Inicio La cesárea, una epidemia en Puerto Rico

La cesárea, una epidemia en Puerto Rico

Por Vivian Collazo Montano

A partir de las 37 semanas de gestación, en un embarazo normal, el trabajo de parto puede comenzar en cualquier momento. Una serie de contracciones uterinas, rítmicas y progresivas, harán descender al bebé a través de la vagina hacia el exterior.

Aunque en realidad esto no es tan simple, es más o menos lo que acontece durante las horas que anteceden al esperado alumbramiento. Claro, a veces este mecanismo no se cumple o no puede suceder por múltiples factores, y hay que realizar una intervención quirúrgica a la madre para hacer posible el nacimiento: la cesárea.

Si bien el origen de esta práctica es aún desconocido, se considera que la primera operación de este tipo sobre una mujer viva fue realizada en el año de 1610. Por aquel entonces, la mortalidad entre las mujeres que eran sometidas a cesárea era muy alta, ya que invariablemente morían por infecciones o hemorragias.

Con el transcurso del tiempo, la aparición de los antibióticos, anestésicos y transfusiones sanguíneas redujeron tanto los riesgos que la cesárea llegó a ser considerada un proceder alternativo del parto natural. Sin embargo, en la actualidad se ha extendido de tal forma que bien podría aplicársele el calificativo de epidemia. Así lo señala Prensa Latina.

Muchos médicos recurren a este método porque les resulta más cómodo: puede programarse fuera del horario de consulta y lleva menos tiempo.

Algunas mujeres, por su parte, piensan equivocadamente que es una técnica más segura que el parto natural, pero hay que recordar que, aunque los riesgos son bajos, una cesárea no carece de complicaciones.

La mortalidad materna en este tipo de parto es entre dos y seis veces mayor que en los naturales. También aumenta la morbilidad como resultado del elevado uso de antibióticos; existe mayor riesgo de infección y el período de hospitalización es mucho más largo.

En ese sentido, el doctor José J. Gorrín, catedrático de la Universidad de San Juan, Puerto Rico, señaló que debido al alto nivel tecnológico alcanzado en la medicina por muchos países, el parto por cesárea se ha convertido en un verdadero problema de salud pública.

En Puerto Rico existe una elevada tasa de cesáreas: prácticamente la mitad de las puertorriqueñas están pariendo por cirugía mayor, agregó el especialista.

Hoy, en Puerto Rico, se establece una relación de dominio y control del médico sobre la embarazada. “Es un sistema sanitario donde la medicina es un negocio, una industria”, añadió. Así, a la futura madre se le convence de aceptar una intervención que en muchas ocasiones no está apoyada por evidencias científicas.

De este modo, vemos cómo de cada tres cirugías obstétricas que se realizan, dos son innecesarias; algo que también está sucediendo en América Latina.

“Esto no es bueno”, reitera el experto. “Hay una población de mujeres cada vez mayor que vive con una o más cicatrices en su vientre, lo que se traduce en problemas de salud a largo plazo. Trastornos intestinales, del sistema urinario e incluso del aparato ginecológico suceden como consecuencia de la cirugía.

Por otro lado, el bebé tampoco lo agradece; cada día hay más evidencias que apuntan a que un parto electivo tiene un efecto nocivo sobre la salud del niño.

Problemas respiratorios, dificultades para iniciar y mantener el amamantamiento adecuado, e incluso laceraciones con el bisturí del cirujano, son algunos de los efectos indeseables de esta cirugía, manifestó el profesor.

Finalmente, el apego emocional entre madre e hijo se demora más, pues la mamá debe pasar un tiempo en recuperación antes de ocuparse plenamente del recién nacido.

Sin embargo, no hay que olvidar que el principal objetivo es que el bebé y su progenitora estén sanos y que, si bien hay que tomar todos los recaudos para evitar esta práctica quirúrgica, habrá que aceptarla, ya que en ocasiones es la única solución para lograr un nacimiento feliz.

05/VC/YT

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más