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Las mujeres abandonan carreras profesionales

Por Maria Cobos

Según manifiestan numerosos estudios, el problema de la conciliación laboral y familiar es la primera causa para que las mujeres abandonen algunas prometedoras carreras profesionales.

Para Celia de Anca, directora del Centro de Diversidad del Instituto de Empresa, en la medida que “haya más guarderías, los hombres participen más en el cuidado de la familia y puedan acogerse a medidas de conciliación, las mujeres podrán liberar cargas y las cifras de mujeres en altos mandos cambiarán”.

De Anca es doctora en psicología, licenciada en filología árabe, especialista en áreas de gestión de las organizaciones y es directiva de una de las instituciones que tiene Masters en negocios con uno de los índices más altos de representación femenina, alrededor de 36 por ciento, con perfiles académicos de todo tipo que van desde las ingenierías a económicas y carreras de humanidades.

Es un hecho que la presencia de mujeres disminuye a medida que aumenta la toma de decisiones, según de Anca.

Las razones son varias, apunta, algunas son históricas, como que la mujer se ha incorporado más tarde al trabajo y a los puestos de mando.

En su opinión, otras explicaciones apuntan a que se trata de puestos de alta responsabilidad donde los problemas de conciliación hacen que muchas veces las mujeres no puedan abarcar todo y abandonen los altos puestos.

Eso es lo que las entidades públicas y universidades están intentando romper, dice, que ese techo de cristal no haga que las mujeres, llegado a un determinado puesto, abandonen.

DIRECTIVAS, LEGISLADORAS, ALTA ADMINISTRACIÓN

De Anca considera que en teoría, la ley de igualdad efectiva de hombres y mujeres, en España, servirá para mejorar la presencia de las mujeres en cargos relevantes “porque lo recomienda la ley de forma muy vehemente”.

En un primer momento, expone, “siempre las medidas en este sentido son como un vuelco en el mercado y algo que llevaba estancado tanto tiempo, cualquier revulsivo hace que, en principio, eso se mueva”.

En Noruega, explica de Anca, por ley las mujeres tienen que representar el 40 por ciento de los consejos de administración, en caso negativo, la empresa se disuelve.

No es una recomendación como en el caso español sino una obligación, señala.

“Si no se cumple la ley desaparece la empresa. Tienen una representación importante de mujeres en puestos de alta dirección, pero sin embargo en las primeras líneas de gestión su presencia es menor, no llega ni al 8 por ciento”.

Por eso, agrega, “este tipo de iniciativas son un revulsivo que en principio, ayudan pero tienen que ir acompañadas con otro tipo de medidas como concienciar y sensibilizar a los agentes sociales porque sino es posible que, a largo plazo, la ley no sirva para que surja el cambio necesario por el cual las mujeres pasen a ocupar cargos de responsabilidad”.

MUJERES EN CONSEJOS DE ADMINISTRACIÓN

De Anca manifiesta que existen barreras internas y externas que impiden a las mujeres acceder a los puestos de dirección y que tienen que ver con modelos sociales históricos, estereotipos, falta de modelos femeninos y presiones culturales.

“Aunque todos los estudios apuntan a que es la conciliación la primera causa de abandono de las mujeres a los altos cargos de gobierno empresarial, hay otros factores que apuntan a que las medidas de promoción no son totalmente igualitarias, pero en muchos casos son factores internos, siendo la propia mujer la que abandona por problemas de conciliación”.

Los países escandinavos están muy avanzados en cuanto a la incorporación de las mujeres a sus consejos de administración y a altos mandos empresariales, sin embargo países como Italia y España están en el último vagón del tren, explica.

Esto puede deberse, dice, a la situación de conciliación y también a la importancia que estos países mediterráneos han dado a la familia. Aunque si analizamos la presencia de las mujeres en los puestos intermedios en España, no estamos de los últimos y en lo que se refiere a los altos mandos tampoco estamos tan por detrás, opina.

Lo que pasa es que si sólo analizamos la presencia de mujeres en los consejos de administración, esa presencia sí es baja, alrededor del 4 por ciento. Inglaterra, que tiene el porcentaje más alto, está en torno a un 7 por ciento. No hay una diferencia tan grande, apunta

Y concluye, “de todas formas, la situación es bastante mala en cualquier parte del mundo debido a los problemas de conciliación, porque el cuidado de la familia y los mayores siempre ha recaído en las mujeres”.

08/MC/CV

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