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La hora sin diosas

Por Marta Guerrero González

Este título pertenece a la obra de Beatriz Rivas, novela en la que concurren mujeres inteligentes, creadoras, libres y apasionadas, principalmente tres de ellas relacionadas con hombres de prestigiado talento. Hay que ir a esta lectura en actitud de celebración, así queda la autora inscrita en el directorio de las letras mexicanas.

La segunda oda festiva es el aniversario de CIMAC. Quince años resueltos. Premios, reconocimientos, trabajo. “Mujeres” la palabra millones de veces escrita, haciendo historia, dignificándose y acertando. CIMAC ha dado voz y eco a las olvidadas y a las que no las olvidan.

Quince años y justo ahora es el inicio de todo, cada momento es siempre como la primera vez. Porque cada instante pasa inaugurando el futuro. Periodismo de género y de incansables batallas. CIMAC, orgullosamente; mi casa.

Ya en plan de júbilo déjenme seguir con el Primer Encuentro de Mujeres Empresarias, inaugurado por Carlos Abascal, a quien espero lo recuerden como Secretario del Trabajo y no por su pobre apreciación de la literatura de Carlos Fuentes.

Entre ambos lo único en común es el nombre, afortunadamente. Pues bien, en el acto se sabe lo que dijo, más imposible adivinar lo que quiso decir. Al hombre, pobrecito, le debió de costar sangre echarse unas palabras a favor de las mujeres “fuera de la cocina”.

En vano el esfuerzo pues le salió además de ilegible, simple (lo de menor importancia) y estúpido. Evidentemente es limitado.

Imagino la cara y el asombro de nuestras empresarias al escuchar al señor secretario del Trabajo cuando les dijo: “Es evidente que contamos con su sensibilidad y su infinita capacidad de amar para darle un equilibrio nuevo al mundo del trabajo, de la economía, y al desarrollo del país.”

¡Caramba!, me pregunto si lo mismo les hubiera dicho a hombres de negocios y que pensarían ellos del discurso. Lo mismo digo. Si a Abascal le hacen su chamba, incluso otros secretarios de estado, no seria mucho pedir que también le hicieran su arenga.

2003/MG/MEL

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