India: nueva ley prohíbe violencia contra mujeres

VIOLENCIA
    Las penas por el ilícito alcanzan el año de cárcel
India: nueva ley prohíbe violencia contra mujeres
Por: Doris Calderón
Cimac | Cuba.- 08/11/2005

Recientemente el Parlamento indio, con el apoyo de todos los grupos que lo constituyen, aprobó una ley para proteger a las mujeres contra la violencia física, sexual, verbal, emocional o de cualquier otro tipo. Así, paso a paso, las mujeres en India han conseguido ganar un pequeño espacio para desvanecer la larga lista de condicionamientos sociales y culturales que están obligadas a enfrentar cada día.

La Ley de Protección de las Mujeres contra la Violencia Doméstica, cuya violación conlleva penas de hasta un año de cárcel, adquiere especial relevancia en una sociedad donde las mujeres son consideradas ciudadanas de segunda categoría, de acuerdo con información de Prensa Latina.

Kanti Singh, ministra de Desarrollo de Recursos Humanos, afirmó que "había un millón y medio de denuncias de violencia doméstica hasta el 2003; la cifra crece un 9,2 por ciento cada año".

Gracias a la aprobación de esa normativa, las mujeres que se encuentren en situaciones de este tipo tendrán el derecho a solicitar una orden de protección en su favor. Este podría ser el primer paso para revaluar los derechos políticos, económicos y sociales de las mujeres indias.

CULTURA ANTIFEMINISTA

A lo largo de los siglos, el papel de las mujeres en India quedó supeditado a la voluntad de los hombres pero, contrariamente a lo que se piensa, ellas son el pilar de la economía familiar y las transmisoras de valores y tradiciones.

India es uno de los pocos países del mundo donde la población femenina es inferior a la masculina. Existen alrededor de 929 mujeres por cada mil hombres, lo que evidencia que para ellas la esperanza de vida es menor.

El nacimiento de una niña es considerado una gran carga, porque muchas familias deben pagar una dote para que su hija pueda casarse. El hecho de que los núcleos familiares adquieran enormes deudas o trabajen duramente para afrontar el pago de la dote lleva a muchos al aborto selectivo de las niñas.

Aunque esta situación es común en todos los grupos sociales, la realidad es todavía más dura para las mujeres pobres, quienes carecen de condiciones sanitarias, higiénicas, alimentarias y de educación.

Las mujeres sufren entonces una doble marginación: por el hecho de pertenecer a una clase, casta o etnia considerada inferior, y por ser mujeres. Este es el inicio de un círculo vicioso: al no tener acceso a la educación, ellas renuncian a su desarrollo social, económico y cultural y se ven obligadas a trabajar en el campo como mano de obra barata.

La adopción de un plan de acción del gobierno -cuya actividad en este sentido es aún insuficiente- y el arduo trabajo de muchas organizaciones civiles podría comenzar a cambiar la situación.

Actualmente, las mujeres indias comienzan a tomar conciencia de sus dificultades, aprenden a ser independientes y a administrar su capital y, lo que es más importante, adquieren conciencia del derecho y el reconocimiento que les corresponde en la sociedad.

05/YT