Inicio La Banca recibe una sopa de su propio chocolate

La Banca recibe una sopa de su propio chocolate

Por Rafael Maya

Celia Reyes de Nieto, michoacana de 84 años, se convertiría en la mujer más rica de México y tal vez en una de las más acaudaladas del mundo, si el banco Bital le paga más de 440 mil millones de pesos que le adeuda, advierten los representantes legales de la viuda, Víctor Blake y César Garizurieta.

Hoy Celia Reyes reanudó una batalla contra la banca, pues a pesar de que el Tribunal de Justicia del Distrito Federal falló a su favor, Bital se niega a pagar la deuda.

Bital, uno de los bancos mexicanos que al igual que otros se ha encargado de dejar en la calle a miles de pequeños y medianos deudores, por el cobro de altas tasas de interés, ahora debe a una ciudadana común y corriente una cifra que rebasa el patrimonio institucional, calculado en 50 mil millones de pesos.

Los bancos mexicanos –nacionalizados, reprivatizados, extranjerizados; salvados de la quiebra por el Fobaproa, ahora IPAB; enriquecidos por los ahorros, la especulación y las deudas de sus clientes y saqueados por los fraudes y la corrupción–, ahora reciben “una cucharada de su propio chocolate”.

A este panorama crítico se aúna el trance de que padecen miles de deudores ante la posible pérdida de sus bienes.

LA PESADILLA DE BITAL

Bital, institución que se fusionó “de facto” con Banco del Atlántico, tiene una demanda en su contra presentada por Celia Reyes Nieto en 1998, en la que exige el pago de dos certificados de depósito correspondientes a enero y febrero de 1988, y que con la reinversión de intereses mensuales hasta abril de 1999, sumarían 446 mil millones de pesos.

Ambos depósitos sumaron en 1988 cerca de 60 millones de pesos. Las tasas de interés pactadas fueron de 124.35 por ciento y 149.35 por ciento, respectivamente.

Celia nunca imaginó que algún día tendría la posibilidad de tener una fortuna muy superior a la de Carlos Slim, el hombre más rico de México y Latinoamérica –dueño de Telmex, grupo Carso, accionista de Televisa– y la cual asciende a 11 mil 500 millones de dólares, según la revista Forbes.

En 1997, Celia Reyes intentó retirar sus inversiones, pero el banco se negó a entregar el dinero argumentando que los depósitos “eran muy viejos y ya habían sido pagados”, a pesar de que la señora tiene los documentos originales que comprueban que nunca recibió un centavo.

Fuentes fidedignas del banco Bital señalan que efectivamente existe una sentencia de los tribunales que condena a la institución bancaria a pagar el adeudo, pero sólo por alrededor de 59 millones de pesos.

A esa cantidad se agregaría un monto de interés que se determinaría en un “incidente de liquidación”, tras la sentencia final. Las fuentes bancarias calificaron de “delirante” la versión de los representantes de la michoacana, toda vez que éstos no tienen elementos para comprobar que se debe la suma “ridícula” de más de 440 mil millones de pesos. EL PUEBLO PAGARIA LA DEUDA DE CELIA REYES

Pese a que ya existía una fusión “de facto”, apenas el pasado mes de enero, Bital oficializó la compra de Banco del Atlántico, y a decir de las fuentes de aquélla institución la deuda del segundo banco pasaría al IPAB, por lo que los contribuyentes pagarían la deuda de la señora Reyes.

“Ningún banco compra otro en condiciones de deuda, por lo que no sería raro que al realizarse la transacción se haya trasladado la deuda a otra instancia”, afirmó la fuente que pidió el anonimato.

Ante esa situación, Blake y Garizurieta se ampararon ante un juzgado de distrito luego de que las autoridades judiciales les negaron el derecho de petición constitucional para acceder a los expedientes de Bital, y conocer las condiciones de la fusión.

“No vamos a permitir que el pueblo a través del IPAB pague la deuda que le corresponde a Banco del Atlántico”, advierte Blake.

UNA DEUDORA “COMUN”

Oriundos de la localidad minera de Tlalpujahua, en Michoacán, Doña Celia y su esposo Walfre Nieto eran dueños de una fundición y vendían lingotes de hierro. Poco después, la crisis golpeó a la familia Nieto. Con la apertura del sector minero y el subsidio del gobierno a los competidores, la fundidora de hierro quebró y adquirió múltiples deudas, una de ellas, al Banco del Atlántico por un millón mil pesos.

Con la demanda de doña Celia en 1998 (su esposo ya había muerto), Bital reconoció su deuda al solicitar una compensación (reducción) por el adeudo de la señora Reyes.

Lo que parecía una solución sencilla, se convirtió en un proceso de más de tres de años de disputa legal.

El 6 de septiembre de 1999, el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal autorizó la compensación solicitada por Bital, y con ello la institución se obliga a pagar la deuda a Reyes de Nieto. “Irónicamente, el banco pierde el dinero al ganar el litigio”, afirman Blake y Garizurieta.

Desde entonces, Bital se ha amparado en dos ocasiones e incluso contrademandó penalmente, al asegurar que ya pagó la deuda. Los abogados de doña Celia sostienen que ella tiene comprobantes en su poder que demuestran lo contrario.

Las fuentes de Bital aseguran que el banco ya le pagó al hijo de doña Celia, quien se habría valido del “fraude” para cobrar la suma. Aclaran que tienen los documentos que prueban ese delito, pero que “por el desorden en los archivos del Banco del Atlántico, fue muy difícil encontrarlos y presentarlos a tiempo” ante las instancias correspondientes.

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

El Barzón –organismo defensor de deudores bancarios–, exige que en ese proceso se cumpla con la misma ley que se aplica a miles de deudores que son despojados de su patrimonio por la voracidad del sistema bancario mexicano.

La organización ha defendido en los últimos dos años y medio ante los tribunales a 99 mil 730 casos de deudores de la banca.

El dirigente nacional Alfonso Ramírez opina respecto al caso de la señora Celia Reyes:

“Simplemente tiene que acatarse la ley. Si Bital debe tiene que pagar, no tiene excusa. Cuando la ley beneficia a los bancos la aplican, pero cuando está a favor de los deudores no la quieren obedecer. Los banqueros pelearon para que la Corte validara el anatocismo (cobro de intereses sobre los intereses), y ahora que les perjudica pegan el grito en el cielo.”

Ramírez afirma que el sistema jurídico mexicano beneficia a los banqueros: “No hay posibilidad de demostrar pagos en beneficio de los deudores, existe mucha corrupción en los juzgados, y los procesos contra los afectados para despojarlos de sus propiedades son muy acelerados”.

Enfatiza que la lucha de los pequeños y medianos deudores fue provocada por la cartera vencida, y en rechazo a las “altísimas tasas de interés que hacen imposibles los pagos”.

“No nos negamos a pagar, lo que exigimos a los banqueros son condiciones justas y equitativas, y que los intereses sean generosos, ya que no fue por nuestra culpa la grave crisis económica de 1995.”

En estos momentos, El Barzón tiene ante los tribunales y aún sin resolver unos 20 mil casos de deudores.

“LOS PATOS LE TIRAN A LAS ESCOPETAS”

La organización defensora de deudores Protección Económica Ciudadana (PEC), fundada por Víctor Blake –apoderado legal de Celia Reyes– contabiliza que actualmente hay 100 mil juicios entre bancos y usuarios bancarios, y que desde 1994 se han desahogado más de 300 mil.

El organismo lamenta que los deudores sólo han ganado 200 casos contra 300 mil a favor de los bancos. PEC asegura que en su historial lleva 70 por ciento de juicios ganados y 30 por ciento perdidos, y que en estos últimos se ha negociado a favor del deudor.

Blake califica el caso de la señora Reyes como “insólito”, porque se invirtieron los papeles: “Los patos le tiran a las escopetas”.

       
atención
información producida por cimac, comunicación e información de la mujer
disponible para periodistas y medios de comunicación impresos y electrónicos
por favor citen la fuente

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles.Acepto Leer más

Skip to content