Inicio Más de 15 millones de mujeres viven con VIH: ONU

Más de 15 millones de mujeres viven con VIH: ONU

Por Kerstin Bognar

En los últimos ocho años, el número de infecciones nuevas con VIH se ha reducido en 17 por ciento. Al mismo tiempo, el número de personas que viven con VIH en el mundo es más alto que nunca: en 2008, alrededor de 33.4 millones de personas portaban el virus de la inmunodeficiencia en la sangre; de ellas, aproximadamente 15.7 millones eran mujeres. En los países más afectados por la epidemia, la prevalencia del VIH es más alta entre la población femenina que entre la masculina.

Así lo indica el informe mundial sobre la epidemia del Sida presentado hoy por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) y la Organización Mundial de Salud (OMS), en Shanghai, China.

Entre 2000 y 2008, la cantidad de personas seropositivas se incrementó en 20 por ciento e incluso, en la actualidad, es tres veces más alta que en 1990. Este aumento se debe, por un lado, a que la tasa de nuevas infecciones aún es alta, y por el otro, a los impactos positivos de la terapia antirretroviral. Según Onusida, en diciembre de 2008, aproximadamente cuatro millones de personas en los países de ingresos bajos y medios recibían ese tratamiento, lo que significa que esta población se ha multiplicado por diez en cinco años.

A pesar de ello, el informe destaca que el Sida es aún una de las primeras causas de muerte a escala mundial. Las organizaciones calculan que en 2008 alrededor de dos millones de personas murieron por enfermedades relacionadas con el Sida; de esta cifra, aproximadamente 50 mil fallecimientos fueron muertes maternas.

ÁFRICA SUBSAHARIANA

El África Subsahariana es todavía la región más afectada por el VIH. Según datos del informe, 68 por ciento de las infecciones nuevas en personas adultas y 91 por ciento de las infecciones nuevas en niñas y niños ocurrieron en esa región durante 2008.

Los autores del informe calculan que, en el África Subsahariana, 60 por ciento de las personas infectadas con VIH son mujeres y niñas, aunque existen significativas diferencia entre los países de la región. Por ejemplo, en Costa de Marfil, la prevalencia de VIH en la población femenina es más de dos veces mayor (6.4 por ciento) que en la población masculina (2.9 por ciento).

La vulnerabilidad de las mujeres con respecto al VIH en esa región no se debe sólo a su mayor susceptibilidad fisiológica a la transmisión sexual, sino también a las desventajas sociales, legales y económicas que enfrentan. Un estudio reciente llevado a cabo en Lesotho demuestra que la violencia física y sexual, que afecta mayormente a las niñas y mujeres, es una determinante clave para la alta prevalencia de la epidemia del VIH/Sida en ese país. Según la encuesta, 47 por ciento de los hombres y 40 por ciento de las mujeres de Lesotho opina que ellas no tienen el derecho a negarle relaciones sexuales a su marido o novio.

En los nueve países del sur de África más afectados por el VIH, la prevalencia del virus entre mujeres de 15 a 24 años de edad es, en promedio, tres veces más alta que entre los hombres de la misma edad. Según el Onusida, esto se debe también a la tendencia de las jóvenes a mantener relaciones sexuales con hombres mayores que ellas. La organización cita una encuesta realizado en Lesotho, según la cual 53 por ciento de las mujeres de 12 a 24 años de edad reportó que su pareja era por lo menos cinco años más grande que ellas, y 19 por ciento indicó que la diferencia de edad entre ellas y su pareja era de al menos diez años.

Según el informe, en la región se ha mejorado el acceso a los servicios para prevenir infecciones de madre a hijo. En 2008, 45 por ciento de las mujeres seropositivas embarazadas recibían medicamentos antirretrovirales, en comparación con nueve por ciento en 2004. Los servicios de prueba, asesoramiento y prevención del VIH no sólo disminuyen la posibilidad de que los recién nacidos sean seropositivos, sino que también mejoran la salud de las mujeres con VIH, ya que les ofrecen la posibilidad de reconocer su infección y tomar medidas de precaución.

ASIA

La región con la segunda tasa más alta de infecciones con VIH es Asia, continente que concentra 60 por ciento de la población mundial, aunque en todos los países, menos en Tailandia, la prevalencia del virus en los adultos es menor al uno por ciento.

De las personas que viven con VIH en esa región, 35 por ciento son mujeres, proporción que era de 19 por ciento en el 2000. El informe señala que las mujeres más afectadas son las trabajadoras del sexo. Así, 18 por ciento de ellas, en Myanmar, lleva el virus en la sangre. Estas mujeres se ven especialmente afectadas, ya que su trabajo es ilegal y además enfrentan graves estigmatizaciones y discriminaciones.

A pesar de ello, el Onusida indica que el incremento del uso del condón pudo reducir la prevalencia de VIH entre las trabajadoras del sexo en la India de 10.3 a 4.9 por ciento entre 2003 y 2006.

AMÉRICA LATINA

En América Latina viven dos millones de personas infectadas con VIH, lo que equivale al 0.6 por ciento de la población. En esta región, los hombres se ven más afectados por la epidemia que las mujeres, indica el informe. Por ejemplo, en Perú, el número de hombres infectados con VIH en 2008 era casi tres veces mayor que el de mujeres, aunque en 1990 el número de hombres infectados era 12 veces más alto.

Onusida y la OMS afirman que en la región, y especialmente en Brasil, han mejorado las medidas de prevención de la epidemia. Pero, a pesar de que las infecciones por VIH están altamente concentradas en hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, usuarias y usuarios de drogas inyectables, y trabajadoras y trabajadores del sexo, existen pocos programas especialmente dirigidos a esos sectores de la población.

El informe señala que, en diciembre de 2008, 54 por ciento de las mujeres embarazadas infectadas con VIH recibían tratamiento antirretroviral en comparación con 23 por ciento en 2004.

“La inversión internacional y nacional en los tratamientos antirretrovirales han dado resultados concretos y medibles”, expresó la directora general de la OMS, Margaret Chan, durante la presentación del informe. “No podemos permitir que este impulso disminuya. Ahora es el momento de aumentar nuestros esfuerzos para salvar muchas más vidas”, agregó.

09/KB/YT

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