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Hambre en el mundo, cuestión de política

Por Soledad Jarquín Edgar

El problema del hambre en el mundo es político y tiene que ver con la mala distribución y la exclusión de las familias campesinas del mercado interno y la falta de apoyos para su producción, sostuvieron investigadoras.

Al participar en el Primer Encuentro Nacional de Agricultura Sostenible y Soberanía Alimentaria con Perspectiva de Género, las investigadoras Ana de Ita y Josefina Aranda, recalcaron que el modelo neoliberal gana terreno a los campesinos minuto a minuto.

Ambas indicaron que el asunto de la alimentación es un tema de seguridad nacional y tiene que ver con el derecho de las personas a los alimentos.

De Ita, investigadora del Centro de Estudios para el Cambio del Campo Mexicano (CICAM), sostuvo que desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha caído la producción de granos básicos como el maíz, trigo, sorgo, en tanto que la soya se tiene que importar en su totalidad.

De igual forma, añadió que mientras Estados Unidos y Canadá han incrementado los subsidios a los campesinos de sus países, en México son apenas significativos y se han reducido hasta en un 30 por ciento, como sucedió con el PROCAMPO.

A pesar de ello, reiteró que la alimentación sigue estando en manos de los campesinos y no en las trasnacionales, pues estimó que el 90 por ciento de los productos que se consumen en las comunidades es producción local y sólo el 10 por ciento viene de las trasnacionales.

La investigadora de CICAM lamentó que en el mundo 800 millones de personas padezcan hambre cada día y mil 600 millones más están mal nutridas, “a pesar de que en otros países sobran los alimentos en otros mueren de hambre”.

Por último, sostuvo que “la guerra de las transnacionales contra los campesinos, tiene del lado de los campesinos el valor de la gente y la posible solidaridad que se puede crear entre todos”.

A su vez, Josefina Aranda, de la Coordinadora Estatal de Productores de Café de Oaxaca (CEPCO), se refirió a la campaña Nacional por la Alimentación que emprendió la Red Nacional de Asesora y Promotoras Rurales.

Sostuvo que en el actual modelo de desarrollo, las y los campesinos enfrentan condiciones muy desiguales de participación de los canales económicos esenciales, se desmantela la producción nacional y se imponen precios bajos a los productos y se disminuyen los recursos del Estado, se abren fronteras a productos importados.

Además de todo ello, añadió la investigadora, la política que privilegia la importación de alimentos sobre la producción nacional trae serias repercusiones en la salud de la población, por el uso de transgénicos, de los que se desconocen sus efectos precisos en las personas.

Aranda dijo que otro de los problemas encontrados es el desmantelamiento de las tiendas de abasto, mismas que el gobierno ha otorgado a empresas particulares, condición que agudiza la pobreza que casi el 60 por ciento de los hogares experimenta de forma aguda, mientras tres de cada cinco hogares se encuentran en pobreza extrema.

El encuentro ha sido promovido por la organización PAN para el mundo, a través del programa de Intercambio, Diálogo y Asesoría en la Agricultura Sostenible y Soberanía Alimentaria, con la participación de 250 campesinas y campesinos de 30 organizaciones de nueve estados de la República Mexicana.

2004/BJ

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