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La república femenina del deporte rey

Por Bárbara G. Vilariño*

¿Queda alguien en el planeta que no sepa quién es Messi? ¿Qué niño no sueña con ser Cristiano Ronaldo? ¿Qué pasaría si las mujeres contásemos con el mismo apoyo y referentes que han tenido los deportistas que protagonizan los medios de comunicación?
 
Hemos reunido a las voces implicadas en el desarrollo del futbol femenino para que disputen un partido en el que los goles sean una respuesta a esta última pregunta.
 
Dentro del deporte rey en España –el futbol– existe una república formada por mujeres que, desde las estrategias de ataque con el balón o la defensa en puestos directivos, está realizando un alegato necesario por la igualdad en todos los ámbitos.
 
La primera participación en el Mundial de Canadá 2015 de la selección española femenil –apellidos necesarios porque la masculina ya es La Selección, a secas– ha sido el pitido inicial que ha echado a rodar nuevos argumentos que apuestan por reforzar a las mujeres en la esfera deportiva. Esta esfera influye especialmente en la educación y la socialización.
 
La afirmación va más allá: cuando nadie dude de la alineación de las primeras futbolistas que disputaron un Mundial para España, viviremos en una sociedad igualitaria.
 
Por ahora, habitamos un país en el que se digieren partidos de Regional y Preferente –masculino–, pero no se televisa en abierto el futbol femenino de Primera División, bajo argumentos que aducen menos calidad o falta de interés.
 
Sin embargo, la pelota no podrá rodar en un campo de barro, creado por gran parte de los agentes implicados: Estado, federaciones, asociaciones, clubes, las propias jugadoras y los medios de comunicación. Lo mejor siempre es comprobarlo viendo un encuentro.
 
EL BALÓN ES MÍO Y JUGAMOS COMO YO DIGA
 
Campo de barro, casi literalmente, porque fue hace 10 años cuando la Real Federación Española de Futbol (RFEF) obligó a que estos fuesen, como mínimo, de hierba artificial. Un material, aun así, mucho más abrasivo y con mayor propensión a provocar lesiones que el césped natural.
 
El marco legal y social en el que juegan las futbolistas va siendo parcheado progresivamente, en lugar de alcanzar una medida firme que asegure un mínimo de calidad para las profesionales y las no profesionales.
 
Al día de hoy, la ficha como futbolista profesional es opcional, lo cual repercute en las diferencias salariales, en la máxima categoría y en las ganas de las deportistas de dedicarse a la alta competición.
 
¿Por qué ser profesionales en la élite del futbol femenino? La profesionalización asegura un sueldo digno, bajas por enfermedad o incapacidad, seguridad social y, cómo olvidarlo, reconocimiento.
 
Sin este primer marco en la Ley del Deporte, no habrá jugadoras interesadas en invertir dedicación, ni patrocinadores ni medios de comunicación que vean negocio en potenciar la competición femenina. Los parches puntuales para gasolina o para un sueldo no sirven.
 
La última medida expuesta a través del Consejo Superior de Deportes (CSD) en el Real Decreto-ley 5/2015 busca medidas concretas para el futbol masculino, como la venta conjunta de los derechos televisivos. Eso hace posible un reparto más equitativo de las ganancias por retransmisiones.
 
Al mismo tiempo, mantiene políticas a golpe de subvención para los equipos de Primera División de la homóloga femenina. El CSD, en convenio con la RFEF, condena a los clubes a vivir de ayudas y no apuesta por medidas como la emisión, cuanto menos, en canales de televisión públicos, si bien Teledeporte hizo un notable paréntesis con la retransmisión del Mundial.
 
“Hace falta voluntad”, sentencia el presidente del Comité Nacional de Futbol Femenino de la RFEF, Vicente Temprado. “Las federaciones territoriales deben canalizar nuevas fichas de jugadoras. Ahora mismo andamos por las 35 mil, pero queremos iniciar una campaña ambiciosa que las duplique con garantías, vertebrando competiciones hasta la cima”, explica Temprado.
 
El seleccionador de la sección absoluta desde sus inicios, hace 27 años, Ignacio Quereda, coincide: “La opción más válida es fomentar la creación de una base de deportistas en los propios colegios, algo que no cuesta dinero y que contaría con la Federación en toda la intendencia necesaria de arbitraje”.  
 
Quereda sigue en su cargo después de que las propias jugadoras solicitaran su dimisión atribuyendo haber sido eliminadas en la primera fase del Mundial a la falta de preparación y de apoyos institucionales.
 
Además de asegurar una cantera sólida que actualmente sólo existe en unos pocos equipos, Temprado incide en la retransmisión televisiva: “Hay que hacer una competición que atraiga el interés de las empresas en anunciarse por una compensación que al día de hoy no existe. La RFEF no puede ser la fuente que todo lo alimente. Tenemos que implicar a empresas, administraciones locales, autonómicas y nacionales, como el CSD”.
 
Y pasa la papa caliente a las jugadoras, “a las que hay que enseñar que también pueden ser entrenadoras y dirigentes”.
 
EN EL TWITTER SÓLO APARECEN HOMBRES
 
“Dudo mucho que la cuestión económica sea todo”, arguye la presidenta de la Asociación de Clubes de Futbol Femenino y secretaria de la Asociación de Jugadoras de Futbol, María José López.
 
Y cita ejemplos de una clara desigualdad: “Los hombres tienen derecho a que sus partidos sean retransmitidos, incluso en Regional, por no hablar de cuestiones presumiblemente más banales, como que los hombres reciben una medalla en cuanto entran en la Selección, mientras que las mujeres tienen que disputar 10 partidos para conseguirla. No hablemos del túnel de vestuarios, donde no aparece ni un rostro de nuestras futbolistas”.
 
El modelo a seguir, indica López, “no es el masculino, que ha pasado a ser de otro planeta. Debemos crear nuestra propia hoja de ruta, qué menos que poder cobrar un sueldo mínimo”.
 
Como jurista especializada en Derecho Deportivo, María José López intentó llevar una propuesta de ley para incluir la Liga femenina en las apuestas de la Quiniela, “una manera de estimular el seguimiento a la vez que se consigue un beneficio económico”.
 
La proposición quedó a la espera de que el opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE) la canalizase. La inacción es el hilo narrativo de los comentaristas de este partido.
 
DESCANSO: ¿PERO QUIÉN IBA EN MI EQUIPO?
 
En el descanso de la primera parte podemos analizar la situación. En hierba artificial el juego no es vistoso y, desde ahí, las jugadoras no ven la luz del túnel de vestuarios, por mucho que digan las instituciones que dejan los campos a horas imposibles, y siempre por debajo de las categorías inferiores de sus homólogos masculinos.
 
Así, ¿cómo saber quién juega en su equipo? ¿Cómo suena un gol que nadie ve porque ni siquiera sabe que existe? En un campo, el modelo de equipo que conjuga amor al arte con un buen futbol.
 
En el otro lado del terreno de juego, las llamadas privilegiadas, las que deberían ser la norma, por tener una ficha profesional que les brinda un sueldo mínimo en retribución por defender los colores de su club. En Primera División compiten 16 conjuntos que alternan una concepción como ente independiente y otra, dependiendo de un homólogo masculino.
 
El Oviedo femenino es Moderno, pero no Real. El Oviedo Moderno es un club completamente independiente del Real Oviedo masculino. Ocupó los puestos más altos de la última competición liguera con uno de los presupuestos más bajos, gracias al trabajo de una cantera femenina que se sitúa como la más importante del noroeste de España, con 110 jugadoras en siete conjuntos.
 
Las veteranas llevan más de 10 años cobrando 50 u 80 euros (entre casi 900 y mil 425 pesos mexicanos) en concepto de desplazamiento.
 
Precisamente, a finales de 2014, tuvieron que lanzar una llamada de auxilio porque las cuentas no salían para pagar los viajes de cada jornada y el Oviedo Moderno estaba condenado a la desaparición, tras 35 años de historia.
 
“Logramos 400 mil euros (siete millones 128 mil pesos mexicanos) con aportaciones individuales, privadas y con una ayuda del ayuntamiento, que vio la gran labor que hacemos de promoción del deporte y de valores de escuela de futbol. Con el futbol creamos un espacio para mujeres, es una cuestión social”, explica la presidenta y ex jugadora durante 10 temporadas, Beatriz Álvarez Mesa.
 
Otra veterana, a sus 23 años y sumando 11 temporadas, es la capitana Irene del Río, “Ille”, que jugará para el vigente campeón de Liga, el FC Barcelona, en la Liga 2015/2016. Contará con menos espectadores –unos 150 de media frente a los 300 del conjunto asturiano–, pero logrará alcanzar la soñada ficha profesional.
 
“Con la poca visibilidad que tenemos es mucho público y, además, quien viene termina enganchándose. En el Oviedo Moderno competíamos con equipos completamente profesionales y estábamos ahí arriba gracias a la gestión de una cantera. Sólo espero que cuando yo tenga una hija ella sí pueda vivir del futbol sin tener que combinarlo con estudios y trabajo, y sin que a los 30 años la consideren una veterana”, explica “Ille”.
 
Remata la jugada con una pregunta en una perfecta parábola: “¿Y si dejaran que un día las mujeres jugaran al término de un partido del masculino, que cuando estaba en Segunda B reunía a 15 mil personas? Tal vez se darían cuenta de que no lo hacemos nada mal”.
 
En el vestuario del Atlético Féminas, subcampeonas de Liga, su presidenta y también ex jugadora, Lola Romero, tiene clara la tendencia: “Es el futuro que los equipos masculinos absorban secciones femeninas, que nos abran las puertas y que nos dejen trabajar, como ocurre en otros países europeos donde este deporte está más desarrollado y resulta rentable”.
 
Romero tiene una visión optimista de las plantillas españolas. “En España hay que superar muchas dificultades para jugar, así que las que están en el verde son las mejores”, proclama apoyada por el preparador físico del Féminas, Ángel Villacampa: “Las jugadoras realizan tareas técnicas y tácticas con una solvencia propia de categorías de Segunda, e incluso de Primera masculinas, si bien hay diferencias de potencia y velocidad que no tienen por qué restar vistosidad”.
 
Por alusiones, la futbolista internacional Silvia Meseguer, mediocentro, tiene claro que no ve una carrera profesional en el deporte y apuesta todo a sus estudios de Medicina: “Lo máximo a lo que puedes aspirar es a vivir en el momento, pero no a largo plazo. El problema está en que pocas se pueden permitir dedicación plena para competir a un nivel superior”.
 
Si en un equipo modesto las líneas de futuro pintan dificultosas y en uno ligado al masculino sus jugadoras no acaban de ver en el futbol una profesión, habrá que coger las maletas e irse a otros campos, pero no sin antes hacer escala en Bilbao, donde los planteamientos marcan una hoja de ruta interesante.
 
En el Athletic, las políticas de reclutamiento deportivo son las mismas en el masculino y en el femenino; establecen equipos mixtos hasta que la edad condiciona ciertas diferencias físicas.
 
La igualdad hila la escuela de la cantera y a las deportistas dedican sus mejores instalaciones: el campo de Lezama. Incluso la Catedral de los Leones, el llamado comúnmente ‘primer equipo’, acoge las grandes finales como la que decidía la Liga en la temporada 2012/2013, donde se congregaron más de 26 mil personas.
 
“Aún así, en otros países, el peor campo es como el mejor de aquí. En España nos queda mucho por hacer”, aclara Íñigo Juaristi, coordinador desde hace 27 años del Athletic de Bilbao femenino.
 
“Hemos entrado en un círculo vicioso. Desde las instituciones y desde la propia RFEF están más centrados en promover el futbol masculino, el que no necesita más apoyos porque los tiene todos. De esta manera, seguimos promoviendo que los referentes sean los hombres.
 
“No he visto que las mujeres paguen menos impuestos, así que lo justo es que también puedan acceder al deporte. Una manera de hacerlo sin invertir dinero es dejarles un campo donde el juego sea vistoso para que así más gente venga a verlas. En realidad, a todos los implicados nos conviene crear un producto que genere interés”.
 
Con el pasaporte en la mano, Patricia González tuvo que irse hasta Azerbaiyán para encontrar ese interés que no logra arrancar en España. “Cuando quien dirige te respalda, da igual dónde estés, lo que importa es la voluntad”, aclara la ex jugadora y ex técnica del Rayo Vallecano.
 
Extrae esta valoración tras dos años como entrenadora de la selección femenina azerbaiyana. Sobre la situación en su país natal, proclama que “el espejo no es lo masculino”: “Nuestros argumentos son otros y tenemos una imagen mucho más cuidada. En el fondo, el problema es que simple y llanamente no se valora a la mujer”.
 
Otra deportista que hizo las maletas con 18 años de edad y que lleva medio mundo con el balón en los pies es la incombustible Verónica Boquete. Gracias a su tesón, se modificó la legislación gallega cuando tenía seis años, para que pudiese competir con el resto de sus compañeros de equipo: “Las trabas a las que te enfrentas van marcadas por tu sexo y no por tu calidad. Es una carrera de demostración más que de juego: soy mujer y sé jugar al futbol”.
 
Mantiene que la cura es la educación. “Es algo que podría arreglarse desde la educación, dejando de marcar que hay unas actividades para niños y otras para niñas”, remarca la futbolista ganadora de una Champions y fija en el 11 de la Selección.
 
“No interesamos porque nos desconocen y en esto todos somos cómplices del delito: federaciones, clubes, prensa, sociedad y las propias futbolistas. Si no salimos en los medios, no existimos”, sentencia Boquete.
 
LA ETERNA PRÓRROGA
 
Sin un resultado claro llega la prórroga a este encuentro. Por muy buenas jugadoras que tengas en el campo, sin una batuta que guíe la armonía del balón hacia la portería, jamás marcaremos el gol de la igualdad.
 
Aunque, a veces, alguna futbolista puede despuntar. La propia Vero Boquete dio un paso en firme propiciando una campaña en change.org para incluir selecciones femeninas en el videojuego simulador más popular de todos los tiempos: el FIFA.
 
Tras dos años recabando firmas –con escaso apoyo de homólogos masculinos, a los que Boquete se refirió de manera directa–, por fin las mujeres están #InTheGame con una aguerrida campaña en la que las futbolistas toman el campo aprovechando el tirón del Mundial. No es casualidad que se vea mucho Adidas en el video, pues gracias a Vero Boquete esta empresa realiza la primera incursión en el patrocinio de una deportista en España.
 
Sobre visibilización, nadie mejor que los medios para traducir los goles en alabanzas y auténticos referentes sociales. A fin de cuentas, los estudios de impacto de prensa (Estudio General de Medios) reflejan que el medio más leído en España trata información deportiva.
 
Si AS dedica sus contraportadas a ubicar a mujeres ligeras de ropa con una también ligera relación con el deporte, podemos trazar una firme radiografía de la imagen de la mujer vinculada al deporte y, casi sin demasiado margen de error, de la sociedad española.
 
Ligera también es la colaboración del canal televisivo de pago GolT, que declara a través de su gabinete de prensa que, a pesar de no tener datos segmentados de audiencia, detectan “una gran acogida e interés de las retransmisiones de futbol femenino de Primera División, los sábados a las 11:45 horas”.
 
Este acuerdo con la RFEF se mantiene desde hace dos temporadas y, al menos la propia Federación se encarga de subir los resúmenes a YouTube, aunque no le den difusión a este recurso.
 
Ahora que el juego está parado, podemos develar que el medio mencionado previamente como el más leído es Marca, donde sí se da peso al futbol femenino gracias al iniciador de la información deportiva en este campo, David Menayo.
 
“He dedicado muchas horas de trabajo a hacer ver a mi medio que esto es noticiable, que se debe informar para crear opinión y, me atrevo a decir, educación social”. Menayo ha publicado la única biografía que existe sobre una futbolista, la de Verónica Boquete, y el único libro que resume la historia del futbol femenino en España, recopilada tras más de 100 entrevistas.
 
Esta es su radiografía de la situación: “Tenemos una estructura arcaica e inviable. En Inglaterra tomaron la decisión de rehacer la Liga con una apuesta firme con la televisión pública, creando espacios para partidos, resúmenes y dando a conocer a las jugadoras.
 
“Creo que todo el problema se resume en que España es machista y aún persiste la coletilla de llamarlo ‘deporte rey’”. Y esta es su radiografía de la visibilización: “Es cierto que hay pocos espacios que se hagan eco dignamente, pero si sólo estuviese Marca, el deporte femenino tendría muy poco recorrido”.
 
De los coletazos de medios generalistas, a reservas indias donde disfrutar y aprender de futbol femenino. Gracias a la autoedición y difusión de internet, se consolidaron medios especializados como Protagonistas del Juego y Futfem. 
 
Protagonistas del Juego nació en 2012 de la mano del periodista Pablo Cervantes, como la única revista digital especializada de ámbito nacional e internacional. Durante ocho meses tuvo formato papel.
 
“Era necesario salir a hablar de estrategias y de juego, porque el resto de medios suelen ser superficiales, paternalistas, poco centrados en lo deportivo e incluso oportunistas”, proclama Cervantes.
 
Lalu R. Albarrán, directora del portal decano Futfem, anota que “las futbolistas no son las únicas víctimas mediáticas del futbol masculino. También lo son los campeones olímpicos sin patrocinadores ni portadas. Entre todos los nuevos medios tenemos que educar la visión del nuevo espectador acostumbrado a los clichés masculinos”.
 
Ya en el descuento, con el partido al límite, queda dar un último aliento. El deporte como espejo social, como lo defiende el ex portero y filósofo Claudio Tamburrini en su último ensayo, “Del juego al estadio”: “Hay que valorar a la deportista en términos relativos, no absolutos. Que la mujer más rápida del mundo no pueda competir con el hombre más rápido del mundo no quiere decir que su potencia física sea menos excepcional”.
 
Y, si lo es, la policía del género se encargará de medir su nivel de testosterona, como si tuviésemos que acortar los brazos del mejor nadador del mundo para que no destaque por encima del resto por su predisposición genética. Eliminar la presencia de las futbolistas, no sólo a nivel deportivo sino también social, hace menos futbol al futbol. Lo que pasa es que Messi aún no lo ha dicho para que la mayor parte de la población pueda darse cuenta.
 
*Este artículo fue retomado del portal Pikara magazine.
 
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