Liberan a defensoras nicaragüenses que permanecían como presas políticas

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   A horas de su liberación, hombres allanan sus casas
   
Liberan a defensoras nicaragüenses que permanecían como presas políticas
Imagen retomada del Twitter de la CIDH
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 12/06/2019

El gobierno de Nicaragua liberó este lunes y martes alrededor de 106 personas presas políticas, la mayoría de ellas detenidas desde o después de las protestas sociales contra el régimen del presidente Daniel Ortega en abril 2018. Entre ellas se encontraron detenidas y detenidos tan reconocidos como la periodista Lucía Pineda y Miguel Mora, y la líder estudiantil Amaya Coppens.

La excarcelación se dio después de que la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó el fin de semana pasado una polémica ley de amnistía. Organizaciones opositoras criticaron que más que darle libertad a la oposición política, lo que buscaba la ley era absolver a instituciones y grupos involucrados en la brutal represión de las manifestaciones.

“La ley pretende dejar en impunidad los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo”, dictaminó la Asociación Madres de Abril, representando a familiares de personas asesinadas por la represión estatal. La amnistía “impide la investigación y sanción a los responsables de graves violaciones de Derechos Humanos”, escribió la organización Alianza Cívica en un comunicado.

Sin embargo, la sociedad civil no pudo contener su alegría por recibir tantas personas destacadas en la lucha por un mejor país. En sus casas, las y los excarceladas fueron recibidas con júbilo, con banderas nicaragüenses y al son de la Marimba. En Masaya, la bastión rebelde que el año pasado sufrió la peor parte de la represión, las multitudes salieron a bailar en las calles.

La periodista del canal 100 por ciento Noticias, allanado y cerrado el año pasado, Lucía Pineda, opinó después de su liberación que “todo el mundo sabe que somos inocentes, nuestras manos no están manchadas de sangre, no somos terroristas, eso lo tiene bien claro el pueblo de Nicaragua”. Relató en entrevista con CNN Español que sufrió trato inhumano en la cárcel El Chipote, donde durante semanas no funcionaba su inodoro y “tuve que defecar en mis manos, haciendo bolsita de basura.”

Varias de las personas excarceladas manifestaron que sufrieron torturas y trato inhumano en las cárceles. "No tuvimos atención médica ni nada. Ellos hacían lo que ellos querían con nosotros. Nos golpeaban y todo", denunció el joven Ronmel Guillén en un video publicado en redes sociales.

El director del canal 100 por ciento Noticias y jefe de Pineda, Miguel Mora, aseguró que desde ahora exigirá que sea devuelto su canal, uno de los de mayor audiencia en Nicaragua, y que se comunicará con su equipo de reporteros y reporteras para reanudar el trabajo periodístico, aunque muchos de ellas y ellos se encuentren ahora exiliadas.

“La lucha no ha terminado, hasta que la dictadura se acabe”, dijo Amaya Eva Coppens Zamora, líder estudiantil detenida durante más de once meses, cuando fue recibida en su casa en Estelí por familiares, amigas y amigos. “Todavía no estamos libres totalmente, porque si ustedes ven, todavía nos vigilan y nos siguen acosando”, denunció Coppens en medios locales, al mismo tiempo que lamentó haber salido de la cárcel por la Ley de Amnistía.

“No hemos cometido ningún delito”, dijo, “quienes tienen que pagar por sus delitos y pedir perdón son los que asesinaron a muchos ciudadanos, y son los del gobierno.” La defensora Irlanda Jeréz, líder de “Los autoconvocados del Mercado Oriental” en Managua, también se mostró combativa, gritando consignas contra el régimen nicaragüense en el autobús de la Cruz Roja que la transportaba a casa.

Ella también denunció haber sido víctima de violencia en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), mejor conocida como cárcel El Chipote: “A todas las personas que llegábamos, nos drogaban. Me golpearon. He sido torturada psicológicamente y físicamente. He sido acosada y manoseada también. Pero aquí sigo”, dijo a medios locales al salir. Jeréz fue encarcelada 329 días.

Sin embargo, no ha podido volver a instalarse en su casa, denunció en redes sociales, porque a pocas horas de su liberación, se habría  presentado un grupo de hombres para allanarla: “La saquearon, la confiscaron, le robaron todo.” Jeréz dijo que había encontrado refugio gracias a la comunidad internacional, y afirmó: “Juntos vamos a derrocar el Ortega Murillo. Vale la pena desobedecer cuando se obedece a la razón y al corazón.”

La liberación de 106 personas fue bienvenida por varios referentes de la comunidad internacional, como el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, políticas y políticos de varios países, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH). Sin embargo, la CoIDH recordó que “al menos 88 personas continúan detenidas en el marco de la crisis”, y que las personas excarceladas “siguen con procesos y condenas abiertas. El restablecimiento de derechos y garantías en el país está pendiente”, advirtió la Corte en Twitter.

Resumió que el Estado de Nicaragua debe restituir personerías canceladas, devolver instalaciones y bienes ocupados de la prensa, y permitir el retorno seguro de personas desplazadas. “La libertad de expresión, la protesta social y los espacios cívicos propios de una sociedad democrática siguen seriamente restringidos”, continuó.

La Organización Alianza Cívica recordó que el gobierno tiene hasta el 18 de junio para liberar a las y los demás presos políticos. La crisis sociopolítica que comenzó en abril de 2018 ha dejado cientos de personas muertas y ha empujado a miles de nicaragüenses a huir del país.

19/SG/LGL