Inicio » Enfermeras laboran en ambientes peligrosos, dice la OIT

Enfermeras laboran en ambientes peligrosos, dice la OIT

Por la Redacción

En 2006 la Organización Mundial de la Salud (OMS) planteó la escasez de personal de enfermería, debido entre otras causas a los ambientes de trabajo peligrosos y arriesgados, como la exposición a heridas por agujas hipodérmicas que pueden contagiarlas de graves enfermedades.

El Convenio 149 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace un llamado a los Estados Miembros para que mejoren las leyes y reglamentos sobre seguridad y salud laboral y los adapten a la naturaleza particular del trabajo del personal de enfermería, dice un comunicado de prensa del organismo.

Un paciente hospitalizado con SIDA se agitó y trató de quitarse los catéteres intravenosos de su brazo, relata la OIT. Algunos miembros del personal del hospital forcejearon para contener el paciente, la aguja conectora al final de la línea se clavó en la mano de una enfermera.

La enfermera que sufrió la lesión por el pinchazo de la aguja realizó ese día un examen de VIH que resultó negativo, pero algunos meses más tarde el resultado fue positivo.

Otra trabajadora del sector de la salud que sufrió una herida profunda causada por el pinchazo de una aguja hipodérmica fue hospitalizada ocho meses más tarde con hepatits aguda. Un mes más tarde descubrió ser seropositiva al VIH. Su estado clínico empeoró, y murió 28 meses después de la lesión.

Los dos casos notificados por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (NIOSH) de los Estados Unidos no son una excepción.

AGUJAS PELIGROSAS

Según una nueva publicación del Consejo Internacional de Enfermeras, realizada para el Día Internacional de la Enfermera, celebrado el pasado 12 de mayo, al menos uno de cada ocho trabajadores de los servicios de salud sufre lesiones causadas por agujas hipodérmicas que los exponen a infecciones graves o mortales.

En Estados Unidos, los trabajadores de la asistencia médica son víctimas de entre 800 mil a 1 millón de heridas de aguja hipodérmica al año. Esta cifra no incluye un gran número que no es notificado. En los hospitales del Reino Unido hay más de 100 mil casos de lesiones por pinchazos de aguja hipodérmica cada año.

En los países en desarrollo prácticamente no hay documentación de las lesiones de aguja hipodérmica, pero es probable que igualen o superen el número de los países industrializados. Más de 20 enfermedades de transmisión sanguínea pueden ser contraídas como consecuencia de exposición de la sangre, dice Judith Oulton, directora ejecutiva del Consejo Internacional de Enfermera (CIE), con base en Ginebra.

Entre los trabajadores de los servicios de salud, las enfermeras tienen el porcentaje más alto de lesiones por pinchazo de aguja. La probabilidad que una única herida ocasione una enfermedad es de 3 a 5 veces por 1 mil para VIH, 300 veces por 1 mil para la Hepatitis B, y de 20 a 50 veces por 1 mil para la Hepatitis C.

De acuerdo con la Asociación Americana de Hospitales, un caso de infección sería transmitida a través de sangre patógena puede costar al empleador 1 millón de dólares por gastos relacionados a exámenes, atención médica, pérdida de tiempo y pagos por discapacidad. Los hospitales de California esperan ahorrar más de 100 millones de dólares cada año después que implementen una legislación que exige dispositivos de seguridad para las agujas.

Según una publicación de CIE, la prevención de heridas causadas por las agujas hipodérmicas es sólo uno de los temas sociales y de salud de la profesión de enfermería. Los ambientes peligrosos afectan la salud física y psicológica de las enfermeras: tensión por carga exagerada de trabajo, turnos largos, bajo estatus profesional, relaciones difíciles y una serie de peligros en el lugar de trabajo, traen como consecuencia el abandono cada vez más prematuro de la profesión.

Hay evidencias que indican que una tercera parte de las enfermeras recién calificadas en el Reino Unido no se colegian, las experiencias negativas en el trabajo o en cargos clínicos al parecer las apartan de la profesión.

Un estudio sobre enfermeras en los Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Escocia y Alemania demostró que el 41 por ciento de las enfermeras de los hospitales no estaba satisfecho de su trabajo y 22 por ciento tenía intenciones de dejarlo en menos de un año.

PRÁCTICAS POSITIVAS

Hay estudios que confirman la relación entre estrés y estado de ánimo de las enfermeras, satisfacción en el trabajo y la intención de abandonarlo. Los empleadores comienzan a darse cuenta que los cambios positivos en el ambiente de trabajo traen como consecuencia un mayor índice de permanencia, dijo Judith Oulton.

De acuerdo con la representante del CIE, los efectos beneficiosos de entornos en los cuales se llevan a cabo prácticas positivas son evidentes en la prestación del servicio de salud, el desempeño de los trabajadores del sector, los resultados en el paciente y la innovación. Un ambiente de trabajo seguro es crítico si la seguridad del paciente necesita ser garantizada y las buenas prácticas apoyadas.

Como demuestra el ejemplo del paciente agitado, la salud del personal de la asistencia sanitaria está expuesta a riesgos de violencia de manera particular, un peligro para la seguridad de los trabajadores del sector de la salud.

La OIT formó un equipo junto al Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Internacional de Servicios Públicos (ISP) para enfrentar este problema. El Programa Conjunto OIT/CIE/OMS/ISP sobre la violencia laboral en el sector de la salud fue lanzado en 2000, desde entonces lleva a cabo una serie de actividades de investigación y publicó las Directrices Marco acompañadas de un manual para enfrentar este problema.

Este enfoque es aplicado en un proyecto más amplio que involucra a cinco asociaciones de enfermeras en África, al sur del Sahara, con el objetivo de mejorar las condiciones de trabajo del personal de la salud.

Desarrollar prácticas positivas es un proceso con muchas facetas y requiere para comenzar de una pequeña base de datos institucional sobre la fuerza de trabajo que puede incluir información sobre ausentismo, índices de vacantes y de renuncias, así como datos demográficos como edad y experiencia.

Por su parte, las enfermeras pueden anticipar entornos de buenas prácticas, por ejemplo, buscando respaldo para que sean reconocidas profesionalidad y remuneración, y realizar una declaración de toma de posición sobre la importancia de un ambiente de trabajo seguro.

Para celebrar el Día Internacional de la Enfermera, CIN ofreció un juego de herramientas educativas con información sobre el apoyo a las campañas públicas de sensibilización y sobre programas de formación continua acerca de los retos en el lugar de trabajo en el sector de la salud y demuestra la relación entre entornos de prácticas positivas, fuerza de trabajo sostenible y cuidado de calidad.

Mejorar las condiciones de trabajo del personal de enfermería ha sido por más de 30 años una de las preocupaciones de la OIT. El Convenio 149 sobre empleo y condiciones de trabajo y vida del personal de enfermería reconoce el papel fundamental desempeñado por la fuerza de trabajo del personal de enfermería para la salud en la sociedad.

Adoptado en 1977, el Convenio sobre el personal de enfermería fue definido en 2002 por la OIT como un instrumento actual, y reafirmó su importancia en la realidad socioeconómica de hoy.

En tiempo de escasez de enfermeras, las condiciones de trabajo saludables son clave para retener personal calificado y motivado en el sector sanitario, dice Christiane Wiskow, especialista del Sector de la Salud del Servicio de las Actividades Sectoriales.

El Convenio 149 de la OIT y la Recomendación 157 son herramientas importantes para mejorar las condiciones del personal de enfermería. Los dos instrumentos de la OIT pretenden fortalecer los derechos del personal de enfermería y guiar a las autoridades, empleadores y trabajadores en la elaboración e implementación de buenas políticas de enfermería.

En lo que se refiere a los peligros en el trabajo, el Convenio hace un llamado a los países miembros para que mejoren las leyes y reglamentos existentes sobre seguridad y salud en el trabajo, adaptándolos a la particular naturaleza del trabajo de enfermería.

La Recomendación 157 desarrolla aún más las medidas para prevenir, reducir o eliminar el riesgo de la salud del personal de enfermería, lo cual incluye una política nacional exhaustiva sobre salud laboral, establecimiento de servicios de salud laboral, acceso al control de la salud, compensación económica para aquellos que están expuestos a riesgos particulares y participación en todos los aspectos de las disposiciones de protección.

07/GG

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más

A %d blogueros les gusta esto: