Inicio Nairobi: mujeres contra el VIH/SIDA, un reto a la vida

Nairobi: mujeres contra el VIH/SIDA, un reto a la vida

Por Redaccion

Lo ocurrido en Nairobi, Kenya, merece un alto para el análisis y la comprensión: más de mil mujeres abordaron recientemente el problema de la extensión del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, del que fueron víctimas mortales 17 millones de africanas y africanos en las últimas tres décadas, informa el Especial de Prensa Latina Mujeres del Tercer Milenio.

Procedentes de 120 países, ellas se reunieron en esa capital para romper la incomunicación y tratar a viva voz y sin prejuicios sobre la agonía que acompaña a la dolencia, pero también para promover la esperanza de novedosas prácticas e iniciativas, sostenidas sobre pilares de comprensión.

Con el propósito de llamar la atención de líderes políticos y de toda la sociedad, ellas proponen consagrar un día de la paz contra la dolencia.

No es ocioso que el intercambio sobre el tema sea en una capital africana y que los interlocutores correspondan al sexo femenino, dice Prensa Latina, toda vez que esa es la zona del mundo con mayor prevalencia de la enfermedad, con 23 millones de personas contagiadas.

África concentra las mayores cifras de afectados por el mal; se calcula que más de 60 por ciento de esos sean mujeres, lo cual determina, en contextos más amplios, el seno familiar y el social.

Lo anterior supone el daño que es trasladar la enfermedad o perjuicios a las y los hijos, ya sea el contagio directo en las etapas pre o postnatal –el 85 por ciento de huérfanos del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) viven en África– o como daños colaterales en detrimento de las generaciones venideras.

Según el periodista Robin Lusting, el SIDA podría (acabar) con cerca de un cuarto de la población del sur de África. Hasta el rincón más íntimo, donde la seguridad y la estabilidad parecen estar resguardadas, llega el estigma y la muerte.

África padece males de fondo, que en cierta medida están aliados al SIDA: desde los bajos niveles de instrucción e ínfimos de educación sexual, hasta las deficiencias alimentarias y la susceptibilidad de perecer por enfermedades curables integran esa alianza demoníaca.

Condiciones como esas allanan el camino para establecer conexiones con fenómenos ajenos, lejanos, y ahora, concomitantes, lo cual quiere decir que no hay valladar para atajar el mal y que este no llega solo.

La dolencia y el riesgo de su multiplicación afectan a todas las relaciones que se muevan a su alrededor; cuando se trata de hombres y mujeres nada puede ser ajeno ni queda al margen porque esa enfermedad gravita sobre toda la sociedad.

Se calcula que en el mundo hay unos 40 millones de enfermos, de ellos un reducido por ciento participa en nivel de calidad de vida aceptable.

Sólo un escaso grupo está ubicado entre los que tiene acceso a los retrovirus más eficientes, pero también por supuesto esos afortunados forman el grupo que ingiere la cantidad requerida de calorías, reside en un hábitat mejor y en esa parte del mundo donde la asistencia sanitaria es real.

Los que deben exiliarse en las sombras están al otro lado del espejo, es decir, menos retrovirales, menos calorías ingeridas, menos control sobre el morbo, y sufren una miseria generalizada y ancestral.

LA OTRA ESCLAVITUD

En el caso subsahariano están presentes todos los síntomas del desequilibrio y, en consecuencia, se plantea que el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida hace tanto daño a África como los cinco siglos de esclavitud.

Así como la trata negrera impuso una ralentización en la base de lo que pudieron ser los proyectos de desarrollo, el SIDA hoy asesina el desempeño de las fuerzas productivas, afirma el Especial de Prensa Latina.

En la región al sur del Sahara -por tradición, necesidad, deber comunitario-las mujerestienen un importante rol en el ámbito económico, en muchas ocasiones ocupa el papel central.

Las mujeres, preocupadas en su batalla por avanzar en términos de género, colocan sobre el tapiz una filosofía menos pesimista, como la que está en boga en el momento de pronosticar destinos sobre África.

En ese modo de pensar-actuar sobresalen propuestas de hacer balances y establecer inventarios de necesidades que sobrepasan los marcos fisiológicos y anatómicos, de perjuicios del ser humano, y se proyecte en múltiples direcciones.

Es así como se conciben reclamos menos inmediatos, pero de tal profundidad que son vitales para garantizar la existencia, pese a todo pronóstico pesimista, de esa parte de la aldea mundial, concluye el Especial de Prensa Latina Mujeres del Tercer Milenio.

07/GG/CV

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