Inicio » Nada mejor que un rato de guerra para educar

Nada mejor que un rato de guerra para educar

Por Marta Guerrero González

La gran cobertura de la guerra se coronó con el mayor de los éxitos posibles; el de una alta audiencia cautiva frente a la pantalla. La guerra como el mejor “reality show”. La guerra vista en familia, después de la cena o durante la tarde, muy recomendable, nada que siente y eduque mejor que un rato de guerra.

Nunca antes los mexicanos estuvimos tan informados con temas internacionales, de actualidad y sin ser escritos por guionistas de telenovelas. Ni en Estados Unidos hubo el “raiting” mexicano. ¿Cual guerra? ¿Cual Irak?

He vuelto a Sacramento, California y a no ser porque el avión venía únicamente con 50 pasajeros (y mi maleta aún no llega), se podría decir que todo es normal.

La gente va a los centros comerciales, a los cines, a su cotidianeidad sin el menor apuro por lo que sucede del otro lado del mundo, un mundo que no es el de ellos y que les parece totalmente ajeno y distante.

No hay charlas de café, no existe inquietud y el brote opositor de las marchas perdió fuerza o valor frente a la razón de la aplastante realidad bélica.

He querido aprovechar el intermedio que viene, digo, entre invasión e invasión, para aclarar que sino he tratado el tema de la guerra no es por dejar que los colegas hablen y digan lo que en verdad opinamos los humanos; ha sido por un rasgo de pudor, por vergüenza y por razones optimistas.

Exacto, como si al callar se presentase la negación y borrase a golpe de silencio todo el terror y el dolor que las ideas contrarias a la vida nos imprimen la certeza de nuestra temporalidad y de lo que somos capaces los gobiernos y sus gobernados de soportar , auspiciar y ser cómplices en aras de un liderazgo ventajoso y de gran provecho en lo doméstico.

Como otros muchos en la historia humana, la imposición, la dominación y el mas simple ultraje en pos de la verdad personalísima de obligar al resto a aceptar, que no a reconocer, que les asiste el derecho pleno de conseguir a cualquier costo, material o humano, que imperen sus razones y, de ser posible, que el mundo se los agradezca.

Puesto que limpiar la tierra de tiranos, regímenes autoritarios y antidemocráticos es una enfadosa tarea que nadie jamás quiere asumir por las buenas.

Matarlos, acabar con ellos y con sus hijos, que no quede nadie, borrar de la faz de la tierra toda la semilla contaminante y permitir que prevalezca la raza pura, el pensamiento libre y el derecho de los pueblos de ser gobernados por quienes ellos elijan y los coaligados, generosamente, den su beneplácito.

Un pequeño intermedio, continuamos con mas petróleo en su modalidad de árabes oprimidos. Primera llamada, primera.

2003/MGG/MEL

       
atención
información producida por cimac, comunicación e información de la mujer
disponible para periodistas y medios de comunicación impresos y electrónicos
por favor citen la fuente

El servicio informativo se realiza gracias al apoyo
brindado por las siguientes instituciones:
John D. and Catherine T. MacArthur Foundation, UNIFEM,
Partner of the Americas, Fundación Heinrich Böll,
GLAMS y The William and Flora Hewlett Foundation.

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más

A %d blogueros les gusta esto: