Marjane Satrapi, autora iraní de comics

    Su obra inaugura una tradición
Marjane Satrapi, autora iraní de comics
cimac / Les Penelopes | México, DF.- 05/01/2004

Marjane Satrapi es la autora del primer cómic de su país, Irán. Con Persépolis, su obra autobiográfica, esta persa nacida en Rasht en 1969 se dio a conocer en Europa.

Sus comics han sido galardonados con diferentes premios y aclamados por la crítica gala. Vive hoy en día en París, donde se dedica al dibujo de comics para adultos y para niños/as.

En el primer tomo de los cuatro que componen la colección Persépolis la niña Marjane sueña con ser Profeta o Che Guevara, mientras repite conceptos sobre "materialismo histórico" y organiza manifestaciones por la revolución de 1979 contra el integrismo islámico en el jardín de su casa. Ser pionera en el formato cómic no estaba entre sus fantasías infantiles.

"En Irán existen grandes poetas, excelentes escritores y cineastas, caricaturistas y periodistas gráficos. Pero no hay tradición alguna de dibujantes de comics", dice Satrapi. Cuando llegó a Francia en 1994 Marjane se veía como grafista, siguiendo los pasos de Milton Glaser, un famoso dibujante de imágenes de los años setenta. Pero el diseño hoy en día requiere de un elemento fundamental: el ordenador y Marjane no se sentía especialmente atraída por las tecnologías de la información y la comunicación.

Así que encaminó sus pasos hacia la ilustración de libros para niños/as. Comenzó a trabajar en el taller de Vosges, donde con otros compañeros, Joann Sfar, Christophe Blain, David B o Emmanuel Guibert descubrió el cómic como un formato que sirve a la perfección para rememorar las sempiternas historias de héroes y heroínas inoxidables.

Los volúmenes de Persépolis presentan detalles de la vida de Marjane y de su familia a través de sus vivencias en Teherán: la caída del Sha de Persia, la cruenta persecución de los dirigentes comunistas, la ascensión de la República Islámica, el régimen del Ayatollah Khomeyni, todo ello tamizado mediante la mirada y la participación de una niña activa y comprometida en el devenir de su pueblo, desde sus limitados recursos y su fecunda imaginación: ¿Por qué hay que llevar velo?

La guerra Irán-Irak adquiere protagonismo en el segundo volumen. Las contradicciones constantes de una vida pública y privada en un régimen represivo y en guerra donde la individualidad de una niña se alza sólo como parte de una colectividad que lucha y sufre.

Mientras el tercero muestra a una Marjane que sufre el desconocimiento y la discriminación por ser una iraní en Viena, sola e inmersa en una cultura que le es ajena, pero donde persigue ser feliz (sus primeros amores, sus tanteos con la intelectualidad, las drogas…), lejos de los suyos que viven la realidad de una guerra fraticida.

Los comics de Marjane son en un chocante blanco y negro. Deudores de la tradición occidental con influjos propios que hacen de su lectura un placer. El pesimismo se une al humor en muchas de las viñetas. Persépolis es un exponente de cómo las personas nos mantenemos a pesar de las dificultades y las lágrimas: la tradición y la modernidad, los mitos, los héroes de guerra elevan la esperanza, pero también las abuelas, las madres y los padres; la solidaridad intrafamiliar y más allá de ésta. Personal, comprometida políticamente y muy original, así es la vida y la obra de Marjane Satrapi.

04/MR/GMT