Inicio Incontinencia

Incontinencia

Por Marta Guerrero González

La incontinencia para muchas mujeres es un asunto vergonzoso, del que casi todo se ignora y por el cual muchas prefieren quedarse en sus hogares a tomar el riesgo de sufrir una pérdida de orina en público. Sin embargo, existe un vacío de información al respecto que es importante enmendar.

El piso o suelo pélvico llamado periné es una zona crucial para la calidad de vida de la mujer, esa parte de nuestra anatomía es la encargada del vaciamiento de ambos intestinos y da entrada a la vagina. ¿Qué es el periné? Básicamente músculos y terminaciones nerviosas que además de encargarse del control de esfínteres, participa en los estímulos y disfrute en la relación sexual (sujeta, envuelve y se contrae alrededor del pene y contribuye directamente en los orgasmos femeninos). Es decir, tenemos por lo menos tres factores que todas las mujeres deberíamos de tomar en cuenta desde temprana edad (niñas inclusive) para prevenir en una palabra su flacidez.

Algunas mujeres repentinamente se hacen pipí, basta que estornuden o que tosan, o hagan el más mínimo esfuerzo para mojar un poco o mucho el calzón. Otras de plano cuando la vejiga empieza a vaciarse no tienen en absoluto control y se descarga por completo, lo mismo sucede con la materia fecal o los gases. Suelen pensar que estos problemas les suceden por la edad o porque tuvieron muchos hijos y no lo hablan o analizan como un problema de salud, pero lo es y como tal existe su prevención, diagnóstico y solución.

El doctor Jorge Kunhardt es un especialista en la materia (teléfono en la ciudad de México 5540-3488) y sabe que hay distintas causas en las alteraciones funcionales; pueden ser lesiones del esfínter del ano, efectivamente, flacidez en los tejidos a causa de partos, o el envejecimiento por la falta de estrógenos.

¿Quién no quiere tener un ataque de risa sin el temor de sufrir un accidente? Las mujeres no deberíamos padecer estos trastornos que se pueden evitar a base de ejercicios desde temprana edad o corregir llegado el caso con un tratamiento adecuado o incluso con una pequeña cirugía; existen tratamientos quirúrgicos y farmacológicos. El daño debe ser evaluado por un especialista, un médico, quien dará un diagnóstico real y el procedimiento a seguir.

Les aseguro que si levantáramos una estadística nos asombraríamos del porcentaje de mujeres que sufren en silencio y se avergüenzan de su estado sin saber que existe la solución y, que si bien no es algo normal (lo normal es estar sano) lo que les sucede, sí es algo común y no están solas y tampoco tienen que resignarse a vivir por el resto de sus días de esa manera.

05/MG/GM

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles.Acepto Leer más

Skip to content