La mujer no ha llegado a valorar el maltrato como tal

VIOLENCIA
    Revela encuesta realizada en Durango
La mujer no ha llegado a valorar el maltrato como tal
Por: Candelaria García
cimac | Durango.- 23/11/2004

El mayor maltrato físico, emocional y sexual existe contra la mujer dentro del hogar, demuestra un estudio que sobre Violencia Intrafamiliar realizó Gloria Alvarado Zaldívar, Subdirectora y Jefa del área de Salud Reproductiva del Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED).

Con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) en esta ciudad fueron entrevistadas 384 mujeres casadas o que estuvieron unidas alguna vez a una pareja, el cuestionario fue de 184 preguntas cerradas y 22 abiertas.

Enfermeras, trabajadoras sociales y estudiantes de psicología previamente capacitadas (os) llevaron a cabo las encuestas entre mujeres, con un rango de edad de los 12 a los 48 años de edad.

Alguna forma de violencia sexual ha sufrido el 42 por ciento de las entrevistadas, maltrato físico el 40 por ciento y emocional el 39 por ciento, además pudo conocerse que el 98 por ciento sabe que existe la planificación familiar y conoce los métodos, pero sólo el 52 por ciento los utiliza, añadió la especialista.

El ocho por ciento de las mujeres usa algún método de planificación sin el consentimiento del esposo, porque él no está de acuerdo con ellos, el 52 por ciento habla sobre sexualidad con los hijos y el 48 por ciento restante o no sabe del tema o lo considera malo.

El estudio realizado permitió saber que como una forma de control, de poder se utiliza la violencia, hay una subordinación en el género femenino, un desequilibrio de poder, lo que significa un problema de salud social.

Además pudo apreciarse que la utilización de los métodos anticonceptivos depende del hombre y no de la pareja como sería lo ideal, y la edad en que tienen su primer embarazo las mujeres es a los 21 años, en promedio.

El 43 por ciento de las mujeres fue maltratada por sus padres, como medida de corrección, lo cual también hace con sus hijos, piensa que si utiliza la violencia puede educarlos y corregirlos mejor.

Aún cuando a nadie le gusta ser maltratado, la mujer no ha llegado a valorar este maltrato como tal; por lo tanto lo aguanta dentro del hogar, que se le hagan gestos, que se le digan palabras hirientes y se le golpee, lo cual aguanta por evitar represalias, porque se sienten incapaces de salir adelante o por temor al que dirán o muchas veces se siente culpable de lo que sucede.

Ante esto existe la necesidad de "enseñar a las mujeres que somos seres humanos, que valemos lo mismo que los demás, que deben respetarse nuestros derechos, aún cuando no se salga de la casa a trabajar, porque tanto vale la labor que se hace en una empresa, en los diferentes centros de trabajo que en el hogar", indica el estudio.

En Durango se encontró que el 77 por ciento de los padres de las entrevistadas golpeaban a sus esposas y los hijos estaban presentes en el 50 por ciento de los casos, al 35 por ciento las golpeó su padre y en el 57 por ciento de los casos la agresora fue la madre.

En el caso de los agresores, el 77 por ciento de los padres de las entrevistadas golpeaban a sus esposas, en el 50 por ciento de los casos los hijos estaban presentes cuando las agredían. Al 35 por ciento las golpeó su padre y al 57 por ciento su mamá.

Entre el grupo estudiado se encontró que en el 57 por ciento hubo la presencia de alcoholismo, porque tomaba algún hermano, el padre, esposo o hijo y en el 12 por ciento utilizaban algún tipo de droga.

Hay un control económico y social en la mujer, porque al 96 por ciento de los casos no les permite trabajar, tener amistades o se les oculta el salario que la pareja percibe. El 39 por ciento es víctima de amenazas e intimidación; al 30 por ciento se le culpa de los problemas domésticos y al 25 por ciento se les dice que están locas.

Las principales razones por lo que las mujeres son golpeadas son; por chismes, ser celosa, mal humor, por ser mala ama de casa, cuando el esposo está celoso, cuando su pareja ingirió alcohol y en ocasiones sin motivo, originándoles heridas en la boca, sangrado de nariz, ruptura del tímpano e inflamación del tórax.

El 13 por ciento de las mujeres fueron golpeadas durante el embarazo, por lo que el 44 por ciento presentó amenaza de aborto, el 12 por ciento tuvo un aborto y en el dos por ciento de los casos hubo muerte fetal.

El 15 por ciento de las entrevistadas declaró haber golpeado al esposo por coraje, en defensa propia, porque es alcohólico, por desesperación y por maltrato a los hijos.

El 39 por ciento ha sido víctima de alguna forma de violencia sexual, el 16 por ciento son golpeadas durante la relación sexual por el esposo o compañero, también son obligadas a tener relaciones sexuales cuando ellas no quieren, han sufrido intento de violación por otra persona que no es el esposo o compañeros y a tener relaciones sexuales frente a los hijos.

La violencia intrafamiliar se presenta de uno a 36 meses y la forma en que reaccionan las entrevistadas hacia los hijos es también amenazar con gestos o acciones, de que va haber abandono, de regalarlos, internarlos o pegarles, en el 93 por ciento de los casos.

En este estudio sobre "La Violencia Intrafamiliar y su Repercusión en la Sexualidad y la Anticoncepción", permitió también saber que dentro de la violencia intrafamiliar en primer lugar está el maltrato sexual, luego el físico y por último el emocional.

Por lo tanto se requiere seguir investigando el tema de violencia, en especial desde la perspectiva de género así como la percepción de violencia por los miembros de la familia y sobre todo se requiere una mayor valoración de la mujer misma y del trabajo que realiza tanto fuera como dentro del hogar.

2004/CG/LR