Iniciará Zero Tolerance quinta campaña contra violencia

VIOLENCIA
    Logró que los escoceses hablaran públicamente del problema
Iniciará Zero Tolerance quinta campaña contra violencia
Por: Sandra Chaher
Cimac | Buenos Aires.- 14/09/2005

Zero Tolerance es una campaña de prevención de la violencia hacia las mujeres que nació en los noventa en Escocia y que vigente hoy se pone en marcha por quinta ocasión en varias ciudades del mundo.

Ann Hamilton, una de sus fundadoras, estuvo en Buenos Aires y contó los secretos del éxito de esta iniciativa que logró que los escoceses hablaran por primera vez de violencia.

Explicó que la campaña que empezó en Edimburgo en 1992 tiene como objetivo visibilizar la violencia hacia las mujeres, "queríamos llegar a las causas de la violencia, la violación y las diferentes formas de abuso".

Así surgió Zero Tolerance que fue fundada como institución en 1995 y está dirigida por miembros de la comunidad, entre ellos muchos varones, añadió en entrevista Hamilton.

Somos unas diez personas, entre representantes de los sindicatos, de la academia, de la policía, hay una actriz también, todos de diferentes sectores.

En el caso de Hamilton, su aporte es el vínculo directo con las autoridades comunales ya que es responsable de un programa de violencia contra la mujer en los lugares de trabajo del Municipio de Glasgow.

Esta heterogeneidad entre los miembros es uno de los factores que hacen al éxito de Zero Tolerance, consideró y señaló que hace poco más de una década, durante la primera campaña, poca gente quería escuchar hablar de violencia de género.

Era un tema invisible. La presencia de policías, bomberos y autoridades comunales y, sobre todo, de varones, entre sus promotores, fue liberando lentamente los canales de acceso a la subjetividad de los escoceses.

"En el 92, cuando hicimos la primera campaña, había mucha resistencia. Trabajamos con el concepto ‘el abuso de poder es delito’ y esto no gustaba. Yo iba a las instituciones y se negaban a colgar los afiches, sobre todo, los varones, pero finalmente tenían que hacerlo porque yo venía en nombre del gobierno local".

Otra cosa que funcionó –cuenta la activista- fue que antes de imprimir los carteles tuvimos reuniones con las autoridades de los diferentes sectores involucrados y no involucrados en la campaña, pero todos decidieron unir fuerzas. Y también colaboró la publicación de artículos en la prensa.

Después de la campaña el tema entró en la agenda pública: se lo empezó a discutir, se hicieron protocolos y se lo sistematizó. Creo que otra cosa importante es esta cuestión de que no proponíamos un nuevo servicio de atención para mujeres golpeadas, pero nos respaldaba una amplia gama de organizaciones no gubernamentales que sí lo proveían".

BORRACHO O SOBRIO, NO HAY EXCUSA

La segunda campaña fue acerca de las excusas que dan los varones cuando ejercen la violencia, y el slogan era ¿Qué tiene que ver el amor con esto?, dijo refiriéndose a la violencia.

La tercera campaña fue sobre acceso a la justicia. La cuarta sobre el respeto (todas pueden verse en la página web www.zerotolerance.org.uk), y tuvo dos aspectos: el consentimiento en las relaciones sexuales y el respeto en las relaciones diarias. Y actualmente están diseñando la quinta que será sobre prostitución, tráfico y trata de personas.

Cada una está compuesta por afiches callejeros, posters, y productos específicos como llaveros o posavasos. Este último recurso se usó en una de las campañas en que se quiso vincular alcohol con violencia -"si bien el alcohol no causa violencia es un disparador", dice Ann- y se hicieron posavasos con la leyenda Borracho o sobrio no hay excusa, que fueron repartidos en los bares de la ciudad.

Las ideas de cada campaña son pensadas por el equipo Zero Tolerance, estas diez personas provenientes de diferentes ámbitos y vinculadas a la violencia desde la experiencia cotidiana, pero ninguna especializada en publicidad.

Después contratan a un diseñador para que plasme sus ideas, y para el financiamiento presentan las propuestas a organismos públicos y privados.

Zero Tolerance fue tan exitosa cuando comenzó en Edimburgo que pronto fue exportada al resto de Escocia, a Reino Unido y a otros países como Alemania, Estados Unidos (Nueva York) y Australia, donde fueron contratados por los gobiernos o trabajaron en conjunto con organizaciones no gubernamentales locales.

Por otra parte, Hamilton sostiene que no es fácil evaluar este tipo de campañas, pero considera que un elemento posible es que aumentó la denuncia de casos de violencia en la justicia, también el hecho de que la gente comenzara a hablar del tema públicamente, pero aún no está instalada en Escocia la idea de que la violencia doméstica y la violación son algo malo.

En la nueva campaña, sostiene Hamilton, queremos transmitir la idea de que la prostitución y el tráfico son iguales a la violencia y que la prostitución tiene un impacto negativo en la igualdad social de las mujeres.

Nuestro objetivo es desafiar la noción de la prostitución como trabajo. No se trata del derecho de la mujer a vender su cuerpo. Queremos hacer ver que es malo para las mujeres, sus familias y la sociedad, y vincularlo con otras formas de violencia, porque lo que siempre surge en las investigaciones es que las mujeres que se prostituyen sufrieron abuso sexual o violencia cuando eran niñas.

2005/SC/SJ