brasileña Camila Godinho, en su país hombres y mujeres tienen las mismas oportunidades de tener una buena educación, además comentó, las mujeres ya estudian profesiones que se consideraban masculinas, como ingeniería, medicina y odontología.

Y resaltó que en su país casi el 85 por ciento del magisterio está integrado por mujeres, aunque su presencia es aún baja en otras actividades.

En Argentina predominan las secretarias, según Victoria Ruiz, quien lamentó que la mujer sea vista como un objeto sexual pues las compañías utilizan a las mujeres para su imagen, por lo general la mayoría de las recepcionistas son altas, delgadas, guapas y con presencia.

En Colombia, aseguró Jennifer Thowinson, mas del 50 por ciento de los estudiantes son mujeres, aunque en el mercado laboral no hay igualdad de salarios porque los sueldos son mejores para los hombres.

2003/LGL/MEL

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